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viernes, 23 de febrero de 2018

EL CAMBIO CLIMÁTICO EN TURQUÍA.







Investigadores de la Universidad de Van, en el este de Turquía, certificaron los efectos del cambio climático en el rápido calentamiento de las aguas del lago Van, el más grande del país, según publicó hoy el diario Sabah.

El acuífero, de unos 93 kilómetros de longitud y más de 70 de anchura en algunas zonas, incrementó en 2,4 grados la temperatura de su masa acuática desde el año 2000, de acuerdo a los estudios del profesor Mustafa Akkus de la universidad provincial.

Esa tendencia no hizo sino agravarse con el tiempo, y el pasado año fue el más cálido en la zona del lago en las últimas décadas, a causa de la reducción de las precipitaciones de agua o de nieve en la región debido al cambio climático.

El investigador señaló que para que la fauna y la flora marina puedan 'respirar' la temperatura de las aguas del lago deberían ser inferiores a 4 grados Celsius, sin embargo los registros ya marcan 7,8 grados, lo que provoca un descenso en los niveles de oxígeno para la vida acuática.

'Los efectos del aumento de la temperatura serán más evidentes en los meses de verano', dijo el investigador, lo que provocará graves problemas en los ecosistemas y mayores dificultades para los pescadores locales y los agricultores que usan el agua para sus cultivos.

