Páginas vistas en total

lunes, 28 de marzo de 2016

CAMBIO CLIMÁTICO PODRÍA FRENAR AUGE TURÍSTICO.




Los principales destinos turísticos de México están altamente expuestos a los efectos del cambio climático, por lo que a futuro se prevé una reducción de los visitantes hacia estas zonas como consecuencia del mal tiempo, según datos revelados por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (Inecc), cuya directora general es María Amparo  Martínez Arroyo.

El “Reporte Mexicano de Cambio Climático, Grupo II Impactos, vulnerabilidad y adaptación”, difundido en línea por el Inecc, puntualiza que el turismo es parte importante de la economía nacional y una proporción considerable de la infraestructura turística del país se encuentra asociada al turismo de sol y playa.

Sin embargo –añade el documento-, los principales destinos turísticos nacionales (Cancún, Riviera Maya, Cozumel, Majahual, Acapulco, Huatulco, Puerto Chiapas y Ensenada) se encuentran altamente expuestos a los efectos del cambio climático, en particular, al incremento del nivel del mar al cual son más sensibles los desarrollos sobre sistemas de costas dinámicas como los del Caribe; en tanto que otros, especialmente Ensenada, se encuentran expuestos a los efectos por sequías y el resto a los efectos de inundaciones y deslizamientos en masa derivados de los cambios en los patrones de precipitación ocasionados por el cambio climático.

“Los efectos del cambio climático en el sistema turístico se puede resumir en dos componentes íntimamente relacionados: a) la afluencia de turistas, reduciendo las visitas como consecuencia a los temporales de mal tiempo y, b) los impactos provocados por los efectos de los fenómenos asociados al cambio climático como la erosión de las playas bajas arenosas (principal atractivo turístico), barras costeras y dunas.

Además de la destrucción de muelles, carreteras e infraestructura de apoyo al sector (restaurantes, marinas y hoteles, entre otros) por las marejadas provocadas por los trenes de oleaje y aumento súbito de la marea costera por efecto de huracanes y mal tiempo”, resalta el escrito en el que, de acuerdo con referencias,  participan más de un centenar y medio de académicos adscritos a más de 60 instituciones locales y nacionales.

La información subraya que a la fecha, ya se cuenta con evidencia clara de los daños que pueden producir estos fenómenos consecuencia del cambio climático, baste nombrar los huracanes Dean en 2007, Emily y Wilma en 2005 y Gilberto o Isidoro antes de ellos, en la cuenca del Caribe o bien el ciclón México de 1959, John y Linda en los 1990, Kenna en 2002, Ingrid y Manuel en 2013 o Genevieve y Marie en 2014, entre otros, para la costa del Pacífico.

FUENTE:  El Sol de México,  28 / 03 / 2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario