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lunes, 23 de noviembre de 2015

CARLOS DE INGLATERRA , EL CAMBIO CLIMÁTICO, Y EL TERRORISMO.


  • El heredero del trono, que siempre defiende asuntos relacionados con el medio ambiente, dijo que hace unos veinte años ya se hablaba de que el problema del cambio climático podría provocar importantes conflictos debido a la falta de recursos
 
Carlos de Inglaterra , el cambio climático y el terrorismo
Carlos enseña a su hijo Guillermo su cabaña de ganado


En una entrevista con la cadena Sky News que será emitida esta noche y cuyos extractos adelantan hoy los medios británicos, el príncipe se refiere a la guerra civil siria y pide a los Gobiernos que adopten medidas para proteger al planeta del cambio climático.
La entrevista con el hijo de la reina Isabel II fue grabada antes de los atentados perpetrados en París el pasado día 13, de los que se ha responsabilizado el grupo terrorista autodenominado Estado Islámico (EI).

El heredero del trono, que siempre defiende asuntos relacionados con el medio ambiente, dijo que hace unos veinte años ya se hablaba de que el problema del cambio climático podría provocar importantes conflictos debido a la falta de recursos.

“Ciertamente, hay buena evidencia de que una de las principales razones de este horror en Siria fue una sequía que duró unos cinco a seis años, lo que ha supuesto que un alto número de personas al final tuvieran que dejar su tierra”, afirmará el príncipe.

Cambio climático y terrorismo

El heredero del trono británico planta un árbol en un viaje a el consulado de su país en Estambul (Turquía).
El heredero del trono británico planta un árbol en un viaje a el consulado de su país en Estambul (Turquía). EFE/ERHAN SEVENLER

Preguntado sobre si hay un vínculo entre el cambio climático, el conflicto y el terrorismo, el príncipe contestó: “Es sólo en los últimos años que el Pentágono ha empezado a prestar atención a esto. Quiero decir que es un gran impacto en lo que está pasando”.

Al serle preguntado sobre si hay que actuar ante el cambio climático, Carlos dijo que, de no hacerlo, las cosas “empeorarán” y “la vida será mucho más complicada”.

“En 2008 hubo dificultades por la crisis financiera. Esa fue una crisis bancaria. Pero ahora afrontamos una posibilidad real de que quiebre el banco de la naturaleza”, resaltará el príncipe.
 ”Obviamente, trato de ser lo más optimista posible, pero a veces uno piensa: ¿Tenemos realmente que afrontar catástrofes y caos antes de entender que hay que tomar medidas reales?. La dificultad con todo es que para cuando tratamos de tomar medidas, es demasiado tarde”, agregará el heredero del trono.

 El hijo de la soberana británica suele pronunciarse sobre asuntos de la naturaleza y en 2007 estableció el Grupo de la Selva del Príncipe, destinado a ayudar a encontrar soluciones para salvar las selvas amenazadas por el cambio climático.

El príncipe tiene previsto pronunciar un discurso el próximo 30 de noviembre en París en la ceremonia de apertura de la conferencia de la ONU sobre el cambio climático

FUENTE:  EFE VERDE, 23 / nov / 2015

HAY UNA RESISTENCIA PSICOLÓGICA AL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA GENTE.






El problema no es la "negación" del cambio climático. El problema es la "resistencia" psicológica que ha echado a raíces en gran parte de la población y que obedece a causas complejas, muy relacionadas con nuestra propia condición de "humanos".

"Nuestros cerebros están programados para responder a amenazas concretas, visibles y urgentes. Somos capaces de vislumbrar el futuro, pero no reaccionamos hasta que tenemos el peligro delante. Y por eso una amenaza abstracta, invisible y hasta cierto punto "lejana" como el cambio climático no provoca una acción colectiva".

Hablamos con George Marshall, fundador del Climate Outreach, activista hasta la médula y sin embargo muy crítico con las posiciones extremas en el debate. Estos días se publica en el Reino Unido la versión de bolsillo de Dont ever think about it"("Ni se te ocurra pensar en ello"), su manera personalísima de ahondar en las razones por las que nuestros cerebros no hacen "clic".

"El cambio climático es como un punto ciego", asegura Marshall. "Como ese espacio que no vemos cuando estamos conduciendo y miramos con el rabillo del ojo por el espejo retrovisor".
La clave, en el arranque del libro, se la da a George Marshall el psicólogo y premio Nobel Daniel Kahneman, autor de Pensar rápido, pensar despacio."Para que la gente se movilice por una causa, ha de existir un componente emocional. Sea lo que sea, tiene que percibirse como respuesta a un asunto inminente y prominente, que sobresalga con fuerza propia sobre todos los demás".

"No es precisamente éste el caso del cambio climático", atestigua George Mashall, con quien coincidimos en plena estación londinense de Paddington. "Mira a tu alrededor y pregunta a cualquiera: estoy seguro de que nadie incluiría el tema que nos ocupa entre sus diez prioridades en este momento".

"En todo caso, alguien mencionaría el cambio climático si le preguntas por sus preocupaciones "ambientales" o si proyectas el tema hacia el futuro", recalca Marshall. "Pero nadie lo ve como la Gran Amenaza del momento. Ese es un hándicap con el que partimos y que tenemos que asumir.

Estoy seguro de que si alguien dijera ahora mismo por megafonía que el cambio climático es un problema existencial, le arrestarían sin contemplaciones".
Con grandes dosis de autocrítica y humor, lejos de cargar las tintas sobre los escépticos del clima, George Marshall propone en su libro un inusitado punto de encuentro: "Estamos ante una decisión colectiva y no podemos excluir de esa decisión a la "otra" mitad de la población. Más bien al contrario, hay que tender puentes, encontrar líderes sensibles al mensaje en el "otro" lado y cambiar necesariamente de narrativa".

"Ni se te ocurra pensar en ello" traza el camino hacia ese "cambio de narrativa". Marshall no nos abruma con estadísticas irrebatibles ni con advertencias apocalípticas, sino más bien con apelaciones emocionales y al sentido común... "La ciencia ya se ha pronunciado mayoritariamente, pero la gente se mueve ante todo por señales sociales. Tenemos que derribar las barreras ideológicas que han convertido el problema en un arma arrojadiza de la izquierda y en una bestia negra de la derecha. Necesitamos crear un debate robusto y avanzar hacia un movimiento inclusivo, que no deje a nadie fuera".

Algo se mueve en el aire, y la entrada en juego del Papa puede haber sido en su opinión el factor que altere la dinámica, a tiempo para la cumbre del clima de París: "Francisco no sólo se ha desmarcado con una Encíclica histórica, sino que ha invitado a la Iglesia Católica a una conversación inspirada por su mensaje y que ahora mismo se está teniendo en todas las parroquias del mundo. Y estamos hablando de más de 1.200 millones de personas".

Según Marshall, la otra parte fundamental que también hay que incorporar a la conversación es el poder económico, y en ese sentido también percibe los primeros movimientos: "Hasta ahora se consideraba el cambio climático como un problema ambiental, pero las empresas están despertando y empiezan a asumir que estamos principalmente ante un problema económico que puede comprometer su propio futuro".

La campaña de Desinversión en combustibles fósiles es un síntoma de que las cosas están cambiando en las altas esferas: "Lo que hasta ahora existía es una profunda desconexión psicológica entre las causas y los efectos de nuestro comportamiento en el planeta. Parece que las cosas están cambiando".

Ahora bien, conviene no poner todas las apuestas en el casillero de París, como si fuera la última oportunidad para "salvar el planeta"... "Me preocupa la repetición del mismo lenguaje que en la cumbre de Copenhague", advierte Marshall. "París es importante, y están pasando cosas muy interesantes, pero los activistas no pueden volver a jugarse el todo por el todo sin tener en cuenta a la "otra mitad". Hasta que la mayoría de la población no se comprometa, no vamos a tener el impulso que necesitamos. La presión popular será la que haga actuar a los políticos".

