martes, 17 de enero de 2017

LOS CIENTÍFICOS BRITÁNICOS PRESIONAN A THERESA MAY PARA QUE CONVENZA A DONALD TRUMP DEL CAMBIO CLIMÁTICO


Los científicos británicos quieren que la premier persuada a Trump en el G-7 o G-20





Un centenar de científicos británicos han dirigido una carta a la premier Theresa May para que presione al presidente electo Donald Trump, acepte "la realidad" y pase a la acción ante la amenaza del cambio climático.

Trump se refirió al calentamiento global como "un cuento chino" durante la campaña y ha puesto a un escéptico del clima, Scott Pruitt al frente de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA). El líder republicano ha anticipado además severos recortes al presupuesto de la NASA para ciencias terrestres.

"Sabemos que Trump ha dado marcha atrás con su retórica, pero seguimos preocupados ante lo que pueda ocurrir", advierte el profesor Piers Forster, de la Universidad de Leeds, que encabeza la lista de científicos británicos.

"Lo que más nos preocupa es que sin los datos y el seguimiento del clima que hacen las instituciones norteamericanas, podemos quedarnos dando palos de ciego en un futuro próximo", advierte Forster.

La carta de los científicos británicos insta a Theresa May a que presione a Trump directamente o a través del G-7 o el G-20 para que acepte el Acuerdo de París y los compromisos adquiridos por la Administración Obama ante el cambio climático.

La comunidad científica británica extiende simultáneamente su apoyo a la Academia Nacional de Ciencias norteamericana (NSA) para "resistir cualquier intento de prevenir, interferir u obstaculizar la ciencia del cambio climático".

FUENTE: El Mundo, España, 16 / ene / 2017

COSTA RICA ES UN EJEMPLO EN LA UTILIZACIÓN DE ENERGÍAS RENOVABLES.

Costa Rica está dando una lección en el uso de energías renovables, debido a que 98% de la energía que utilizó en 2016 provino de fuentes no contaminantes.




Para el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, los efectos del cambio climático son demasiados obvios para ignorarlos.

En el marco de la apertura de la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dabi, Solís consideró que la gente y el sector privado participen de manera creativa y activa para crear conciencia ambiental e ir más allá de la visión convencionalista de la energía.

“Se tiene que garantizar que no se vuelvan a cometer los mismos errores del pasado con el objetivo de que ni siquiera los problemas políticos de los países cambien las metas “que nos hemos trazado en materia sostenible”, destacó.

Recordó que hace medio siglo que Costa Rica decidió escoger una vía de producción de electricidad basada en las energías renovables.

“Estamos en una época en la que muchos países se encuentran apostando por el cambio porque desean un mundo sostenible”, manifestó Solís.

Costa Rica está dando una lección en el uso de energías renovables, debido a que 98% de la energía que utilizó en 2016 provino de fuentes no contaminantes, según el estatal Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Los datos del ICE indican que en 2016 alcanzó el 98.2 % de energía renovable, proveniente de las hidroeléctricas (74.39 %), la geotermia (12.43 %), las plantas eólicas (10.65 %), la biomasa (0,73 %) y los paneles solares (0.01 %).

Solamente el 1.79 % de la generación de 2016 estuvo a cargo de las plantas térmicas que utilizan hidrocarburos.

  • FUENTE: Forbes México, 17 / ene / 2017

AGRICULTURA PARA MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO

Conocer las características del suelo y analizar las necesidades de abono real, junto a técnicas de reducción del laboreo, ayudan a evitar emisiones de gases de efecto invernadero y recortan el uso de fertilizantes hasta en un 50 por ciento

Agricultura para mitigar el cambio climático
La agricultura tiene una doble relación con el cambio climático. Por una parte, está claramente afectada por él; y, por otra, también contribuye al fenómeno en tanto que es una fuente de emisiones de gases de efecto invernadero. En este segundo papel, solo en Europa aporta el 10 por ciento de los GEI emitidos, en datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, concretamente dióxido de carbono, óxido nitroso y metano.

