Páginas vistas en total

miércoles, 21 de junio de 2017

IMPUESTOS CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO: "UNA IDEA QUE UNE A EXXON, SANTANDER, Y STEPHEN HAWKING"


  • Un think tank lanza un plan con el respaldo de ilustres figuras republicanas
  • La recaudación se repartiría entre los contribuyente a modo de dividendo
  • La propuesta recoge la desregulación de las normas medioambientales





  • Dos semanas después del portazo de Donald Trump a la lucha contra el cambio climático al sacar a EEUU del Acuerdo de París, el empresario Ted Halstead ha puesto en marcha el Consejo de Investigación sobre el Clima, rodeándose de líderes como el gestor de hedge funds Ray Dalio, el célebre físico Stephen Hawking y el magnate Michael Bloomberg y de empresas como ExxonMobil, Shell o Banco Santander para impulsar soluciones al problema. La organización defiende, desde los principios conservadores del libre mercado y la menor injerencia posible del Gobierno, la implantación de un impuesto a las emisiones de carbono cuya recaudación iría destinada a los ciudadanos estadounidenses.

    Los mismos políticos que respaldaron al ex presidente de Goldman Sachs, Gary Cohn, como principal asesor económico de Donald Trump, los ex secretarios del Tesoro James Baker y George Shultz han elaborado la propuesta económica del Consejo de Investigación sobre el Clima para afrontar el problema del cambio climático. 
     
    La iniciativa de la organización defiende la aplicación de un impuesto sobre las compañías que generan emisiones de CO2. El Consejo propone gravar con 40 dólares cada tonelada de gases. La parte más original de los economistas es que la recaudación sería devuelta al pueblo estadounidense en igualdad de condiciones y mensualmente a través de dividendos, depósitos directos o contribuciones a sus pensiones de jubilación, con el objetivo de incentivar a cada ciudadano de reducir su huella de carbono.
     
    El consejo calcula que una familia de cuatro miembros ingresaría alrededor de 2.000 dólares solo en el primer año. El tributo sería progresivo (aumentaría cada año) y cuánto mayor cantidad de emisiones se reducen más alta sería tasa impositiva y mayores ingresos percibirían los contribuyentes.
     
    El ex secretario del Tesoro bajo el mandato de Bill Clinton, Lawrence Summers, es uno de los
    fundadores de este think-tank de origen republicano. Summers ha destacado que "es imposible que no sea buena idea cuando la apoyan grandes petroleras", dijo durante la presentación. Como miembros fundadores aparte de ExxonMobil y Shell, también se encuentran la francesa Total y la británica BP.
    Entre los fundadores de la organización también se encuentran dos de los economistas de cabecera del Partido Republicano: Gregory Mankiw y Martin Feldstein, quienes fueron principales asesores económicos de  George W. Bush y Ronald Reagan, respectivamente. Junto a ellos, aunque no forma parte de la organización, participó en el desarrollo del plan Henry Paulson, ex secretario del Tesoro en la época del propio Bush y arquitecto del rescate bancario tras el crash de Lehman Brothers.
    Además, forman parte de esta iniciativa importantes figuras del mundo empresarial como Lauren Powel Jobs, viuda del fundador de Apple; Rob Walton, miembro de la familia que controla Wal-Mart; Thomas Henderson, inversor y miembro de Sequoia Capital. También es miembro Steven Chu, premio Nobel de Física.

    Desregulación

    Además de promover el impuesto verde, con el que cree que terminará con el problema de las emisiones, quiere impulsar la desregulación de todas las normas federales de control climático. De hecho, la idea es que sea fiscalmente neutral, ya que desaparecerían las actuales regulaciones medioambiantales impulsadas por Barack Obama.
     
    Como último punto del plan, apuesta por endurecer aranceles contra las importaciones de países que no graven a sus empresas con impuestos a las emisiones de efecto invernadero, "para proteger la competitividad de las compañías estadounidenses y obligar a otros países a adoptar el mismo sistema". Las exportaciones que salgan del país serán bonificadas si el destino no tiene tributos ecológicos.
     
    Según el Consejo de Investigación sobre el Clima, de aplicarse sus medidas se conseguiría cumplir con los objetivos establecidos por Barack Obama el doble de rápido.
    A pesar de su inspiración claramente conservadora, Halstead busca que haya consenso entre republicanos y conservadores para sacar adelante las cuatro medidas del Consejo y que tenga repercusión internacional.
    Pero la nómina de personalidades que respaldan públicamente la organización, que ha sido hoy desvelada con una publicidad a toda página en The Wall Street Journal, no esconde que es la respuesta republicana a la inacción de Trump. "La solución encarna los principios conservadores del libre mercado y el gobierno limitado. Ofrece también un camino justo, popular y políticamente viable, sentando las bases para un muy necesario avance bipartidista".
     
    De las once empresas fundadoras de la organización más de la mitad son europeas y todas tienen un perfil distinto (bancos, automovilísticas o gigantes de la distribución como Unilever). 
     
    FUENTE: el economista.es , 20 / junio / 2017

    COLOMBIA NO SABE COMO COMUNICAR EL CAMBIO CLIMÁTICO



    Un artículo publicado en la “Enciclopedia Oxford de Investigación en Ciencia del Clima” analizó cómo el Gobierno, los medios, la academia y las ONG comunican este fenómeno. Descubrieron que tienen lenguajes que confunden al individuo y no buscan que haya cambios.
     
    El estudio afirma que la mayoría de comunicaciones no llaman a la acción. / Cristian Garavito
    Si hay algo en lo que parecen estar de acuerdo la mayoría de sectores, desde la política hasta la academia, es que Colombia está en una posición privilegiada para aprovechar los acuerdos internacionales que buscan financiar iniciativas de desarrollo sostenible. Sin embargo, en donde todavía no parece haber consensos es en si el país está aprovechando estas oportunidades al máximo, pues aún da la sensación de que es algo de lo que se habla mucho, pero sobre lo que se hace poco.

    Parte de la respuesta a por qué Colombia no ha podido tomar acciones más contundentes frente al cambio climático podría estar en el hecho de que no hemos entendido bien cómo comunicarlo. Una conclusión a la que llegó el artículo “Comunicación del cambio climático en Colombia”, publicado en la Oxford Research Encyclopedia of Climate Science por cuatro investigadores colombianos.
    Según explica Luisa Lema, coordinadora de política pública de la ONG Fondo Acción y coautora del estudio, en principio la idea del artículo, por tratarse de una enciclopedia, era hacer una revisión de los estudios que existían en el país. Pero, debido a que es muy poco lo que se ha estudiado sobre comunicación del cambio climático, terminaron agregando un capítulo con casos propios. Concretamente, examinaron cómo cuatro sectores comunican el tema: el Gobierno, los medios, la academia y las ONG.

    El Gobierno, afirma el artículo, tiene una tendencia a generar documentos de políticas públicas en abundancia, donde no faltan los relacionados con el cambio climático, liderados por el Departamento de Planeación Nacional y el Ideam. No obstante, a pesar de estos esfuerzos, el estudio concluye que la información es producida en un lenguaje muy técnico que falla al llamar a la acción.

    Como estudio de caso, el análisis tomó las comunicaciones nacionales presentadas ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, ya que “son documentos que el Gobierno hace con tiempo, sin afán, y permiten rastrear la forma como se ha comunicado el cambio climático en el tiempo”, agrega Lema.

    Así encontraron que, mientras la primera comunicación, publicada en 2001, fue un documento de “puertas cerradas”, la segunda, divulgada en el 2010, iba más allá y fue comunicada y publicada en ciertos medios de comunicación. La tercera y última comunicación, que ha sido presentada por módulos entre el 2015 y el 2017, muestra dos avances: que se ha buscado recolectar información del público general para construirla y que su comunicación ha sido diseñada para que personas que no conocen la jerga técnica la entiendan. Los documentos “Los escenarios de cambio climático”, “El inventario de gases de efecto invernadero” y “Análisis de vulnerabilidad y riesgo por cambio climático para los municipios de Colombia” muestran que en los últimos años ha existido un gran avance en cómo se comunica esta información en Colombia.

    Los medios, en cambio, han fallado en dos cosas. La primera es que “una mayoría abrumadora sólo comunica lo que el Gobierno comunica”, afirma Lema, afectando así a toda la cadena de comunicación de ahí para abajo. Además, los medios suelen confundir conceptos como cambio climático y variabilidad climática o atribuir los fenómenos naturales a “fuerzas mayores”. “Sólo se habla de cambio en los medios cuando es un tema eventual o cuando hay un evento catastrófico, y esta relación con el lenguaje de desastre bloquea a la gente, porque da la sensación de que no se puede hacer nada al respecto”, explica la investigadora.