FUENTE: Prensa  Latina, 23 / 02 / 2018

EL CAMBIO CLIMÁTICO ES IMPARABLE




Una cuarta parte del planeta sufre ya subidas superiores a la meta de 1,5ºC

Contener el aumento de temperaturas para que no suban 1,5ºC por encima de las de la época preindustrial resulta una meta fuera del alcance, a no ser que se den drásticos cambios y recortes en las emisiones de gases. Así lo señala el borrador de un informe especial de los expertos de la ONU destinado a evaluar las acciones para mitigar el calentamiento y abordar sus soluciones. A continuación, algunas de las conclusiones del informe, filtrado por el portal Climate Home News.
  • Alto riesgo: Hay un alto riesgo de que con las actuales trayectorias de las emisiones de gases y con las actuales promesas nacionales, las temperaturas se sitúen 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales. Limitar el calentamiento a 1,5ºC requeriría una rápida eliminación de las emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) y una profunda reducción de los otros gases que provocan el cambio climático, como el metano, indica el informe.
  • Demasiado rápido: La temperatura media mundial rebasó en 1ºC los niveles preindustriales entre el año pasado y el actual. Una cuarta parte de la población mundial vive en regiones que ya han experimentado un calentamiento superior a la media mundial al menos en una estación: en las latitudes medias y altas del hemisferio Norte. El ritmo de aumento es de 0,17ºC por década. Así, es altamente probable que el umbral de 1,5ºC se rebase en la década de los 40 de este siglo, en poco más de 29 años.
  • Metas insuficientes: Las con­tribuciones nacionales o planes de acción climática comprometidos por los países en el acuerdo de París contra el cambio climático (diciembre del 2015) comportan un volumen de emisiones ­totales anuales para el 2030 que está “por encima de los escenarios compatibles con una limitación del calentamiento a 1,5ºC para el 2100”.
  • Olas de calor, sequía: El riesgo de que se den olas de calor y episodios de temperaturas extremas aumentará al subir la temperatura media. A la par, aumentan los riesgos relativos a la escasez de agua, inundaciones y sequías con un calentamiento mundial de 2ºC. En este caso, el estrés hídrico se agudizará en la región del ­Mediterráneo. Los mayores riesgos de inundaciones son esperables en Asia, América del Norte y Europa.
  • Ártico y otros impactos: Es esperable (con alto grado de confianza) que las regiones del Ártico experimenten un nivel de calentamiento más rápido que el promedio mundial. Es posible que con un calentamiento de 1,5ºC el océano Ártico quede libre de hielos en septiembre (cuando la banquisa alcanza su extensión anual más reducida). Esta amplificación de los riesgos debida a una subida de 2ºC también puede afectar a la química del mar (mayor acidificación, con incidencia en los organismos calcáreos) y provocar relocalización de especies, y otros cambios en la biodiversidad de los océanos, las pesquerías o los arrecife de coral, entre muchos otros.
  • Nivel del mar: El aumento del nivel medio del mar para el año 2100 será de 0,1 metros superior en un mundo 2ºC más cálido comparado con el escenario del 1,5ºC. Las pérdidas de hielo en las plataforma heladas se consideran irreversibles tanto en el Groenlandia como en el oeste de la Antártida en cualquiera de los dos supuestos.
  • Efectos desproporcionados: El aumento de temperatura tiene mayor impacto sobre las poblaciones más vulnerables, pueblos indígenas y zonas con un modo de vida vinculado a la agricultura y las áreas costeras, así como los pequeños países insulares en vías de desarrollo. Un calentamiento de 1,5ºC agravará las desigualdades e incrementará la pobreza, lo que tendrá como exponentes un aumento de subida de precios de alimentos, hambruna o desnutrición. Los desplazamientos vinculados a los desastres climáticos aumentarán este siglo un 90% con relación a los registrados entre el 2001 y el 2015 (aunque se juzga que esta afirmación sólo tiene un grado de certidumbre medio).
  • Emisiones de balance cero: Lograr que la temperatura del planeta sólo aumente 1,5ºC comportará “profundas reducciones en las emisiones de CO2 y exige alcanzar un balance de cero emisiones (neutralidad) antes de que ese calentamiento alcance 1,5ºC. Retrasar la acción o debilitar las políticas a largo plazo aumenta la probabilidad de que no se alcance esa meta. Para limitar la subida de temperaturas a 2ºC para final de siglo deben aplicarse medidas de mitigación adicionales que permitan reducir en dos tercios las emisiones de gases invernadero, y para alcanzar la meta de 1,5ºC deberá eliminarse el tercio restante.
  • Presupuesto de carbono: El informe cuantifica las emisiones de gases máximas admisibles (contadas desde el 1 de enero del 2016) para limitar el calentamiento a 1,5ºC. Estima que no se podría arrojar más de 580 gigatoneladas de CO2equivalente (GtCO2eq). Al ritmo actual, ese presupuesto de carbono podría agotarse en 12 a 16 años si las emisiones siguen al ritmo del 2015.
  • Menos demanda de energía: Contener el aumento de temperaturas a 1,5ºC exige bajar la demanda de energía en los sectores de la edificación (un 22%), la industria (28%) y el transporte (39%), así como aminorar la demanda de productos agrícolas. Las técnicas de geoingeniería basadas en el manejo de la radiación solar presentan problemas de madurez tecnológica. Los países deben aumenten de manera significativa su grado de compromiso e introducir cambios en las pautas de inversión y flujos financieros.
  • Eliminar el carbón: La transición se está dando en el sector eléctrico, pero no en la industria o en el transporte. El sistema eléctrico debería estar plenamente descarbonizado para mitad del siglo en cualquier escenario. La meta del 1,5ºC exige que las renovables sean la fuente dominante en el 2050. El uso del carbón debería ser eliminado “rápidamente” con un ritmo del 4% al 5% anual. Los escenarios con un aumento de 1,5ºC apuntan un lento declive del uso del petróleo y una gama amplia de usos del gas natural en combinación con sistemas de captura y almacenamiento de CO2.
FUENTE: Ambientum.com , 21 / 02 / 2018

GREENPEACE PIDE A SHELL RENDIR CUENTAS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO





Miembros de Greenpeace accedieron hoy a una refinería de Shell en Filipinas con el objetivo de exigir a esta y a otras compañías que cooperen con una investigación para estudiar su responsabilidad en desastres inducidos por el cambio climático.
Decenas de ecologistas entraron en lanchas desde su buque Rainbow Warrior, que se encuentra en el archipiélago desde la semana pasada, a la planta de Shell de Batangas (a unos 80 kilómetros al sur de Manila) donde desplegaron una gran pancarta amarilla con el lema “Personas y planeta, no beneficios”.
“Shell y otras grandes compañías de combustibles fósiles continúan llenándose los bolsillos a expensas de las personas y el medio ambiente”, declaró Desiree Llanos Dee, activista por la justicia climática en el sudeste asiático de Greenpeace Filipinas, en un comunicado repartido a la prensa.
Como resultado “la gente está sufriendo más tifones destructivos, menos peces por el calentamiento del mar y menos producción de alimentos por la sequía o las lluvias más intensas”, concluyó.
Greenpeace entregó una carta a Shell para que asista a las próximas audiencias de la Comisión de Derechos Humanos filipina, que en enero abrió una investigación para estudiar la responsabilidad de empresas de combustibles fósiles sobre el impacto del cambio climático en los derechos humanos.
En la investigación, impulsada por la división local de Greenpeace y más de una docena de demandantes particulares, se pedirá a 47 compañías, entre ellas Repsol, Shell, BP o Chevron, que expliquen su papel en el fenómeno del cambio climático.
De cara a la primera audiencia en marzo Greenpeace aseguró en su comunicado que ha tratado de “involucrar a los grandes contaminadores”, pero éstos “continúan ignorando la difícil situación de las personas y sus familias, eligiendo los beneficios por encima de la gente y el planeta”.
“Es por ello que los activistas de Greenpeace Filipinas tomaron hoy el muelle de la refinería de Shell en Batangas”, explicó la ONG.
Filipinas es el cuarto país del mundo que más catástrofes naturales ha sufrido en los últimos 20 años, según un estudio publicado por la Oficina para la Reducción de Riesgo de Desastres de la ONU.
Desde 1995 a 2015 el archipiélago se ha visto azotado por 274 desastres naturales que han afectado a unos 130 millones de personas, un 90 por ciento de ellos relacionados con el clima, según el informe.
En noviembre de 2013 el tifón Haiyan, uno de los más poderosos en el registro de Filipinas, causó 6.300 muertos, más de 1.000 desaparecidos y 14 millones de damnificados.
 FUENTE:  El País. cr ,  EFE , 21 / 02 / 2018