En España, del 60 por ciento de las emisiones de los sectores difusos, en los que se incluyen agricultura y la ganadería, estas aportan porcentajes similares, según la Oficina de Cambio Climático del Mapama. Las emisiones de origen agrícola se generan principalmente en procesos de la agricultura intensiva, por el uso de fertilizantes nitrogenados y el consumo de combustibles fósiles y, en la ganadería, por los gases de la digestión de las vacas. Pero ninguno de estos factores son inevitables y esas emisiones se pueden reducir con la introducción de cambios en las prácticas agrícolas, de la agricultura convencional especialmente, y ganando eficiencia en tanto en la fertilización de los cultivos como en el uso de combustibles.

En los Acuerdos de París de la COP21 se reconoce la capacidad potencial de la agricultura para aumentar las absorción de CO2 de los suelos agrarios. Y, por ello, es de prever que en el futuro la PAC (Política Agraria Común) tengan un papel relevante los objetivos ambientales de cara al cumplimiento de los compromisos contraídos por la UE en París. Donde, por cierto, el gobierno francés lanzó la iniciativa 4x1.000 a la que España se adhirió, y cuyo objetivo es aumentar la capacidad de los suelos agrícolas para absorber CO2 en un 0,4 por ciento.

Así pues, en las explotaciones agrícolas habrán de producirse modificaciones en la gestión e incorporar nuevas prácticas agrarias que, seguramente, supondrán dificultades, pero también serán una vía para alcanzar una mejor eficiencia y productividad, así como ahorro de costes en el medio y largo plazo.

Ya hay movimientos e iniciativas en este sentido y muchos agricultores han empezado a aplicar nuevos métodos en la gestión de sus cultivos que, entre otras cosas, reducen el impacto ambiental de su actividad, especialmente en lo que se refiere a emisiones y consumo de energía. Es decir, trabajan directamente en mitigación del cambo climático. Y han visto ya resultados.

Retener CO2 en el suelo

Juan Ramón López es un agricultor con 20 años de vida profesional, gestiona 240 hectáreas de secano en Tierra de Campos, en Valladolid, donde cultiva «trigo, cebada, avena girasol, guisantes proteicos, lentejas, etc., se van rotando, pero básicamente los cultivos propios de esta tierra». Practica desde hace ya más de 15 años la agricultura de conservación, que conoció mientras estudiaba Ingeniería Técnica Agrícola, y «cuando tuve la oportunidad de tomar decisiones en la explotación de la familia, la apliqué. Resulta duro cambiar todo lo que habíamos estudiado y hecho. Fue arriesgado y se tienen muchas dudas al empezar. Pero era algo bonito y nuevo».

La agricultura de conservación elimina el laboreo, mantiene una cobertura de restos vegetales sobre el suelo y practica la rotación de cultivos. Pero su práctica más característica es la siembra directa, en el caso de los cultivos herbáceos (cereales, leguminosas, oleaginosa, etc.), que se realiza directamente sobre la cobertura vegetal, los rastrojos que han quedado tras la recolección del cultivo anterior. «Esos restos que se dejan se van descomponiendo y aportan materia orgánica al suelo». Este es uno de los puntos fuertes de esta técnica agrícola en relación con el cambio climático: favorece la permanencia del CO2, que las plantas tomaron de la atmósfera para realizar la fotosíntesis, en el suelo en vez de lanzarlo a la atmósfera; proceso que sí ocurriría si, al romperse esos restos con un laboreo previo a la siembra, entrara el dióxido de carbono en contacto con el oxígeno. «Es un proceso químico, pero es lo del famoso sumidero de carbono. Nuestra agricultura descontamina y es más respetuosa».

Adicionalmente esta permanencia de los residuos de cultivos proporciona otros beneficios al suelo, como evitar su erosión, reducir la escorrentía, y también retener el agua y disminuir su evaporación manteniendo así la humedad. Por eso, en cultivos de secano los rendimientos son mayores que en el manejo convencional.

López hoy hubiera sido un innovador, en aquel momento su motivación para lanzarse a esta técnica estuvo guiada porque «había que hacer algo para sacarle más rentabilidad a esta agricultura de secano que tenemos. O tienes mil hectáreas o lo que tienes lo haces producir con muy poco gasto, para poder ser competitivo». Los resultados en cuanto a mejor rentabilidad, «se empiezan a ver casi desde el primer año y a medida que pasan los años va habiendo más. También da problemas, que no nos habían enseñado cómo solucionar. Porque en España no se estudia ninguna asignatura sobre siembra directa o agricultura de conservación en las escuelas de Agronomía. Y es más que la convencional».