    Ahora, parte de que los medios tengan como primera fuente al Gobierno se debe a que la academia anda desconectada, en una especie de burbuja. Después de buscar los artículos publicados en la base de datos en inglés Scopus y en la base de datos en español Scielo, en la que estuvieran relacionados investigadores colombianos y la palabra cambio climático, se dieron cuenta de que la academia está más inclinada a publicar en inglés, lo que puede obstaculizar el acceso del Gobierno y los medios a esa información. La mayoría de la publicación científica se queda en los almanaques y no es consultada para tomar decisiones.

    Finalmente, en cuanto al trabajo que vienen desarrollando las ONG, éstas parecen tener claros dos aspectos en los que los demás sectores fallan: producir información dirigida específicamente al individuo y lograr que esta información suponga un llamado a la acción. “Las ONG tienen un comportamiento distinto porque están en el territorio y tienen un trabajo con la gente. Son conscientes de la responsabilidad individual frente al cambio climático, que se traduce en comunicación y campañas”, concluye Lema, quien, por trabajar en una ONG, no participó en esta parte del estudio.

    Es así como el panorama de Colombia en comunicación del cambio climático parece ser el de un teléfono roto. Hay una desconexión entre quién produce la información, cómo la comunica y el ciudadano o el tomador de decisiones a quienes la información debería serles útil.

    “Este análisis lo hicimos partiendo de que la comunicación debería ser un detonador para que, ya sea el Gobierno o el individuo, tome una acción. Pero lo que encontramos es que siempre nos estamos refiriendo al cambio climático como algo que nos supera, una avalancha, y la gente así no queda empoderada para sentir que sus acciones individuales pueden contribuir a hacerle frente”, explica Lema.

    Una conclusión que, aunque podría parecer irrelevante, toma gran valor si se tiene en cuenta que los lugares con mayor capacidad para desarrollar acciones de mitigación, como los proyectos de pago por captura de carbón en los bosques, están habitados por comunidades indígenas o afros. Como para implementarlos se debe hacer una consulta previa, si se falla en lograr que el ciudadano de a pie entienda la importancia de estas acciones, la lucha contra el cambio climático seguirá siendo algo de lo que se habla en documentos, infografías y paneles internacionales. Pero nunca llegará a tomar un lugar en las vidas diarias.

    FUENTE: El Espectador, 19 / junio / 2017

    SCHWARZENEGGER SE PLANTA CONTRA TRUMP POR EL CAMBIO CLIMÁTICO


    Arnold Schwarzenegger, exgobernador de California, dijo que "un solo hombre no parará nuestro progreso, un solo hombre no traerá de vuelta las energías sucias del pasado y un solo hombre no nos derrotará".
    Schwarzenegger. Foto: Archivo


    El exgobernador de California Arnold Schwarzenegger aseguró hoy que la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de sacar a su país del Acuerdo de París no logrará detener la lucha contra el cambio climático.

    "Para aquellos de vosotros que estáis preocupados, dejadme ser totalmente claro: Un solo hombre no parará nuestro progreso, un solo hombre no traerá de vuelta las energías sucias del pasado y un solo hombre no nos derrotará", aseguró el político conservador durante una cumbre sobre cambio climático en Viena.

    "Ganaremos y crearemos un futuro para nuestros hijos y nietos del que puedan estar orgullosos", prometió Schwarzenegger, muy activo en las políticas de energías limpias y contra el cambio climático desde su época de gobernador de California.

    Schwarzenegger afirmó que sigue siendo optimista, porque Estados Unidos no es únicamente el Gobierno de Washington y destacó que muchas autoridades locales y regionales, las universidades, las empresas, los científicos y la mayoría de la población del país sigue comprometida con el Acuerdo de París.

    "Aunque un hombre pueda dar la espalda a (acuerdo de) París y al progreso medioambiental, nuestros Estados y nuestras ciudades no lo han hecho", defendió.

    Schwarzenegger recordó que cuando, como gobernador de California, lanzó sus políticas de apoyo a las energías limpias, el Gobierno federal no sólo no prestó ayuda sino que bloqueo esas políticas.

    "La conclusión es que nunca ralentizamos nuestro progreso por Washington", dijo Schwarzenegger, creador de la iniciativa "R20", una coalición de regiones y municipios unidos para limitar la emisión de gases de efecto invernadero.

    "Incluso si el actual inquilino de la Casa Blanca piensa que puede detenernos en nuestro progreso e incluso si toda la ciudad de Washington piensa que puede frenarnos, no tendrán ninguna oportunidad", prometió.

    Por ello, Schwarzenegger pidió no centrarse en las noticias negativas y pidió hablar, dijo, de los empleos que se están creando y las vidas que se están salvando al abandonar los combustibles fósiles.

    Así, recordó que cuando en 2004 era gobernador de California, en una feria de automóviles en Los Ángeles apenas había modelos de combustibles alternativos o eléctricos y que siete años después, ya había 50.

    "Es verdad que nuestro progreso asusta a alguna gente. No los culpo porque es la naturaleza humana: prefieren el pasado conocido que el futuro que no conocemos", dijo el exgobernador, quien destacó la necesidad de comunicar que la "energía verde" puede traer muchos beneficios.

    En ese sentido, calificó de "táctica del miedo" y de "mentiras" el mensaje de que la apuesta por las energías limpias afectará negativamente a las empresas y al empleo, y puso de ejemplo el éxito económico de California en esa materia.

    Schwarzenegger pidió no politizar la lucha contra el cambio climático y recordó que los conservadores y los liberales respiran el mismo aire y beben la misma agua.

    El exgobernador de California participa en la Austrian World Summit, una cumbre que reúne a dirigentes políticos, empresariales y de la sociedad civil para discutir sobre los objetivos de desarrollo de la ONU, con especial atención al clima y al medioambiente.

    FUENTE:  El  País , Mundo , 20 / junio / 2017 

    PARA LUCHAR CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO, LAS CIUDADES DEBEN EVITAR LOS AUTOMÓVILES



    En ciudades grandes, un tercio de las emisiones de gases efecto invernad...

    El 1 de junio, los Alcaldes del Clima de Estados Unidos, una red de más de 300 líderes de ciudades, incluidos los alcaldes de las cinco ciudades más grandes del país, publicaron un compromiso de "adoptar, honrar y respetar los compromisos con los objetivos consagrados en el Acuerdo de París".

     Las ciudades cumplirían las promesas que Donald Trump había abandonado.

    Pero tengo malas noticias para este grupo. ¿Quieren luchar contra el cambio climático? Tendrán que luchar contra los automóviles. En las ciudades más grandes del país, los autos representan alrededor de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero. A nivel nacional, el transporte es actualmente el mayor contribuyente a las emisiones de carbono.

    Y esto todavía se pone peor, al menos desde una perspectiva política. Los alcaldes pueden financiar el transporte, construir carriles exclusivos para autobuses y bicicletas, ponerle fin al estacionamiento gratuito y reformar los códigos de construcción que los requieren (aunque la mayoría no lo requiere). Pero, en última instancia, la única forma de combatir la dependencia estadounidense de los autos es reformar la manera en que construimos y, en particular, evitar los patrones de asentamientos de baja densidad que hacen impracticable o imposible para los estadounidenses ir a cualquier parte sin un auto personal.

    Berkeley, California, es un gran estudio de caso. Más de un 90% de los votantes de esta ciudad votaron por Hillary Clinton en noviembre y Jill Stein superó a Donald Trump. Si existe otro sistema político estadounidense con más devoción evidente a la lucha contra el cambio climático, no sé donde hallarlo. La ciudad es el hogar de la Universidad de California y del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley. El alcalde Jesse Arreguín ha prometido presentar un proyecto de ley para obligar a la ciudad a cumplir los compromisos del Acuerdo de París.
    Relacionado
    mapa de las ciudades que firmaron la carta a favor del acuerdo de paris&
    Pero incluso en Berkeley, los liberales tienen un punto ciego cuando se trata de la política de vivienda y las opciones de transporte que requiere. Como concejal en 2014, Arreguín impulsó una medida electoral que imponía condiciones extremadamente rigurosas sobre los nuevos desarrollos. Fracasó, pero su elección como alcalde en noviembre se consideró un reproche al historial prodesarrollo de su oponente Laurie Capitelli. "Fue una elección muy clara en la que mi oponente literalmente ha refrendado cada proyecto [inmobiliario] que se presentó ante este concejo", le dijo Arreguín al San Francisco Chronicle el pasado otoño.