miércoles, 21 de febrero de 2018

TRUMP PRETENDE DESTINAR MENOS FONDOS PARA MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO




El gobierno del presidente Donald Trump pretende reducir presupuesto federal destinado al estudio y monitoreo del cambio climático, y aumentar financiamiento para la quema de combustibles fósiles que... El gobierno del presidente Donald Trump pretende reducir presupuesto federal destinado al estudio y monitoreo del cambio climático, y aumentar financiamiento para la quema de combustibles fósiles que calientan el planeta.

El proyecto de presupuesto 2019 de la Casa Blanca busca reducir o erradicar los programas de ciencia climática en varias agencias federales, desde eliminar las labores para detectar las emisiones de gases de efecto invernadero, hasta poner fin al financiamiento para los satélites de la NASA que estudian los impactos del cambio climático. Aunque el presupuesto del presidente Trump que se reveló a principios de esta semana tiene pocas probabilidades de ser aprobado en el Congreso, es un claro indicador de qué tan poco peso le da el gobierno del mandatario a las advertencias cada vez más frecuentes de los científicos sobre sequías más largas y el aumento en el nivel del mar.

Trump ha descrito al cambio climático como una “farsa” y nombró a fervientes defensores de un aumento en la producción de petróleo, gas y carbón al frente de las principales agencias federales que supervisan la aplicación de la legislación ambiental, de producción de energía y de terrenos públicos.

En el resumen de 160 páginas del proyecto de presupuesto publicado por la Casa Blanca, el término “cambio climático” solo se menciona en una ocasión, en el nombre de un programa científico que estaba marcado para ser eliminado de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés). Esto luego de que la semana pasada el administrador de la EPA Scott Pruitt insinuó que el calentamiento global podría ser benéfico para la humanidad y su agencia emitió un plan estratégico de 47 páginas para los próximos cinco años que no incluye la palabra “climático”.

Científicos federales de salud y clima predicen que, para fin de siglo, el calentamiento global generará 9.000 decesos adicionales cada año en Estados Unidos a causa del calor, y costará hasta 140.000 millones de dólares al año. El clima caliente fomenta la propagación de enfermedades, reduce la capacidad de trabajo, incrementa las tasas de crímenes violentos, reduce la producción agrícola y desmejora la calidad del aire.

 Los ambientalistas y científicos climáticos dicen que los profundos recortes en el presupuesto, en caso de que sean implementados, equivaldrían a negar los hechos sobre el calentamiento global, mientras que aumentarían el termostato de la Tierra al enviar más gases de efecto invernadero a la atmósfera. El presupuesto destinado por Trump para la EPA elimina 16,5 millones de dólares en fondos y 48 empleos de tiempo completo en el programa de investigación del calentamiento global, que desarrolla información científica relacionada con el cambio climático y con sus impactos en la salud humana, el ambiente y la economía.

La Casa Blanca también pondría fin al programa Science to Achieve Results, que proporciona 28 millones de dólares en becas de investigación y académicas en ciencia e ingeniería ambiental. Al mismo tiempo, la Casa Blanca promoverá lo que Trump apodó como una estrategia de “dominio energético”, con mayores inversiones en petróleo, gas y carbón. En el Departamento de Energía, la investigación de nuevas tecnologías de energía renovable se convertirá en mayor investigación sobre combustibles fósiles.