La producción aumenta algo más y se reducen los costes de cultivo y el número de horas de trabajo, «y como la tierra tiene más vida, hay más lombrices y materia orgánica puedo reducir la aplicación de fertilizantes, que es uno de los gastos más importantes que tenemos». En su caso emplea «abono granulado y lo clavo en el mismo surco de la siembra, cada 20 cm se introduce el abono junto al grano. Yo he reducido de un 40 a un 50 por ciento el fertilizante consumido».

Preparando el futuro

La explotación familiar que dirige Javier Alejandre está en la comarca del Campo de Gómara, Soria. 150 hectáreas de cereales, trigo, girasol, colza y beza. Y fue una de las 33 que participaron en el proyecto piloto «Cambia, no dejes huella» de la Unión de Pequeños Agricultores, en la que también es asesor técnico.

Con esta iniciativa se buscaba «algo tan sencillo como saber cómo estaba en España el conocimiento del cálculo de la huella de carbono en la agricultura, puesto que en Europa empresas de distribución ya quieren conocer esa huella de los productos, porque los consumidores empiezan a tenerlo en cuenta en su compra. En Francia e Inglaterra, por ejemplo, ya había procesos para medir la huella de carbono en productos estándar. Pero nosotros no sabíamos nada de nuestras producciones y, en cambio, sí sabíamos ya que el cambio climático iba a ser un problema mundial para la agricultura, en concreto para la española, por las derivadas que conlleva y también en el aspecto puramente comercial».

El proyecto se proponía medir la huella de carbono de 120 productos, «para analizar y saber dónde estábamos. La idea era detectar qué actuaciones emiten más, para poder aplicar acciones sobre esos procesos concretos». Para ello se estudiaron 33 explotaciones «que fueran representativas de las distintas zonas, en Galicia, Aragón, Madrid, Murcia y Castilla y León, y con diferentes cultivos. También hicimos auditorías energéticas, para conocer la eficiencia en el uso de energía en explotaciones agrícolas y ganaderas. Trece de las explotaciones aplicaron medidas correctoras que propusimos en el proyecto».

Entre las prácticas agrícolas, la mayor parte de las emisiones «estaban relacionadas con el suelo, básicamente por dos aspectos: uno, derivado de la fertilización nitrogenada, que produce liberación de óxido nitroso, que como gas de efecto invernadero es más nocivo que el CO2. Y, la otra, el de la transformación de la materia orgánica». Ahí la conclusión clara, explica Alejandre, «para reducir las emisiones es fundamental hacer un plan de abonado correcto, y para ello hay que conocer las características del suelo, cómo está y cuáles son realmente sus necesidades para abonarlo correctamente y conforme a lo que necesitan las plantas. La cuestión es que, en general, los agricultores no hacen análisis del suelo y no fertilizan de acuerdo con sus necesidades reales y se dejan llevar por las prácticas tradicionales. Pero si se hacen las cosas bien y adecuadamente, se pueden acomodar las dosis de fertilizante a las necesidades del cultivo que se vaya a poner, en función de la fertilidad. Eso es absolutamente fundamental».

Una conclusión que sacaron en claro fue que «es mucho mejor cambiar el reparto de las dosis del fertilizante. Lo habitual es repartirlo en dos, pero hemos visto que si se hace en tres o cuatro es mejor. Porque el nitrógeno que no se queda la planta se lo lleva el agua; mientras que, si se pone la misma cantidad pero en dos veces, la planta lo aprovecha mejor y se reducen posibles contaminaciones de acuíferos. Aunque se consuma algo más de gasoil, en el balance total se reducen emisiones». Su experiencia personal lo confirma: «en mi propia explotación lo hago así y estoy reduciendo entre un 15 y un 20 por ciento la dosis total de fertilizante.

Es decir, estoy ahorrando dinero y reduciendo emisiones finales porque la cantidad de Nitrógeno es menor y las emisiones por volatilidad del Óxido nitroso que se genera, también. Y además, el rendimiento no se ve afectado. Que también es lo que buscamos». Por otra parte, «nosotros, la UPA, estamos también en la iniciativa 4x1000; así que por mi parte también estoy avanzando en las técnicas de mínimo laboreo, aunque en mi caso lo que hago es un sistema hibrido entre un mínimo laboreo y siembra directa». Por eso, también puede aportar otro dato: «cuando empecé en la actividad venía a consumir unos 95 litros por hectárea de gasoil, y ahora estoy entorno a 35. Un ahorro muy importante, sobre todo teniendo en cuenta que se obtiene con la perspectiva de no reducir los rendimientos».