A Marshall le preocupa que en la antesala de la cumbre de París se esté usando el mismo lenguaje y se lancen mensajes como "100 días para salvar el mundo". El comunicador del clima advierte de los riesgos de caer en tonos mesiánicos o apocalípticos que pongan en guardia al común de los mortales...

"Lo que ocurra en París es muy importante, pero tan vital o más es lo que ocurra a partir del día después. No se puede esconder la dimensión del problema, pero hay que cambiar de para impulsar las soluciones que están ya a nuestro alcance y propiciar la acción colectiva".

"El cambio climático es hoy por hoy un problema económico y político", advierte. "Pero los Gobiernos y las empresas no darán el giro necesario hasta que no exista la presión social".

El autor de "Ni se te ocurra pensar en ello" reconoce que el título de su libro se puede prestar a equívocos, aunque su intención es precisamente hacernos pensar... "Lo que pretendo en el fondo es derribar esa barrera emocional que hasta ahora existe y hacer que la gente se tome la acción ante el cambio climático de un modo muy personal. Al fin y al cabo, lo que está en juego es elnfuturo de nuestros hijos y nietos".

EL TIEMPO PERDIDO EN LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO.


Gráfico de emisiones de CO2
 
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"Los niños que nacen hoy vivirán el fin de siglo", advertía la pasada semana Gilles Pargneaux, el parlamentario que se ha encargado de coordinar la ponencia de la Eurocámara sobre la cumbre del Clima (COP21) que arranca dentro de una semana en París. Para el año 2100, cuando tengan 85 años, las previsiones son desoladoras. Si se continúa con el ritmo actual de emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura media global aumentará entre 3,7 y 4,8 grados respecto a los niveles preindustriales, alertan los científicos. Habrá más fuertes y más cantidad de desastres naturales. Pargneaux (y los climatólogos) habló de ciclones, inundaciones, sequías...

Desde que los científicos empezaron a informar del cambio climático en los años setenta del siglo XX, el ser humano no ha parado de aumentar los gases de efecto invernadero que expulsa a la atmósfera, responsables del calentamiento. En 1970, se emitieron 27 gigatoneladas de CO2 equivalente. En 2010, eran ya 49 gigatoneladas anuales. Estos gases, principalmente el dióxido de carbono, impiden que las radiaciones infrarrojas que emite el planeta al calentarse salgan al espacio, con lo que la temperatura sube. A más concentración, menos cantidad de radiación salen y más se calienta la Tierra.

Tras décadas de inacción (o de acciones muy limitadas), 195 países (la mayoría de los Estados del mundo) se reunirán durante dos semanas en París para acordar un protocolo climático. El objetivo es que la temperatura en 2100 no suba en más de dos grados. 170 Estados han presentado ya compromisos voluntarios de reducción de emisiones.

Pero esas políticas de mitigación se aplicarán a partir de 2020. La Secretaría de Cambio Climático de la ONU insta a los Estados a tomar medidas antes de 2020. "Es vital para evitar costosas acciones de mitigación y adaptación en el futuro", se indica en el informe Acción climática ahora. "Esas acciones también ayudarán a reducir el riesgo de fijación del carbono", advierte, y evitarán esfuerzos mayores en la segunda mitad del siglo XXI.

Un "abismo"

El informe califica de "abismo" la diferencia entre las emisiones previstas hasta 2020 y el esfuerzo necesario para mantenerse dentro del margen de seguridad de los dos grados. El PNUMA, el programa de medio ambiente de la ONU, calcula que dentro de cinco años el ser humano expulsará 53 gigatoneladas anuales de emisiones. Supone, según esta organización, entre ocho y 10 gigatoneladas más de lo admisible para cumplir con la meta fijada. "Si se posponen las reducciones de emisiones más fuertes, será más difícil y costoso permanecer por debajo del objetivo de los dos grados", insiste la ONU.