    En la reunión del Concejo Municipal la semana pasada, que abarcó una serie de temas relacionados con la vivienda, esta disonancia se mostró en la queja de un residente acerca de la propuesta de un nuevo edificio que proyectaría sombras sobre sus plantas de calabacín. El proyecto fue devuelto a la Junta de Ajustes de Zonificación de la ciudad. Los calabacines vivirán para contarlo.
    " Demorar o denegar autorizaciones de vivienda les sugiere a los vecinos de Berkeley que sus tácticas dilatorias funcionarán e invitará a más de ellos a hacer lo mismo en el futuro", escribió el desarrollador de web Kevin Burke en una carta al Concejo después de la reunión, expresando su decepción con la decisión. "Preferiría una crisis de jardines de calabacín que una crisis de vivienda".

    Otras propuestas más fundamentales también están bajo consideración. Un grupo de expertos de vivienda dirigido por la miembro del Concejo Lori Droste llamó la atención acerca de una editorial sobre el efecto que ciertas resoluciones podrían tener sobre el crecimiento del parque inmobiliario.

    Existe un proyecto de ley que está buscando disminuir la densidad de zonificación de Berkeley, disminuyendo la capacidad potencial de residencia de la ciudad. " Reducir la densidad de zonificación sería un desastroso paso atrás para Berkeley y empeorará indudablemente la asequibilidad y provocará aun más desplazamiento y exclusión", escribieron. Una segunda propuesta elevaría los impuestos de nuevas vivienda para aportar al fondo de vivienda asequible de la ciudad, pero no se analizan los impactos de esto. "Si los niveles de pago se dejan demasiado altos (y es probable que estén entre los más altos en el Área de la Bahía), las nuevas viviendas se irán a otras ciudades y probablemente no veamos ninguna vivienda asequible —o ninguna vivienda— en Berkeley por un largo tiempo".
    El aumento del nivel del mar y el cambio climático afectarán duramente a...
                    

    Pero esto no se discutió en la reunión. La iniciativa de aumentar los honorarios de un nuevo desarrollo para financiar viviendas asequibles se debatió y se postergó hasta una fecha posterior.
    Está bien establecido que revocar las restricciones de vivienda es parte de la lucha por la justicia racial y económica. Pero en un momento de activismo e indignación por el cambio climático, vale la pena reflexionar sobre el grado en que la prohibición de construcción de viviendas en terrenos desocupados es una política ambientalmente reaccionaria.

    Mientras menos personas vivan en Berkeley y en otras ciudades y suburbios con abundancia de empleos cerca del Área de la Bahía, más personas tendrán que conducir. Más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero de Berkeley provienen de automóviles y camiones.

    El Plan de Acción Climática de la ciudad comprendió esto. La reducción de las millas vehiculares recorridas (VMT, por sus siglas en inglés) es "imprescindible", dice. "La estrategia más eficaz para la reducción de las VMT a largo plazo es colocar las nuevas viviendas cerca del transporte público".

    El documento señala que, entre 1999 y 2006, la ciudad dejó de cumplir la meta de producción de viviendas establecida por la Asignación de Necesidades de Vivienda Regional (RHNA por sus siglas en inglés). Entre 2007 y 2014, la ciudad construyó aproximadamente la mitad de lo que pidió la RHNA. Sí, ese período coincidió con una importante recesión. Pero Berkeley todavía va a la zaga de la tasa objetivo de la RHNA para los ocho condados del área de la Bahía que es de un 57%.
    "Aunque Berkeley debe seguir construyendo más viviendas, también debería hacerse más hincapié en otras comunidades con mucho transporte público que no han cumplido los objetivos de la RHNA para acomodar el crecimiento de la región", dice el documento.

    Esto no es erróneo. En algunos aspectos, es injusto apuntar solo a Berkeley. Hay muchos peores actores en la Bahía, especialmente los suburbios con muchos empleos y pocas viviendas de Silicon Valley. Casi todas las ciudades que se consideran a sí mismas un faro del progresismo ambiental tienen requerimientos mínimos de estacionamiento, entre una multitud de otras políticas que perpetúan el status quo.

    Los actores corporativos han actuado de manera desafortunada: Apple, que se compromete a gastar 1,000 millones de dólares en la lucha contra el cambio climático, recién construyó una sede con 11,000 plazas de estacionamiento, las que condenan a sus trabajadores a décadas de viajes en auto.
    Los activistas ambientales y las organizaciones sin fines de lucro se oponen a nuevos proyectos basados en los argumentos de que empeorarán la congestión, ocuparán terrenos baldíos o amenazarán la biodiversidad local. Pero al desplazar la demanda fuera de las zonas urbanas, los activistas promueven la expansión y los largos viajes que empeoran la contaminación atmosférica regional.

    Los políticos socavan de manera transparente las causas que dicen defender. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio ha ensalzado el sacrificio en aras de salvar la Tierra, pero insiste en una caravana de dos o tres vehículos SUV que lo transporta cada mañana al gimnasio por media ciudad (en una ciudad donde más de la mitad de los viajeros utilizan el transporte público).

    La crisis de la vivienda en el Área de la Bahía —así como el cambio climático— es un problema de acción colectiva. La región estaría mucho mejor si cada ciudad acordara construir. Aunque, mientras tanto, construir más significará acoger a más población, con los dolores de crecimiento que esto implica.

    Indudablemente las plantas de calabacín de Berkeley son el menor de nuestros problemas. Pero la impecable y orgullosa reputación progresista de la ciudad hace que sea un blanco justo para el escrutinio. Se supone que es un paradigma y mejor que el resto. Es un lugar con el que los ambientalistas cuentan para adoptar una postura moralista y avergonzar a sus semejantes en consecuencia. La construcción de viviendas en terrenos desocupados es el equivalente municipal a la conducción de un híbrido: si toman en serio la lucha contra el cambio climático, entonces es una cuestión que no está sujeta a debate.

    FUENTE: CityLab, 20 / junio / 2017

    martes, 20 de junio de 2017

    CIENTÍFICOS ESTUDIAN EN CHILE EL CAMBIO CLIMÁTICO A TRAVÉS DE DATOS ASTRONÓMICO

    El dióxido de carbono (CO2) es uno de los grandes responsables de este cambio, producido en gran parte por la quema de combustibles fósiles, necesarios para la actividad humana. Si bien se ha indicado esta molécula como la principal responsable de este cambio, existen otras moléculas que también influyen en el proceso. El uso de datos astronómicos para hacer mediciones de estas moléculas, responde a la escasa existencia de sistemas de medición de gases invernaderos en Chile, siendo esta una interesante alternativa para estimar concentraciones de los gases.

    Actualmente el cambio climático es un tema que preocupa a todos, vemos mayor frecuencia e intensidad en fenómenos meteorológicos como lluvia, aluviones o sequías, incluso en lugares donde antes no existían.

    Expertos dicen que la gran emisión de gases invernadero sumado al ciclo natural de nuestro planeta está provocando un aumento en las temperaturas. El dióxido de carbono (CO2) es uno de los grandes responsables de este cambio, producido en gran parte por la quema de combustibles fósiles, necesarios para la actividad humana.

    Si bien se ha indicado esta molécula como la principal responsable de este cambio, existen otras moléculas que también influyen en el proceso: el vapor de agua (H2O) presente en la atmósfera produce un aumento en las temperaturas superficiales; así que cuando estamos en presencia de nubes (vapor de agua condensado), notamos una temperatura más bien templada, ya que estas actúan como invernadero. El metano (CH4), principal componente del gas natural puede vivir por años en la parte baja de la atmósfera, sin embargo, es enviado a la estratosfera (sobre 10 km de altura desde la superficie) donde se oxida, produciendo CO2 y H2O.

    El uso de datos astronómicos para hacer mediciones de estas moléculas responde a la escasa existencia de sistemas de medición de gases invernaderos en Chile, siendo esta una interesante alternativa para estimar concentraciones de estos gases.  Estos datos nos permiten cuantificar la concentración de cada molécula en la atmósfera. Para esto utilizamos la espectroscopia, esta técnica que también se usa en otras áreas de las ciencias, permite separar la radiación electromagnética del objeto observado según su longitud de onda, lo que nos ayuda a identificar moléculas que puedan estar siendo absorbidas o emitidas”, menciona Priscilla Nowajewski, Investigadora del Inst. Astronomía - UCN y candidata a Doctora en Ciencias de la Ingeniería mención Fluidodinámica - U. de Chile, Santiago, donde desarrolla su tesis en Atmósferas Planetarias.