Al final, aunque el proyecto no disponía de fondos suficientes poder tomar mediciones de resultados después de aplicar los cambios y las mejoras, «lo importante fue que se definieron pautas y técnicas para poder reducir las emisiones, de forma que si se aplican se van a obtener los resultados que buscamos».
 
Agricultura para mitigar el cambio climático

Menos combustible

España es el país de la UE con más superficie dedicada a agricultura de conservación con siembra directa, con unas 700.000, en datos de la Asociación Española de Agricultura de Conservación. Suelos Vivos, –integrada por 11 asociaciones regionales, una de ellas la vallisoletana, presidida por Juan Ramón López, precisamente–, que forma parte de la Federación Europea de Agricultura de Conservación (ECAF, en sus siglas en inglés).

Una de las ventajas que detectan los agricultores es la reducción del uso de combustible, en el que «desde el primer año se nota la diferencia al eliminar el laboreo. Si consumía 20.000 o 22.000 litros de gasoil, pasé a consumir entre cinco y siete mil». Por otra parte, también se prolonga la vida útil de la maquinaria: «un tractor laboreando normalmente dura de 12.000 a 13.000 horas; en agricultura de conservación, como son labores muy livianas, duran de 20.000 a 25.000 horas.

Es decir, que en lo que yo tengo un tractor otros necesitan dos. Y es una máquina que cuesta lo mismo 90.000 euros. Más todo el mantenimiento: lubricante, neumáticos, etc. La maquinaria en agricultura es muy cara y aquí se reducen notablemente esos costes», explica López.

FUENTE: La Razón.es , 16 / ene / 2017

domingo, 15 de enero de 2017

VALPARAÍSO (CHILE) SERÍA UNA DE LAS REGIONES MÁS AFECTADAS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO.





Los alcances del impacto regional del cambio climático fueron abordados por el Ministerio del Medio Ambiente en el informe “Elaboración de una base digital del clima comunal de Chile”, desarrollado por la Universidad de Chile. Estudio que reunió, validó y procesó una gran cantidad de información climática con el propósito de disponer de una base sólida para caracterizar el clima de cada comuna y subcomuna del país.
 
 
Entre los resultados del análisis se concluyó que una de las regiones más vulnerables al cambio climático será Valparaíso. De acuerdo a lo que informó el Ministerio del Medio Ambiente, se proyecta que hacia año 2050, existirán aumentos en las temperaturas en todas las comunas de la región, disminuirán las precipitaciones y además habrá una importante vulnerabilidad en el nivel del mar.
 
Respecto de las precipitaciones, el informe muestra un cambio a la baja. Pues, en promedio habría  un 17% menos de precipitación respecto del valor de la línea base en la zona.
 
En cuanto a las proyecciones de temperaturas, la cartera informó que en promedio se presentaría un aumento de 1,9°C para el período estival, llegando a 2,2 °C de aumento promedio para la máxima en el mes de enero. En los meses invernales, por su parte, se verificarían también aumentos de temperaturas de 1,6°C promedio para el período junio, julio, agosto.
 
 
Otro de las hallazgos del estudio es que con el cambio climático en esta región, además, aumentaría la probabilidad de incendios forestales, producto del aumento de la temperatura, el cambio en los vientos y una condición más seca del aire, el suelo y la vegetación.
 
FUENTE:  Ahora  Noticias ,  15 / ene / 2017 

EN REPÚBLICA DOMINICANA REALIZAN EXPOSICIONES DE ARTES PLÁSTICAS SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO





EL NUEVO DIARIO, PUERTO PLATA.- En el marco del reclamo de que la República Dominicana ratifique el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, artistas plásticos de Puerto Plata, Santo Domingo y Cuba efectuarán la V Colectiva de Artes Plásticas sobre Cambio Climático y Cuidado del Planeta, del 17 al 28 de este mes de enero.