"París estará muy bien si sienta las bases para el futuro, pero debe activarse inmediatamente", opina Teresa Ribera, directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales de París. Ribera aboga por que, en 2017 o 2018, se celebre otra cumbre en la que se actualicen los compromisos.

"No podemos perder de vista la importancia de tomar acciones urgentes para la reducción de gases de efecto invernadero por parte de todos los países. No podemos retrasar nuestros esfuerzos hasta después de 2020", dice Valvanera Ulargui, directora de la oficina española de Cambio Climático. La ONU cree que hay un "potencial" de reducción de entre "10 y 19 gigatoneladas" en 2020. El sector en el que se podría avanzar sería el de los usos del suelo. En agricultura y manejo forestal podrían ahorrarse entre 2,4 y 8,8 gigatoneladas. La ONU destaca planes como el emprendido por China, que en 2020 habrá aumentado en 40 millones de hectáreas su superficie forestal.

Pero la ONU no solo resalta la ausencia de esfuerzos —o lo limitado de estos— antes de 2020. Los compromisos de reducción de emisiones que los 170 países han presentado ya, no son tampoco suficientes para cumplir la meta de los dos grados. Cuando se extrapolan a final de siglo, el incremento de la temperatura está entre los tres y los cuatro grados. La Secretaría de Cambio Climático de la ONU sostiene que, con esos compromisos nacionales, en 2030 se emitirán 56,7 gigatoneladas. "Si las emisiones siguen sin disminuir y llegar a 55 gigatoneladas de CO2 equivalente en 2030, las emisiones globales tendrán que reducirse en un 6% cada año entre 2030 y 2050", advierte. Y esto "aumentaría los costes de mitigación en un 44%".

FUENTE: El País, 24 / nov / 2015


 

viernes, 20 de noviembre de 2015

LOS SATÉLITES AYUDAN A VISUALIZAR EL CAMBIO CLIMÁTICO.



Estamos en los Alpes, en noviembre, y las primeras nieves han cubierto las cumbres de la mayor cadena montañosa de Europa. Aquí, a 3.200 metros de altura, se encuentra el glaciar Los Dos Alpes, donde científicos como Jean-Pierre Dedieu miden y registran la realidad del cambio climático.

“Aquí en los Alpes el cambio climático es un veredicto incontestable. Realmente hay una fractura respecto a las condiciones que había hace tan solo 20 años. Tiene que ver con la nieve, los glaciares han reducido su superficie y volumen. Así que se necesita hacer un seguimiento regular con los satélites, que pueden complementar las mediciones realizadas sobre el terreno, que son más limitadas”, explica Dedieu, científico de teledetección de la universidad de Grenoble.

La ayuda de los satélites

Comparamos imágenes satelitales de 1985 y 2015. En ellas podemos ver la reducción que ha experimentado el glaciar. Este año, los niveles de CO2 alcanzaron las 400 partes por millón (ppm), su nivel más alto en tres millones de años.

Los datos recogidos en el glaciar muestran que ha nevado menos aquí y que las temperaturas en verano han sido más altas. ¿Qué está pasando?

“La Tierra es un circuito cerrado, el agua no sale al espacio, se queda aquí, pero saldrá por cualquier otro sitio y de una forma mucho más intensa. Por eso tenemos un tiempo cada vez más extremo, con ciclones y tormentas en partes del mundo que antes no las sufrían tanto como ahora”, cuenta Dedieu.