    El dato astronómico contiene información del objeto observado (planetas, estrellas, galaxias, etc.), pero al ser medido desde la superficie de nuestro planeta, también contiene información importante de la atmósfera local. Para identificar ambas fuentes, los expertos utilizaron el modelo MOLECFIT[1] creado por el equipo austriaco para la ESO, de la Universidad de Innsbruck, entre los cuales destaca el Dr. Stefan Kimeswenger, académico del Instituto de Astronomía de la Universidad Católica del Norte.

    “MOLECFIT identifica la intensidad de la firma dejada por la molécula en la atmósfera, lo que ocurre a determinada longitud de onda. Con esta información es posible eliminar su influencia en los datos astronómicos, mejorando la calidad de la información de los datos obtenidos, pero además este dato es analizado para estudiar las abundancias moleculares que existen en la atmósfera alrededor del Cerro Paranal, es así que podemos estudiar moléculas de interés para el estudio de cambio climático, lo que es corroborado con información real del estado del tiempo para el día de la observación y la información de las emisiones de fuentes cercanas que puedan influir en la muestra”, comenta el experto.

    El nivel de detalle que es posible lograr con los datos del Observatorio Paranal junto a MOLECFIT permite identificar moléculas de intensidad débil. El último trabajo publicado por el grupo del Dr. Kimeswenger permitió medir las variaciones del óxido ferroso (FeO) en la atmósfera logrando identificar su fuente en los meteoritos que entran en la atmósfera, los que producto del roce, se evaporan al alcanzar grandes temperaturas

    Esta investigación es un ejemplo donde Astronomía y Geofísica se unen para observar el estado actual de la atmósfera de nuestro planeta, desde un lugar aislado de fuentes contaminantes. Es así que el avance de las ciencias y en nuestro caso el estudio del cambio climático, han provocado la apertura de nuevas áreas de investigación complementarias entre diferentes disciplinas.

    FUENTE: El Mostrador Noticias , 17 / junio / 2017

    ALEMANIA OTORGA 15 MILLONES DE DÓLARES A COSTA RICA PARA ACCIONES QUE MITIGUEN EL CAMBIO CLIMÁTICO


    Alemania otorgó 15 millones de dólares a Costa Rica para apoyar sus acciones de reducción del cambio climático, anunciaron este lunes los dos gobiernos, que reafirmaron su compromiso con la agenda de París contra el calentamiento global.
     
    "Alemania y Costa Rica son dos países que no van a permitir que la agenda de París se reabra", dijo a periodistas el ministro costarricense del Medio Ambiente, Edgar Gutiérrez, acompañado de su par alemana, Barbara Hendricks.
     
    La ministra alemana recordó que Estados Unidos y China fueron clave para lograr el acuerdo climático en diciembre de 2015, que establece medidas para reducir la emisión de gases causantes del efecto invernadero, aunque el gobernante estadounidense Donald Trump anunció el 1 de junio el retiro de su país del compromiso.
     
    "Después de la decisión de Estados Unidos de desvincularse del acuerdo de París, los demás estados asumimos un compromiso aun más firme de seguir cooperando en esta materia", aseguró Hendricks, quien llegó a Costa Rica el pasado viernes.
     
    El aporte de 15 millones de dólares de Alemania permitirá al país centroamericano desarrollar una amplia agenda de mitigación de los efectos del cambio climático, con acciones en la producción agrícola y ganadera y el desarrollo de transporte eléctrico, explicó Gutiérrez.
     
    Los dos países acordaron trabajar conjuntamente para alcanzar la "carbono neutralidad", según un memorando firmado durante la visita de Hendricks, quien se reunió con el presidente Luis Guillermo Solís.
     
    FUENTE: Ecodiario.es , 19 / junio / 2017

    lunes, 19 de junio de 2017

    SE DUPLICA SUPERFICIE AFECTADA POR SEQUÍA ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO




    Desde la década de los 70 la superficie terrestre afectada por la sequía se duplicó debido a los efectos del cambio climático y el fenómeno provoca pérdidas de hasta ocho mil millones de dólares anuales, advirtió hoy la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

    Invertir en preparación y en crear resiliencia entre los agricultores es fundamental para hacer frente a las situaciones de sequía extrema, aseguró el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en un seminario sobre el tema organizado por el organismo de las Naciones Unidas, Irán y los Países Bajos.

    Señaló que la necesidad de replantearse las sequías a nivel global es apremiante. Según datos de la FAO, a medida que el clima del planeta cambia, los períodos secos severos son cada vez más frecuentes y desde la década de los años 70, la superficie terrestre del planeta afectada por sequías se ha duplicado.

    Resaltó que las sequías generan no sólo hambre e inestabilidad, sino que provocan pérdidas económicas de hasta ocho mil millones de dólares anuales.
    El coste es especialmente alto en los países en desarrollo, donde la agricultura sigue siendo uno de los pilares económicos. Más de 80 por ciento de los daños y pérdidas causados por la sequía los soporta la agricultura en el mundo en desarrollo, según informes del organismo.
    África, en particular, es la zona que se ha llevado la peor parte, pues entre 2005 y 2016, un total de 84 sequías afectaron a 34 países africanos.
    Graziano da Silva dijo que invertir en preparación y en crear resiliencia entre los agricultores es fundamental para hacer frente a las situaciones de sequía extrema.
     
    Señaló que la necesidad de replantearse las sequías a nivel global es apremiante. Según datos de la FAO, a medida que el clima del planeta cambia, los períodos secos severos son cada vez más frecuentes y desde la década de los años 70, la superficie terrestre del planeta afectada por sequías se ha duplicado.
    Resaltó que las sequías generan no sólo hambre e inestabilidad, sino que provocan pérdidas económicas de hasta ocho mil millones de dólares anuales.
    El coste es especialmente alto en los países en desarrollo, donde la agricultura sigue siendo uno de los pilares económicos. Más de 80 por ciento de los daños y pérdidas causados por la sequía los soporta la agricultura en el mundo en desarrollo, según informes del organismo.
    África, en particular, es la zona que se ha llevado la peor parte, pues entre 2005 y 2016, un total de 84 sequías afectaron a 34 países africanos.
    Graziano da Silva dijo que invertir en preparación y en crear resiliencia entre los agricultores es fundamental para hacer frente a las situaciones de sequía extrema.
     
    "Salvaguardar los medios de vida significa salvar vidas, esto es lo que se pretende al crear resiliencia", afirmó.
    Al recordar la sequía de 2011 en Somalia, en la que más de 250 mil personas perecieron de hambre, Graziano da Silva señaló que "la gente muere porque no está preparada para afrontar los efectos de la sequía, porque sus medios de vida no son lo suficientemente resilientes".
    "Durante años, la estrategia ha sido responder a las sequías cuando ocurren, corriendo a toda prisa para aportar ayuda de emergencia y mantener a la gente con vida", indicó el responsable de la FAO, quien admitió que "por supuesto, eso es importante", pero que invertir en preparación y resiliencia "es esencial".
    Explicó que al hacerlo, se prepara a los países para actuar rápidamente antes de que sea demasiado tarde, significa que los agricultores y las comunidades rurales están mejor posicionados para hacer frente a los eventos meteorológicas extremos cuando golpean.
    El ministro de Agricultura, Recursos hídricos y Silvicultura de Namibia, John Mutorwa, señaló por su parte que en estos tiempos de cambio climático, la sequía ha surgido como un desafío al que todos los países se verán obligados a enfrentarse una y otra vez.
     
    FUENTE: terra, 19 / junio / 2017
     
     
     
     
     
     
     

    ¿CUAN VULNERABLE ES COLOMBIA AL CAMBIO CLIMÁTICO?


    El país sudamericano y un minucioso análisis que llama a la reflexión




    El país sudamericano y un minucioso análisis que llama a la reflexión
    Se trata de un estudio pionero en América Latina, el más completo hasta la fecha y elaborado a lo largo de tres años por un equipo multidisciplinario de más de 40 profesionales.

    De nombre “Análisis de vulnerabilidad y riesgo por Cambio Climático para los municipios de Colombia”, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) hacen posible que Colombia cuente con un análisis minucioso sobre el estado situación vinculado a esta temática.

    La respuesta es contundente e invita a la reflexión: el 100% de los municipios de Colombia tienen algún grado de riesgo por el cambio climático.
    Por otro lado, prosigue el informe publicado por el propio IDEAM en su sitio web, el departamento de San Andrés y Providencia (único departamento insular de Colombia) el que mayor riesgo presenta de aquí a 2040. Le siguen Vaupés y Amazonas. Mientras tanto, Bogotá, se destaca como la segunda capital con mayor riesgo por cambio climático.