La apertura de esta muestra colectiva se celebrará el próximo martes, 17 de enero, a las 7 de la noche, en la Galería de Arte Abad, situada en la calle Sánchez número 120 de la ciudad colonial de Santo Domingo, donde también se exhibirá la exposición.

Artistas Unidos por un Planeta Posible y el Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC, invitaron a todo el movimiento ambientalista como al público en general a participar en el acto de apertura  y a visitar la exposición.

Ambas entidades manifestaron que el propósito de la exposición es apelar a la conciencia y a la sensibilidad de la autoridades nacionales y de la población sobre la necesidad de que la República Dominicana ratifique de inmediato el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático.

Señalaron que es urgente que el país ratifique este acuerdo por ser el octavo más vulnerable del planeta al cambio climático y ante el pronóstico de que la isla de La Hispaniola seguirá siendo afectada por fenómenos extremos como intensas precipitaciones o prolongadas sequías, así como por el incremento de la cantidad y la intensidad de los huracanes y otros fenómenos hidrometeorológicos.

Explicaron que la exposición es parte de la campaña que realizan 30 organizaciones ambientalistas y de la sociedad civil para lograr que se ratifique lo más pronto posible el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático y que las plantas de carbón de Punta Catalina sean convertidas a gas natural.
Como parte de la campaña, estas organizaciones abrieron una petición pública en las redes sociales para que la población la suscriba dirigida a las autoridades para que ratifiquen el convenio internacional.

En la colectiva participarán los artistas plásticos Wilfrido Velázquez Gómez, Geovanny Infante, Roberto Isaías, Ramón Jiménez Andrés Bidó y Tito Aybar.
También participan los reconocidos artistas plásticos de Puerto Plata Jhonatan López Luna y Osiris Salomón.

Son invitados especiales de esta V Colectiva, los pintores cubanos Jimmy Valdesia y Eliberto López, que también se unen al reclamo de la ratificación del Acuerdo de París y por la unidad de todo el Caribe para enfrentar los efectos del cambio climático.

FUENTE:  El Nuevo Diario, República Dominicana , 15 / ene / 2017

CARLOS DE INGLATERRA COESCRIBE UN LIBRO SOBRE LOS DESAFÍOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO.






Londres, 15 ene (EFE).- Carlos de Inglaterra ha coescrito un libro con ilustraciones sobre los desafíos que plantea el cambio climático y posibles soluciones a ese problema, reveló hoy otro de los autores, Tony Jupiter.

El libro en el que participa el príncipe de Gales, que es activista para causas del medio ambiente y cambio climático, está dirigido a un público adulto, y en él también colabora Emily Shuckburgh, científica experta en cambio climático de la Universidad de Cambridge.

"Su alteza real, Emily y yo tuvimos que trabajar muy duro para asegurarnos de que cada palabra cumplía su función al tiempo que trabajamos con las imágenes para que quedaran claros los puntos que queríamos expresar", señaló Jupiter en declaraciones publicadas por el dominical "Mail on Sunday".

El libro, que se publicará el próximo 26 de enero, adopta el formato de un tipo de novela infantil publicada en el Reino Unido, muy popular en las décadas de los 60 y los 70.
Rowland White, director de la editorial Penguin, que publica esos libros, indicó hoy al dominical

"The Sunday Times" que Clarence House, la residencia del príncipe de Gales, se había puesto en contacto con la editorial para sugerir la idea.

White también indicó que el contenido del libro fue revisado por expertos de la comunidad medioambiental.

FUENTE:   W Radio,  Agencia EFE , 15 / ene / 2017

LA ANTÁRTIDA ES UN GIGANTE EN ALERTA FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO.


Vista de la base argentina Carlini.
Vista de la base argentina Carlini. / Rodrigo García Melero / EFE


El aumento de la temperatura, el derretimiento de los glaciares, lluvia en lugar de nieve, la polución de la atmósfera... El cambio climático produce en la Antártida trastornos muy claros que alarman a los científicos. "Cuando llegué a la Antártida en los años 90 jamás llovía. Hoy llueve con frecuencia en vez de nevar", dice con preocupación el director del Instituto Antártico Argentino (IAA), Rodolfo Sánchez.