El presupuesto “demuestra el compromiso del gobierno con el dominio energético estadounidense, tomando decisiones difíciles y reafirmando el papel apropiado del gobierno federal”, se lee en el proyecto de presupuesto de la Casa Blanca. “De este modo, el presupuesto enfatiza las tecnologías energéticas mejor posicionadas para permitir la independencia energética estadounidense y el crecimiento interno del empleo”. El presupuesto para el Departamento del Interior busca incrementar la perforación y minería en tierras federales, y deroga una regla impuesta bajo el mandato del expresidente Barack Obama que requería que las operaciones de petróleo y gas redujeran las filtraciones de metano, un gas de efecto invernadero que atrapa alrededor de 25 veces más calor en la atmósfera que el dióxido de carbono.

FUENTE: 20 minutos AP, 13 / 02 / 2018

EL CAMBIO CLIMÁTICO FORTALECE EL TERRORISMO

La pobreza como consecuencia del cambio climático y su vínculo con el terrorismo son tema en la Conferencia sobre Seguridad de Múnich.

Kamerun Selbstmordattentat in Kolofate


A comienzos de febrero, la aldea de Alau Kofa, en el noreste de Nigeria, se convirtió en escenario de espantosos actos de violencia. La organización terrorista Boko Haram la tomó por asalto. Dos personas fueron quemadas vivas y toda la aldea fue incendiada. Era el segundo ataque en una semana. A todo esto, Alau Kofa está a 12 kilómetros de la ciudad Maiduguri, de millones de habitantes, la capital del estado de Borno, donde están estacionados el Ejército y la Policía. Con ese ataque, el grupo terrorista no podría haber contradicho más claramente las declaraciones del Ejército nigeriano sobre que ya había vencido a Boko Haram.

Se estima que la organización terrorista Boko Haram mató en los últimos diez años a entre 20.000 y 25.000 personas, sembrando la destrucción. El Banco Mundial calcula que los daños provocados por el grupo ascienden a unos 6.000 millones de dólares. Dos millones de personas tuvieron que huir o fueron expulsadas de sus hogares. En el estado de Borno, un 30 por ciento de las casas fueron destruidas, así como miles de edificios públicos.

Ocho millones de personas en la región del Lago Chad dependen de ayuda humanitaria. Ocho millones de personas en la región del Lago Chad dependen de ayuda humanitaria.
 
Ganaderos vs. agricultores

Pero Boko Haram no es el único problema de seguridad en la zona del Sahel. Cada vez más a menudo se producen disputas entre criadores de ganado y agricultores debido a que los primeros son, en su mayoría, cristianos, y los segundos, musulmanes, además de pertenecer, en ambos casos, a distintas etnias. Pero esto también sucede muy a menudo porque el agua escasea a causa del cambio climático y la gente pierde así la base de su subsistencia.

Justamente el nexo entre el cambio climático y los conflictos son tema de discusión en la Conferencia sobre Seguridad en Múnich. Si bien los conflictos no pueden atribuirse a un solo motivo, dijo a DW Patricia Espinosa, secretaria general de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), "sí podemos decir con seguridad que el cambio climático es una de las causas de conflictos violentos. Y en algunas regiones de conflicto también existe una relación con el terrorismo”. Patricia Espinosa participa en Múnich en el panel sobre "Seguridad en el Sahel”.

Mujeres y niños en el norte de Nigeria tratan de conseguir agua potable. Mujeres y niños en el norte de Nigeria tratan de conseguir agua potable.

El ejemplo negativo de Chad

La región en torno al Lago Chad, en la frontera entre Chad, Níger, Nigeria y Camerún, es un ejemplo de cómo el cambio climático puede destruir la vida de las personas y crear un caldo de cultivo para conflictos armados. Cerca de 30 millones de personas dependen del agua del Lago Chad en esa región, pero su caudal disminuyó en un 90 por ciento en los últimos 40 años. Eso no tiene que ver únicamente, pero sí en gran medida, con el cambio climático. Cerca de un 90 por ciento de la población que vive en esa zona depende de sus aguas para ganarse la vida como pescadores, agricultores y criadores de ganado, estima Janani Vivekananda, experta en cambio climático del grupo de analistas Adelphi, de Berlín.