    En el caso de San Andrés, una zona de archipiélagos en el mar Caribe, los datos representan un verdadero llamado de atención por tratarse de una zona turística y de comercio, un aspecto que hace al lugar paradisíaco por sus playas y biodiversidad. Uno de sus elementos más coloridos precisamente son sus especies de corales, continuamente amenazados por los aspectos climáticos.

    En base a las estimaciones del estudio, reproduce El Colombiano, en el año 2040 se perderán más de 5000 hectáreas de la costa de la región Caribe, siendo “La Guajira y Magdalena los más afectados por la pérdida de línea de costa a futuro”.
    En cuanto a las regiones colombianas con mayor número de municipios en riesgo alto y muy alto por el cambio climático se encuentran “la Andina con 36 municipios, Amazonia con 31 y el Pacífico con 25”, prosigue el medio colombiano.

    Este documento se dio a conocer durante la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático y se transforma en una importante fuente para la toma de decisiones.
    “El país tiene que disminuir sustancialmente su vulnerabilidad y estas herramientas lo que permiten es tomar decisiones y hacer las inversiones necesarias para lograr que las poblaciones y nuestros ecosistemas sean resilientes”, señaló el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, en cuanto a la importancia de este trabajo, indica El Colombiano.

    Al mismo tiempo representa una gran oportunidad de adquirir mayor conciencia sobre los efectos del cambio climático en el país y empezar a actuar en consecuencia.

    FUENTE: Aleteia, 20 / junio / 2017

    PEDIDO DEL PAPA A MERKEL POR EL CAMBIO CLIMÁTICO




    ROMA.- La necesidad de luchar contra el cambio climático, la pobreza, el hambre y la amenaza global de terrorismo fueron los temas de conversación que tuvieron ayer Francisco y la canciller alemana, Angela Merkel, en un encuentro de 40 minutos en la biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano.

    Fue la sexta reunión entre ambos en el Vaticano, con lo que Merkel se convirtió en la jefa de gobierno que más visitó al Papa, al superar el récord de la ex presidenta Cristina Kirchner.

    "Gracias por permitirme estar aquí de nuevo", dijo la canciller al saludar al Papa. Merkel es considerada una de las mujeres más influyentes y la nueva líder del "mundo libre" occidental desde la llegada al poder en Estados Unidos de Donald Trump. Hace tres semanas, de hecho, Merkel no ocultó su frustración por la negativa de Trump a confirmar su adhesión al Acuerdo de París para el cambio climático, tras la cumbre del G-7 en Taormina, Sicilia.

    Este tema fue uno de los que estuvo sobre la mesa durante el encuentro. El Papa y Merkel coincidieron en lamentar la decisión de Estados Unidos de abandonar el Acuerdo de París, según contó más tarde la canciller. "Es un pecado", dijo.

    En las conversaciones los dos líderes coincidieron, además, sobre la necesidad de abatir muros, la multilateralidad de la sociedad, la importancia de los tratados internacionales y la necesidad de ocuparse más del continente africano, es decir, del drama de miles de inmigrantes.

    "Se trataron temas de interés común, con una consideración particular por la próxima reunión del G-20 en Hamburgo, y se convino en la necesidad de prestar especial atención a la responsabilidad de la comunidad internacional en la lucha contra la pobreza y el hambre, la amenaza global del terrorismo y el cambio climático", indicó un comunicado de la Santa Sede.

    También se consignó, por otro lado, que durante la audiencia se reservó "un recuerdo especial" al ex canciller alemán Helmut Kohl, que murió anteayer, "y a su incansable labor a favor de la reunificación de Alemania y de la unidad de Europa".

    La canciller dijo también sentirse respaldada por Francisco de cara a la cumbre del G-20 que se celebrará a principios de julio en Hamburgo, en la que actuará de anfitriona.
    Merkel quedó ayer como la líder con más encuentros con Francisco. Saludó al Papa el día de su asunción, el 19 de marzo de 2013; fue recibida en dos largas audiencias de más de 40 minutos el 18 de mayo de ese mismo año y el 21 de febrero de 2015, y volvió a reunirse con el Papa en dos encuentros europeos: cuando se le otorgó, en el Vaticano, el premio Carlo Magno, el 6 de mayo de 2016, y el 24 de marzo último, al celebrarse los 60 años de los Tratados de Roma que le dieron vida a la Unión Europea (UE).

    Ayer, a la hora del intercambio de regalos, Merkel, que hace diez días estuvo en la Argentina de visita oficial, le regaló al Papa dulce de leche y alfajores.

    "Usted ya los conoce", le dijo al entregarle los obsequios, sonriente. Además, le regaló al Pontífice -que en 1986 vivió en Alemania y habla el idioma, como demostró al saludarla-, un CD con las obras de Ludwig van Beethoven.

    FUENTE: Sin Mordaza , La Nación, 16 / junio / 2017

    FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO, LOS VITICULTORES LLAMAN A LA UNIDAD

    Los principales actores del sector quieren alentar la biodiversidad o crear cepas más resistentes

    Frente al cambio climático, los viticultores llaman a la unidad

    Viticultores de todo el mundo, afectados cada vez más por las sequías o las inundaciones, llamaron este lunes a la unidad contra el cambio climático, no sólo para proteger su producción sino también para cumplir con los objetivos del acuerdo de París.

    Reunidos en el salón francés Vinexpo, uno de los más importantes del mundo, los principales actores del sector quieren alentar la biodiversidad o crear cepas más resistentes frente a un fenómeno global.
    "Podríamos crear un grupo a nivel mundial de todos los viticultores para luchar por la reducción de los gases de efecto invernadero (...) y hacer un cambio que sería seguido por otras empresas", pidió Miguel Torres, presidente de la española Bodegas Torres, asegurando que el sector necesita "grandes cambios".

    Los incendios en Australia o Chile, o las heladas tardías en Francia a finales de abril -todos éstos países productores de vino- ilustran las consecuencias del cambio climático, que se irán agravando, según John Holdren, decano de la facultad de Ciencias del Medio Ambiente de Harvard,
    Frente al cambio climático, los viticultores llaman a la unidad
    Vinexpo es la feria de vinos más grande del mundo, que se desarrolla en Burdeos, Francia. / AFP PHOTO / NICOLAS TUCAT

    El científico apunta a que, a diferencia de otros sectores, los "dirigentes influyentes" del mundo conocen muy bien el vino. "Si podemos hacerles comprender que sus grandes vinos están en peligro tendremos mucha influencia en esta cuestión", asegura.
    Incluso si las temperaturas no aumentan tanto como predicen los científicos, también serán perjudiciales para los viñedos. "Las vides son plantas muy sensibles, como un termómetro", recuerda Gaia Gaja, copropietaria del dominio Gaja en el Piamonte (Italia), conocido en todo el mundo.

    Los expertos apuntan a que el aumento de las temperaturas puede hacer que los vinos sean cada vez más potentes pero menos complejos en aromas, con tasas de alcohol de hasta 16 o 17 grados y una falta de acidez que perjudica al sabor.
    Tras el acuerdo del clima de París, varios viticultores han tomado iniciativas para actuar contra el cambio climático.
    Es el caso de las acciones colectivas de varios viñedos en el valle de Napa, en California, o de las Bodegas Torres en España, que invirtieron 12 millones de euros en investigación para intentar transformar el Co2 que producen, reciclar el agua o reducir un 25% de su consumo energético.

    El cambio climático también ha llevado a recuperar variedades de uva como el petit verdot en Burdeos (Francia) o el cinsault en Líbano, que hasta ahora difícilmente llegaban a la maduración.
    Otra de las consecuencias del calentamiento global es el cambio de la geografía del vino, con regiones vinícolas que desaparecen y otras que se crean nuevas.
    Frente al cambio climático, los viticultores llaman a la unidad
    Vinexpo es la feria de vinos más grande del mundo, que se desarrolla en Burdeos, Francia. / AFP PHOTO / NICOLAS TUCAT
     
    En esta perspectiva las Bodegas Torres, que también tienen viñedos en Chile, están comprando tierras en el sur del país, cerca de los lagos. Por su parte el champán Taittinger ha invertido en Inglaterra para producir vinos efervescentes.
    Algunos productores también están experimentando con cepas más resistentes a la sequía, aunque la calidad todavía no es suficiente para elaborar grandes vinos.