A 1.000 km del extremo sur del continente americano, el archipiélago Shetland del Sur está en primera línea: en un siglo la temperatura media aumentó 2,5 grados centígrados. El derretimiento de los glaciares preocupa a los científicos: los paisajes otrora de un blanco inmaculado dejan ver flancos de montañas y riberas con sombras. "Los glaciares llegaban hasta la costa, pero ahora hay una playa de 500 metros", observa el experto señalando el gigantesco glaciar próximo a la base científica argentina Carlini, donde la mayoría de las investigaciones versan sobre los efectos del cambio climático.

De diciembre a marzo, las temperaturas son más clementes durante el verano austral y los científicos trabajan en los laboratorios de la base, una de las 13 argentinas del también conocido como sexto continente. Desde 1979, Luis Souza reparte su tiempo entre Buenos Aires y la base Carlini. Este técnico de 56 años se dedica a la observación de aves migrantes, cormoranes, gaviotas y pingüinos. "Cada año hay más pájaros", dice expectante.
Por tercer año consecutivo la isla del Rey Jorge, también llamada 25 de Mayo, fue testigo del desembarco de nuevos ocupantes. Una pareja de pingüinos reales tomó el hábito de venir a reproducirse cerca de la base Carlini. Es aún demasiado pronto para afirmar que ello es resultado del calentamiento global, pero es una hipótesis. Esta especie habita por lo general sobre el continente, en la Patagonia o en el archipiélago de las Islas Malvinas, cuya soberanía se disputan Argentina y el Reino Unido, a 2.000 km de distancia y en un clima menos frío. Un intento de colonización británica, ironiza un científico argentino.

A finales del siglo XX, las bases militares se transformaron en laboratorios donde se estudia el futuro del planeta. "La Antártida es el termómetro que indica cómo cambia el mundo. No hay lugar en el mundo donde sea más evidente el cambio climático", afirma Adriana Gulisano, física de la Dirección Nacional Antártica. "Y no hablo de variación climática, sino de cambios estadísticamente significativos. Hay un alza de la temperatura media, y la retracción de los glaciares es tremenda".

El derretimiento de los glaciares modifica la salinidad del agua y altera los microorganismos, el krill que se reproduce debajo del hielo y del cual se alimentan los mamíferos marinos. "Menos hielo quiere decir menos krill para las ballenas, los pingüinos, las focas y toda la cadena alimentaria", destaca Rodolfo Sánchez.

El retroceso de los glaciares pone manos a la obra a los paleontólogos. Antaño, los dinosaurios poblaban la Antártida, antes de la glaciación, en los tiempos en que había bosques donde se alimentaban. Fue hace 75 millones de años. "Los indicios están en el hielo", dice Marcelo Reguero, paleontólogo que trabaja desde 1986 en la Antártida.

Al pie de la montaña Tres Hermanos, que domina la base Carlini, las construcciones rojas parecen cajas dispersas sobre una elevación desde donde se ve la playa sembrada de rocas volcánicas negras y bloques de hielo. Los científicos vislumbran los abastecimientos de provisiones que llegan por barco o helicóptero. Los desechos son guardados mientras se espera la reparación de un rompehielos para que los lleve al continente.

La población de científicos y militares, que aseguran la logística, puede llegar al millar durante el verano en las 13 bases. Quizás atracan algunos turistas porque es una actividad se ha desarrollado en el continente blanco. Entre 30.000 y 40.000 amantes de las sensaciones extremas llegan cada año desde Ushuaia, en la Patagonia, en cruceros-rompehielos.

En la base Carlini, Maria Marta Martorell, bióloga, trabaja en microorganismos que puedan ser utilizados en la industria farmacéutica y en otros capaces de limpiar la contaminación por hidrocarburos "con resultados prometedores". El sexto continente es considerado la tercera reserva de hidrocarburos del mundo, pero su explotación está prohibida en virtud del Tratado Antártico de 1959.

En la Antártida, a miles de kilómetros de los grandes centros industriales, un estudio italo-argentino estableció que la concentración de dióxido de carbono va creciendo. "Es por los flujos de circulación atmosférica. Las emisiones globales afectan a la Antártida", dice Adriana Gulisano. "Si en las zonas periféricas de la Antártida la temperatura media aumenta, baja cuanto más nos acercamos al polo sur. ¿Por qué? es la pregunta del millón, eso investigamos", explica.

FUENTE: Diario Vasco , 14 / ene / 2017