La gente de la region del Lago Chad necesita del agua para sobrevivir. La gente de la region del Lago Chad necesita del agua para sobrevivir.

Según dijo en entrevista con DW, la marginalización de ciertos grupos, una mentalidad centrada en las tradiciones étnicas, así como una mal gobernanza, sumado todo esto a la falta de aportes del Estado, hacen que se agudice la situación. "La disminución de las bases de supervivencia debido al cambio climático fue abono para la violencia y la decadencia del Estado, ya que surgieron grupos de hombres jóvenes que solo contaban con pocas posibilidades de ganarse la vida. Y cuando los grupos armados les ofrecieron una salida, estaban listos para ser reclutados”.

Un estudio de la ONG Mercy Corps de 2016 confirma esa declaración luego de haber encuestado a 47 excombatientes de Boko Haram sobre los motivos de su ingreso a la organización terrorista. Los motivos religiosos no jugaban casi ningún papel. Mucho más importante para su pertenencia a esa organización eran los motivos económicos: el deseo de tener un ingreso, créditos y dinero en efectivo para poder casarse.

Según Vivekananda, las comunidades más propensas a adherirse al terrorismo organizado son aquellas que ya están de por sí debilitadas por conflictos o superadas por las circunstancias. "Las consecuencias del cambio climático hacen que esas comunidades entren en una inestabilidad política, en la inseguridad alimentaria, y que se produzcan grandes movimientos migratorios”, asegura la experta.

FUENTE: Deutsche Welle , 15 / 02 / 2018

LA HUELLA QUE DEJA EL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA AGRICULTURA

En los últimos años aumentó la temperatura global y afirman que hay una alta probabilidad de se deba a las actividades humanas. El INTA muestra en un informe el impacto en el futuro inmediato.


La huella que deja el cambio climático en la agricultura


El cambio climático se hace cada vez mas notorio, y trae como consecuencias la variación en el régimen de lluvias y el aumento de temperaturas a escala globa. En base a estas situaciónes, técnicos del INTA aseguran que la clave para el sector agropecuario estará en implementar las prácticas necesarias para adaptarse y no quedar en el intento.

Gabriel Rodríguez, experto en Cambio Climático del INTA, comenta que la influencia humana es clara, “cuando hablamos de cambio climático el componente de la actividad humana es un factor clave y asume la forma de tendencia creciente, principalmente en la temperatura global del planeta”.
En la Argentina, aseguran que los cambios en el clima afectarán de diversas formas y con diferentes magnitudes al sector agropecuario.

“Las modificaciones en los patrones de lluvias y en las temperaturas, por un lado, alterarán la productividad de los cultivos y de los rodeos; y por el otro, aumentarán la presión que ejercen las malezas, plagas y enfermedades”, señaló Rodríguez quien analizó: “El clima siempre fue un factor de riesgo para la producción agrícola y, en este contexto, la contingencia se verá incrementada”.

En la Tercera Comunicación Nacional, se analizan constantemente modelos de simulación del crecimiento y desarrollo de cultivos en escenarios climáticos futuros. De allí se observó que, en promedio y en la región pampeana, tanto el maíz como la soja se verían favorecidos.
Si bien el rendimiento del cereal podría incrementarse levemente, la soja rendiría hasta un 50 % más hacia fines de siglo. Con respecto al trigo y en un futuro cercano (2040) los rendimientos podrían disminuir.

“Si bien estos resultados pueden verse como favorables, no hay que perder de vista que se trata de promedios regionales y de una serie de 30 años, lo que implica que las variaciones espaciales y temporales son altas, con zonas donde los rendimientos disminuirán y otras en las que los incrementos serán mayores”, aclaró Rodríguez.
Según el último informe del IPCC, la temperatura en superficie continuará en aumento a lo largo de este siglo, con la posibilidad de incrementarse entre 0,3 °C y 0,7 °C para el período 2016-2035 y de entre 1,5 y 4,6 °C al 2100, con respecto a los niveles preindustriales.

Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación en Recursos Naturales del INTA, afirma que “sobre nuestro territorio el clima ya cambió”.
“Estamos ante una alta probabilidad de ocurrencia de eventos de alto impacto como lluvias, olas de frío o calor, de condiciones meteorológicas que se modifican muy rápidamente, con las que conviven las producciones agropecuarias y a las que debemos estar cada vez más preparados debido a que estos eventos climáticos no solo son extremos, sino que además, tienen un alto impacto sobre la vida de los habitantes y sus producciones” expresa Mercuri.