    Es el caso de Gaia Gaja, que intenta hacer "viñedos resilentes": en sus tres viñedos en Italia ha dejado de utilizar productos químicos y cultiva además hierba, plantas leguminosas o cebada entre las hileras para contener la humedad y favorecer la biodiversdad.
    Una auténtica revolución que la joven viticultora describe como un cambio de modelo; "En estos quince últimos años nuestro trabajo ya no es cuidar los viñedos sino cuidar la vida", advierte.

    FUENTE:  Clarín.com , AFP , 19 / junio / 2017

    sábado, 17 de junio de 2017

    INUNDACIONES EN LA INDIA

    Las autoridades indias anunciaron ayer que cerca de 6.000 personas desaparecidas tras las inundaciones que azotaron el norte del país el pasado mes de junio fueron consideradas muertas.




    Las "5.748 personas dadas por desaparecidas y los procedimientos de compensación financiera para sus familias comenzarán mañana (hoy) asumiendo que murieron", declaró Vijay Bahuguna, jefe del gobierno regional de Uttarakhand, el Estado más afectado.

    Hace varios días, las autoridades consideraban todavía que algunas personas dadas por desaparecidas podrían haber regresado a sus casas o haber continuado su viaje sin informar a las autoridades de que se encontraban sanas y salvas.

    Monzón.

    Las víctimas fueron arrastradas cuando las inundaciones causadas por las lluvias torrenciales del monzón golpearon el estado himalayo de Uttarakhand en junio, destruyendo pueblos y ciudades enteras en esta zona del país que se encontraba llena de turistas al ser temporada alta.
     
    A cientos de kilómetros de la zona afectada por las inundaciones se encontraron cuerpos flotando en los ríos, lo que subraya la dificultad de dar con los fallecidos.
    En el momento de las inundaciones, se confirmó la muerte de unas mil personas, mientras que otros miles fueron únicamente dadas hasta ayer por desaparecidas, lo que implicaba que la indemnización podía no ser pagada.
    Bahuguna aseguró que el gobierno de su estado compensaría a los residentes locales mientras que otros gobiernos se encargarían de responder financieramente ante sus ciudadanos, muchos de los cuales eran peregrinos que visitaban remotos santuarios.
     
    El gobierno prometió entregar 500.000 rupias (unos 8.200 dólares) a las familias de cada víctima fallecida en las inundaciones y desprendimientos de tierra. La misma cifra se dará a cada niño que quedó huérfano por el desastre

    FUENTE: El País, AFP / Dehradun, India , 17 / junio / 2017

    CHINA: "EL DESARROLLO SE TOPA CON EL CAMBIO CLIMÁTICO"




    La ciudad de Dongguan, centro manufacturero aquí en la región industrial más dinámica del mundo, fue especialmente golpeada por la precipitación de mayo de 2014. Más de 100 fábricas y tiendas se inundaron. El agua subió a la altura de la rodilla en 20 minutos, acabando con el inventario de docenas de negocios.

    En la vecina Guangzhou, una antigua y enorme ciudad portuaria de 13 millones de habitantes, helicópteros y una flotilla de 80 botes tuvieron que rescatar a residentes atrapados. Decenas de miles de personas perdieron sus hogares y 137 kilómetros cuadrados de tierra de cultivo cercana quedaron en ruinas. El costo de las reparaciones superó los 100 millones de dólares.

    Durante siglos, las inundaciones fueron una plaga en el Delta del Río de las Perlas en el sur de China. Así que incluso las lluvias de ese mayo, las peores en años, pronto desaparecieron de las tapas de los diarios. No hubo una preocupación oficial por la causa de las inundaciones o por cómo el cambio climático podría empeorar los problemas.

    Hace una generación, ésta era principalmente tierra agrícola. Tres ríos vitales que desembocan en el mar de la China Meridional, junto con tributarios que se entrecruzan, convertían al bajo delta en una llanura fértil. Guangzhou (anteriormente Cantón) tenía más de un millón de habitantes, pero para los 80, China se propuso transformar la región, aprovechando su proximidad al agua, la energía de su gente y el dinero e infraestructura de la vecina Hong Kong.

    Apresurándose por ponerse al día tras décadas de estancamiento, China construyó una gigantesca colección de ciudades sin considerar su factura al medio ambiente, mucho menos el impacto futuro del calentamiento global. Hoy, la región es un Goliat de la industria con más de 42 millones de habitantes. Guangzhou ahora tiene más que perder debido al cambio climático que cualquier otra ciudad del planeta, según un reporte del Banco Mundial. La cercana Shenzhen se ubica en el décimo lugar de la lista.

    Los investigadores dicen que los efectos del cambio climático ya se pueden ver: en los niveles más altos del agua, las crecientes temperaturas y tormentas cada vez más severas. Y el cambio climático no sólo presenta una amenaza para los que viven y trabajan aquí, o para la inmensa concentración de riqueza. Es una amenaza para un mundo que se volvió dependiente de todo lo producido en las fábricas de la región.

    El ascendente mar de la China Meridional y la red del río de las Perlas se ubican más o menos un metro abajo de gran parte de este nuevo desarrollo multimillonario —y están a punto de ahogar décadas de progreso, elevando los precios de artículos como teléfonos inteligentes, productos biofarmacéuticos y hasta los resortitos de los bolígrafos.

    Hoy, China está debilitada por la contaminación del aire. Nuevas investigaciones indican que las crecientes temperaturas y el aire estancado que resultan del cambio climático están exacerbando la crisis de smog del país, lo que contribuye a millones de muertes prematuras.

    El gobierno chino se ha vuelto una voz franca en materia del cambio climático. El presidente Xi Jinping instó a los firmantes del acuerdo de París sobre el Cambio Climático, de 2015, que cumplan con su promesa, mientras que los medios paraestatales chinos critican a la administración Trump por “descaradamente evadir su responsabilidad en el cambio climático”.

    China es ahora el líder mundial en inversión doméstica en energía renovable. Pero los mandatos más firmes no logran superar el ritmo de la expansión, un sistema fiscal descentralizado, una laxa aplicación de la ley y una cultura que con frecuencia posiciona al crecimiento contra lo ecológico.
    Aquí, en la provincia de Guangdong, todos los autos nuevos, el hormigón y las fábricas elevan las temperaturas, lo que crea islas de calor urbano e incuba pandemias como el dengue. Además de esto están las inundaciones y marejadas, empeoradas por una mezcla de tormentas cada vez más severas y el hundimiento de tierras por el simple peso del desarrollo, lo que agranda el impacto de los crecientes niveles del mar. La inundación abruma a edificios y vecindarios planeados con rapidez y con sistemas de drenaje saturados.

    Defensas naturales inútiles

    Shenzhen aún era un tranquilo pueblo pesquero de unos 35 mil habitantes a fines de los 70 cuando las autoridades chinas lo declararon una Zona Económica Especial, atrayendo enormes inversiones y oleadas de migrantes del campo que contribuyeron a hacer lo que hoy es una metrópoli de 11 millones de habitantes. Cai Yanfeng llegó con sus padres a principios de los 80 cuando era una pequeña. La ahora diseñadora urbana experimentó la evolución de la ciudad y, con 36 años de edad, es una relativa veterana.

    Recordó su infancia al cruzar la calle, donde ahora hay un Star­bucks, para jugar en los manglares que abrazaban a la bahía. Hoy, la calle que solía cruzar es del tamaño de una carretera de múltiples carriles. Donde empezaban los manglares, el campus de un hospital se ubica junto a un centro comercial. Los manglares fueron eliminados, reemplazados por rellenos y cubiertos por hectáreas de hormigón, asfalto, torres de oficinas, rascacielos de departamentos y desarrollo industrial.

    “Empezó con parques de diversión a lo largo de la playa”, recordó Cai. “Luego el municipio construyó otra gran autopista cerca del mar, con la zona intermedia rellena con manzanas residenciales. Las cosas se aceleraron después de eso”.

    Los manglares proporcionan una defensa contra el mar, al reducir el impacto de las olas y la creciente agua, separar la sal que puede filtrarse a las reservas de agua dulce, absorber carbono y reducir la temperatura ambiente. Pero alrededor del 70 por ciento de los manglares de Shenzhen ha desaparecido. Y este fenómeno se está acelerando: 850 hectáreas pavimentadas entre 1979 y 1985; 2700 más durante la siguiente década, y miles más desde entonces.

    Debido al relleno y al nuevo desarrollo, el agua ya no entra y sale de la bahía como antes. Así que la basura queda atrapada, el estancamiento empeora y los peces mueren, explicó Liang Bo, que trabaja para la Fundación de Conservación y Manglares de Shenzhen. “Es peor con la marea baja”, dijo Liang. “Realmente te das cuenta de lo sucio que se volvió”.