En este sentido, Mercuri consideró a la ocurrencia de precipitaciones extremas en un corto tiempo como una clara evidencia de los cambios. “Tuvimos en el término de 10 días eventos extremos en 11 provincias. Lo que ocurrió en la localidad de Comodoro Rivadavia –Chubut– a principios de abril de este año nos impactó a todos y no deja de ser una alarma a la que tendremos que prestar atención”, acentuó.

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Natalia Huykman, asesora del área de proyectos en la oficina de la FAO en la Argentina, destaca que “según el IPCC es muy probable que las olas de calor ocurran con mayor frecuencia y duren más tiempo, y que los episodios de precipitación extrema sean más intensos y frecuentes”.
Frente a esto, Rodríguez dice que “debemos implementar acciones para la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero y avanzar en el desarrollo de estrategias de adaptación de los cultivos que nos permitan mitigar los efectos”.

FUENTE: Infobae Campo , 19 / 02 / 2018

martes, 20 de febrero de 2018

¿PODRÁN SOBREVIVIR LOS ANIMALES BLANCOS AL CAMBIO CLIMÁTICO?

Con la desaparición acelerada de la nieve en las regiones más frías del planeta estaba en duda si animales como las liebres blancas sobrevivirían al nuevo habitat. Una reciente investigación dice que sí.




A medida que el invierno se acorta, y que la primavera llega cada vez más pronto alos lugares más fríos de la tierra, los animales que se tornan blancos en invierno corren más riesgo ante los depredadores. Pero podrían evolucionar más rápido de lo que cabría esperar, según un nuevo estudio.

Desde hace varios años, los inviernos llegan cada vez más tarde y la nieve se derrite antes. Esta disminución mundial de la capa de nieve ya puede tener un impacto dramático en los animales que cambian los colores de su abrigo con las estaciones. Por esta razón, un equipo científico internacional dirigido por el profesor L. Scott Mills, de la Universidad de Montana, en Estados Unidos, se ha propuesto descubrir si la evolución adaptativa puede rescatar a estos animales frente a un clima que cambia rápidamente.

Un total de 21 especies de mamíferos y aves confían en la capacidad de cambiar el color del pelaje de marrón en verano a blanco en invierno para evitar encuentros fatales con los depredadores, pero en algunas zonas los individuos renuncian a la muda blanca y permanecen de color café en invierno.

"Las comadrejas en el sur de Estados Unidos y las liebres de montaña en Irlanda, por ejemplo, han evolucionado para permanecer marrones durante todo el año --señala Mills--. Esta es una adaptación genética para retener el camuflaje en áreas donde la nieve es intermitente o escasa".

El equipo de Mills descubrió anteriormente que la liebre de las nieves que se enfrentan a suelos sin nieve tienen tasas de mortalidad más altas que podrían provocar una disminución masiva de la población a medida que la duración de la nieve continúa disminuyendo. Otros científicos han señalado la falta de coincidencia del color del pelaje frente al suelo sin nieve como la causa de la reciente disminución en el rango de liebres, perdiz blanca y otras especies.

En un nuevo artículo publicado en la revista Science, el equipo de Mills identificó áreas que podrían fomentar un "rescate evolutivo" rápido de estas especies particularmente vulnerables al cambio climático. El estudio describe cómo el equipo internacional mapeó "zonas polimórficas" para ocho especies que cambian de color, incluyendo liebres, comadrejas y el zorro ártico. En estas zonas, tanto los individuos marrones como los blancos coexisten en invierno.

"Estas áreas contienen la salsa especial para un rescate evolutivo rápido --dice Mills--. Como contienen individuos de color marrón invernal que se adaptan mejor a inviernos más cortos, estas poblaciones polimórficas están preparadas para promover una rápida evolución hacia el marrón invernal en lugar de blanco a medida que cambia el clima". Los autores enfatizan que estos puntos clave para el rescate evolutivo no son fortalezas mágicas que evitarán los efectos del cambio climático en los animales salvajes.

"En última instancia, el mundo debe reducir las emisiones de dióxido de carbono o los efectos del clima abrumarán la capacidad de adaptación de muchas especies --plantea la coautora Eugenia Bragina--. Pero al mapear estos puntos calientes adaptativos, identificamos lugares donde las personas podrían ayudar a fomentar el rescate evolutivo en el corto plazo trabajando para mantener poblaciones de vida silvestre grandes y conectadas".

FUENTE: El Espectador, 20 / 02 / 2018