    Pregunta multimillonaria

    “La contaminación del aire es un desafío directo para el pueblo, está en sus narices”, dijo Ma Jun, fundador y director del organismo ciudadano Instituto de Asuntos Públicos y Ambientales en Beijing. “Tiene que ver con la comida que ponen en la mesa para sus hijos. Así que hicieron ruido, y las cosas cambiaron en términos de la política de contaminación del aire por parte de las autoridades chinas”.

    Las tormentas, al igual que los días calientes, suceden todo el tiempo —y siempre pasó así. Así que la gente no las atribuye automáticamente al cambio climático.
    “No hay una solución obvia y a corto plazo para los problemas del cambio climático… Así que hay renuencia a abordar el asunto. ¿Cuál es el modelo de negocios?”, preguntó Ma.

    Ésa es la pregunta de los mil millones de dólares, de acuerdo con el Banco Mundial, que proyectó que el costo potencial del daño a las ciudades costeras del mundo por el creciente nivel de los mares rondará esa cifra. Estima que China ya pierde el 1.4 por ciento de su PBI anual debido al cambio climático.

    La primavera pasada, los residentes de Guangzhou se despertaron de nuevo con calles inundadas luego de que un feroz chubasco se extendiera por el delta. Las lluvias causaron estragos en muchas otras ciudades por todo el sur de China el año pasado: más de 160 personas perdieron la vida ahogadas o en los deslaves y docenas más desaparecieron, 73 mil hogares colapsaron y 400 mil hectáreas de tierra agrícola quedaron destrozadas.

    Aunque Guangdong ahora afirma tener más multimillonarios que cualquier otra provincia del país, también alberga a millones de trabajadores de bajos sueldos y migrantes del campo que se establecieron en barrios más baratos y en mal estado, el legado en vías de desmoronarse de los colosales desarrollos de vivienda de la era socialista.

    Hacia el este, un inmenso y moderno distrito llamado Tianhe se levantó casi de la nada en treintaitantos años, con sus manzanas de oficinas y departamentos ahora opacados por los rascacielos súper altos del Zhujiang New Town de Guangzhou, con su teatro de la ópera, diseñado por la arquitecta Zaha Hadid, y su insignia, la Torre Cantón.

    “Las ciudades que ahora tenemos están basadas en parte en lo que vimos en las películas estadounidenses: en el sueño de grandes centros comerciales, aeropuertos, carreteras y edificios altos”, dijo Zhou Jianyun, arquitecto y profesor que se mudó a Guangzhou cuando era estudiante a principios de los 80. “Esto se convirtió en nuestra idea de progreso”, añadió. “Sólo que quisimos hacer todo más grande, porque pensábamos que eso es lo que significaba ser moderno. Las necesidades reales de la verdadera ciudad son ignoradas”.

    Éxodo y oportunidad

    “Los sentimientos de China respecto a la modernización siguen cambiando”, dijo Zhou Ming, un planificador urbano de Shenzhen que expresó algo de optimismo respecto al futuro.
    “Antes de la apertura al mundo exterior, la gente no tenía alimentos para comer”, comentó. “Así que se enfocaba en los empleos y las necesidades básicas. Ahora los salarios van al alza para los trabajadores, la gente está preocupada por la contaminación del aire y empieza a valorar de nuevo la cultura tradicional, lo que significa barrios que son a escala humana y no sólo un montón de rascacielos”.

    La consecuencia resultante de los salarios en alza y las amenazas de estándares más estrictos para la contaminación es que los fabricantes con menos escrúpulos muden sus negocios a países como Vietnam y Camboya, donde las regulaciones son más laxas.

    Los planificadores y ambientalistas aquí hablan sobre una oportunidad de renombrar a la provincia de Guangdong como líder global en urbanismo y tecnología industrial ecológica y vanguardista.
    La prosperidad pertenecerá, a final de cuentas, a ciudades y naciones del mundo que encuentren formas de aprovechar las estrategias de la resiliencia contra el impacto inevitable del cambio climático.

    China ya demostró que puede ser ágil e ingeniosa. Desde 1997, Guangzhou ha abierto un sistema de metro completamente nuevo con veintenas de estaciones, cubriendo cientos de kilómetros; Shenzhen hizo lo mismo en sólo 12 años.

    Pero poco de esto fue concebido en anticipación de las condiciones extremas y cambio climático. Las crecientes aguas en repetidas veces redujeron el tráfico de trenes en el delta a paso de tortuga el año pasado.

    “Lo que el cambio climático dice es que si quieres que la ciudad siga siendo un buen lugar para vivir y trabajar para todos, lo mismo de siempre no es suficiente”, indicó Robert J. Nicholls, profesor de ingeniería costera en la Universidad de Southampton, en Inglaterra. Él ayudó a escribir el reporte del Banco Mundial sobre el impacto fiscal del cambio climático en el Delta del Río de las Perlas. “Los desastres se volverán más probables”, dijo.

    La inundación no es un obstáculo insalvable, señaló. Los chinos pueden construir ciudades más inteligentes —más saludables, más seguras, más equitativas y más humanas, con vías fluviales restauradas y zonas costeras, edificios a prueba de inundaciones, controles de contaminación del aire de amplio alcance, sistemas de advertencia temprana, diques que hacen las veces de parques y vecindarios menos dependientes de los autos.

    “El reto para los chinos, como para muchas ciudades”, dijo Nicholls, “es adoptar una perspectiva a largo plazo”.

    FUENTE: New  York  Times , 4 / mayo / 2017

    LA DEFORESTACIÓN DE LA AMAZONÍA AVANZA CON FUERZA


    En la zona brasileña, la tala de árboles aumentó en 2015 por primera vez en una década y la demanda de soya y otros productos sembrados en la selva ha provocado una deforestación similar en Bolivia, lo que implica un retraso en el combate contra el cambio climático.

    Hace unos meses, un representante de la multinacional Cargill visitó esta colonia remota al este de Bolivia, junto a la parte más sureña de la cuenca del río Amazonas, para hacer una oferta atractiva.
     
    El representante del gigante agrícola estadounidense dijo que este quería comprar los granos de soya de los habitantes menonitas de la colonia. La empresa financiaría un almacén local y estación de pesaje para que los granjeros vendieran su producto directamente a Cargill desde el sitio, según dijeron los residentes.
     
    Uno de ellos, Heinrich Janzen, empezó a despejar partes del bosque de la parcela de 14 hectáreas que compró a finales de 2016, todo para que la soya estuviera lista para mayo. “Cargill nos quiere comprar”, dijo Janzen, de 38 años, mientras humeaba parte de la vegetación que había quemado. La soya está en alta demanda. Cargill es una de varias multinacionales que quiere comprar en la región, dijo Janzen. 
       
    A una década de que empezaran a calar las campañas para salvar a la Amazonía y se instauraran cambios que redujeron la deforestación en la cuenca del río, comienza a regresar con fuerza la actividad de tala. Esta, impulsada por un creciente apetito por la soya y otros productos agrícolas, también aumenta el peligro de una recaída de los esfuerzos para preservar la biodiversidad y combatir el cambio climático.
     
    En la Amazonía brasileña, el bosque tropical más grande del mundo, la deforestación aumentó en 2015 por primera vez en una década, al sumar casi 800 mil hectáreas entre agosto de ese año y julio de 2016. El año anterior la cifra era de 620 mil hectáreas; en total representa un aumento de 71 por ciento en comparación al 2004, según estimados del Instituto Nacional de Investigaciones sobre el Espacio.
     
    Al otro lado de la frontera, en Bolivia, donde hay menos restricciones contra el allanamiento de tierras, la deforestación también se ha acelerado.
     

    El paisaje cambiante de Brasil Credit The New York Times

    Alrededor de 350 mil hectáreas fueron deforestadas, en promedio, cada año desde 2011, según la ONG Centro de Documentación e Información Bolivia. Esa cifra ha aumentado desde las 148 mil hectáreas deforestadas anualmente en los noventa y las 270 mil hectáreas registradas en promedio durante la década del 2000.
     
    Un nuevo estudio de un grupo ambientalista señala que ahora hay indicios de tala a gran escala por parte de agricultores brasileños y bolivianos que comercian soya con Cargill. El grupo, Mighty Earth, usó imágenes satelitales e información de cadenas de suministro del Stockholm Environment Institute para identificar la deforestación en Brasil donde solo comercian dos empresas estadounidenses, Cargill y Bunge. El mapa de cadenas de suministro utiliza datos de aduanas, envíos y almacenes, además de datos de productividad de las alcaldías brasileñas.
     
    De acuerdo con el análisis de Mighty Earth, las áreas de la sabana brasileña en las que opera Cargill, una región llamada el Cerrado, registró una deforestación de alrededor de 130 mil hectáreas entre 2011 y 2015. Mighty Earth también halló que en zonas donde opera Bunge, otro gigante agrícola, se perdieron más de 567 mil hectáreas en ese mismo periodo.
    En el caso de Bolivia, donde no están disponibles los mapas de cadenas de suministro, Mighty Earth envió a sus empleados a zonas donde hay comercio con Cargill y usó drones para registrar el allanamiento de tierras y sabanas cerca de donde hay silos de la multinacional.
     

    Tierra quemada tras deforestación en Bolivia Credit Jim Wickens/Ecostorm

    Dichos reportes sobre la deforestación en la zona se dan pese a un acuerdo firmado hace tres años por varias multinacionales, llamado New York Declaration of Forests, que incluía un pacto para “eliminar la deforestación en producciones de bienes agrícolas como aceite de palma, soya y productos bovinos para 2020”.
     
    Cargill y Bunge dijeron que el reporte sobreestima su papel en la deforestación de la región, dada su participación en los cultivos de soya en las zonas bolivianas y brasileñas que fueron revisadas. Y la soya es solo uno de los productos que han fomentado la deforestación, dijo Stewart Lindsay, el vicepresidente para asuntos globales de Bunge.
     
    “Una empresa por sí sola no puede resolver este asunto”, dijo. “Un paso positivo sería que más compañías adopten compromisos de cero deforestación, apliquen controles para bloquear que los cultivos de áreas ilegalmente despejadas formen parte de sus cadenas de suministro, reporten de manera pública su progreso e inviertan millones de dólares para apoyar los planes para cultivos sostenibles. Todo esto lo ha hecho Bunge”.
     
    El director ejecutivo de Cargill, Davic MacLennan, dijo en entrevista que la empresa estudia las acusaciones de deforestación vinculadas a sus operaciones. “Si hay algo ahí, si se corrobora, haremos algo al respecto. Si no es cierto, no es aceptable”.

    Prioridades nacionales

    El despeje de las áreas boscosas y los incendios que acompañan la actividad generan una décima parte de todas las emisiones globales de contribuyen al calentamiento global, según la Union of Concerned Scientists.
    Solo el 15 por ciento de la cubierta forestal del mundo sigue intacta, de acuerdo con el World Resources Institute. El resto ha sido despejado, está degradado o se encuentra en fragmentos, lo que ha devastado ecosistemas y desplazado a varias comunidades indígenas, dicen científicos.
    Detrás de la deforestación hay una estrategia de empresas alimentarias multinacionales para conseguir sus productos agrícolas de regiones cada vez más remotas del mundo. Estas áreas usualmente tienen protecciones legales débiles.
     
    La Amazonía brasileña, parte central del movimiento global por la conservación de los bosques, tiene cada vez más protecciones, como una anunciada en 2006 contra despejar zonas para cultivos de soya. Entre ese año y el 2015, la deforestación de la Amazonía en Brasil se redujo en dos tercios, según Mongabay, sitio web especializado en medioambiente y el cual basó sus datos en datos del Instituto Nacional de Investigaciones sobre el Espacio y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
     
    Sin embargo, el aumento desde entonces ha dejado claro que el progreso no está asegurado.
    Brasil está al tanto de los retos, dijo Everton Lucero, el secretario de Cambio Climático y Calidad Medioambiental de Brasil.
     
    “Estamos muy incómodos con las malas noticias de que ha habido un aumento en la deforestación y estamos tomando todas las medidas posibles para revertirlo hacia el próximo año”, dijo Lucero. Las bajas en presupuesto por la crisis económica en el país, dijo, han dificultado la revisión de los bosques.
    Cuando viajan a regiones remotas “a veces las unidades de control y orden se quedan sin combustible para los helicópteros”, dijo. “Esperemos estar pronto en el camino a la recuperación”.
     

    Una columna humeante se avista en la selva brasileña. Credit Jim Wickens/Ecostorm

    Mientras tanto, Bolivia vive otra situación. El presidente Evo Morales ha hecho una prioridad el asegurar la “soberanía alimentaria”, lo que ha significado una expansión agrícola en el país. Hay pocas protecciones forestales y la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra tiene responsabilidades que a veces chocan entre sí, como regular el uso de tierras, la agricultura y el dar las concesiones para cultivar y talar. El país dice que espera despejar cinco millones de hectáreas forestales para 2025 para convertirlas en parcelas de cultivo.
     
    “El bosque es visto como tierra inútil a la que se necesita darle uso”, dijo Nataly Ascarrunz, del Instituto Boliviano de Investigación Forestal, un esfuerzo de monitoreo conjunto del gobierno del país andino y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
     
    “Hay mucha presión para que haya desarrollo económico”, dijo Ascarrunz. “Cuando los recursos fluyen, la producción se da y la gente tiene trabajo. Es difícil argumentar contra eso”.

    Hacia 2030

    Víctor Yucra, director general de gestión de la autoridad forestal boliviana, recalcó la necesidad de que el gobierno ponga en una balanza la protección de sus bosques con las necesidades del sector agrícola.
     
    “Nuestra preocupación es asegurar que la producción agrícola intensiva se dé dentro de un marco que también implique un cultivo sostenible y protección para los bosques que quedan”, dijo Yucra.
    MacLennan, el director ejecutivo de Cargill, inicialmente fue celebrado por ambientalistas por prometer expandir la promesa de no deforestación que hizo para el aceite de palma a todos los productos que maneja la empresa. Tal anuncio fue calificado como la promesa más abarcadora en materia ambiental hecha por una empresa agrícola grande.
     
    “Ves hacia abajo y solo hay un bosque hermoso”, dijo al describir un viaje de negocios a Brasil el año pasado, durante el cual vio la Amazonía desde su ventana. “Kilómetros y kilómetros de bosque. Pero también hay grandes pedazos de tierra. El café contrasta con el verde”.
    “Cuando lo ves”, añadió, “es como: ‘Caray, eso es lo que pasó’. Me impactó cuando lo vi a plena luz del día, el impacto de la deforestación”.
     

    Instalaciones de Cargill en la municipalidad de Luis Eduardo Magalhães en Bahía, Brasil Credit Jim Wickens/Ecostorm

    Cargill sí ha invertido millones para verificar que el aceite de palma que usa viene de cultivos establecidos, no de tierras recién despejadas del bosque, según un experto que colabora con la empresa y pidió mantener el anonimato. Pero Cargill ha sido menos agresivo al implementar la promesa con otros productos, indicó.
     
    Ahora, grupos ambientalistas acusan a la multinacional de retractarse de su fecha límite de 2020, establecida en el New York Declaration of Forests. En declaraciones recientes, Cargill adoptó el 2030 como fecha límite para eliminar la deforestación de su cadena de suministro.
    “Están malinterpretando la declaración a propósito”, dijo Glenn Hurowitz, director ejecutivo de Mighty Earth. “Están rompiendo su propia promesa”.
     
    MacLennan dijo que Cargill mantiene su compromiso con eliminar la deforestación en el suministro de aceite de palma, producto que es usado en comida, detergentes y hasta cosméticos. Pero, dijo, Cargill siempre entendió que la declaración le daba a los signatarios hasta 2030 para tener una deforestación cero en todos sus productos.
     
    “No creo que yo u otros tomáramos cuenta de la complejidad tan vasta de la tarea”, dijo. “Digamos que estamos comprando o intercambiando una comida hecha a base de soya. ¿De dónde vino la soya? Quizá no compramos eso de manera directa, no sé”.
    Para Holly Gibbs, experto en deforestación tropical y agricultura de la Universidad de Wisconsin en Madison, dijo que el cambio hacia 2030 es devastador. “Si esperamos para entonces, ya no habría bosques”.
     

    Parte de un terreno despejado en Bolivia Credit Jim Wickens/Ecostorm

    Fuego y agua

    En el campo recién despejado de Janzen, todavía humeaban tiras largas de tierra cultivable rodeadas por vegetación.
    El agricultor menonita, con ayuda de dos personas, pasó todo el día escarbando raíces en la tierra, en medio de montones de leña humeantes. Había tirados una mezcla de árboles con troncos delgados, pimpollos, arbustos, vid y raíces. Algunos de los troncos tenían tajos donde la topadora había hecho contacto y los había empujado hacia el piso.
    Más lejos en el terreno había escombros que serían utilizados para la quema. “Si no llueve, quemaré el resto mañana”, dijo Janzen.
     
    FUENTE: The New York Times , 11 / 03 / 2017