El lanzamiento de satélites, como el Sentinel 1 de la ESA y sus predecesores ERS y Envisat ayudan a los científicos a monitorizar las partes menos accesibles del planeta.
Así los investigadores, como Fanny Brun, pueden usar los datos satélites ópticos y de radar para ver cómo el Himalaya está respondiendo al calentamiento del planeta:

“Durante la última década, los glaciares del Himalaya han perdido parte de su masa”, dice la glacióloga, de la universidad de Grenoble. “Vemos que con estos nuevos satélites tenemos una resolución mucho mayor, así que no solo podemos medir la masa del glaciar de nuevo, sino que podemos ver en detalle los lugares donde el glaciar se reduce o se vuelve más fino y eso es muy interesante para nosotros, porque nos permite entender los procesos que están detrás ello”.

Aumento del nivel del mar

Hay decenas de satélites de observación de la Tierra en órbita. Miden cosas como la humedad del suelo, la deforestación, el grosor del hielo, los gases atmosféricos y la salinidad del océano y, desde 1993 también el nivel del mar. Los datos muestran que el nivel ha subido. Poco, pero inexorablemente 3,3 milímetros por año.
Nos encontramos con la especialista en altimetría espacial, Anny Cazenave en el puerto francés de Collioure:
“El nivel del mar continúa subiendo y aquí lo observamos regularmente gracias a los datos de los satélites. Nuestra estimación es de 3,3 milímetros por año y es bastante preciso hoy en día. En el Mediterráneo, en concreto en Collioure, el aumento es casi igual que la media”.

Tres factores contribuyen a este aumento: Un 10% procede del agua subterránea bombeada para el riego. Un 30% es de agua que ha aumentado su tamaño porque está más caliente, y el 60% procede del deshielo de los glaciares y los campos de hielo”.
Aunque los 3,3 milímetros son la media, en algunos lugares el aumento del nivel del mar es mucho mayor.

Está claro que la tecnología espacial ha transformado la capacidad de obtener datos en múltiples ámbitos de nuestro planeta. Sin ellos, no tendríamos esta visión global del cambio climático. Y esto, ¿dónde nos deja ahora, en noviembre de 2015?

“En 2015 nos enfrentamos a nuestras responsabilidades, que son muy evidentes. Los científicos están intentando, de la mejor manera posible y de la forma más honesta, presentar un diagnóstico, como un doctor al lado de un paciente enfermo”, cuenta Dedeu. “Siembre ha habido cambios en el clima, desde el inicio de los tiempos, de periodos largos o cortos. Lo que preocupa en este momento es que se está produciendo en un periodo de tiempo extremadamente corto, en el de una generación”.
Más gases de efecto invernadero en la atmósfera, temperaturas medias más altas, aumento del nivel del mar y deshielo de los glaciares. Este es el clima del planeta Tierra en 2015.
FUENTE: Euronews, 19 / nov / 2015

EL CAMBIO CLIMÁTICO TIENE PROFUNDAS IMPLICACIONES GEOPOLÍTICAS.





Si hay un tema que puede ser verdaderamente considerado como global por su capacidad para afectar a todo el planeta y, por ende, a todos sus habitantes en mayor o menor medida, de modo más directo o indirecto, éste es, sin duda alguna, el cambio climático.

Y para hablar sobre esta amenaza de ámbito mundial se ha contado en esta edición del programa “Visión Geopolítica” con dos de las expertas más cualificadas y solventes. Por un lado, la doctora Lara Lazaro, investigadora del Real Instituto Elcano, y por otro la también doctora Elena López-Gunn, directora de ICATALIST.

El programa, conducido como es habitual por el analista geopolítico Pedro Baños, se ha centrado en dilucidar hasta qué punto este fenómeno puede llegar a modificar de modo radical el modo de vida actual, desde la producción industrial, los medios de transporte o simplemente los actos más cotidianos de la vida de las personas, incluyendo el uso de objetos que se han convertido en parte integrante de nosotros.

Para ponerse en contexto, se ha comenzado por clarificar los conceptos principales, tales como qué es el cambio climático, en qué consiste el calentamiento global asociado a él o por qué se produce el llamado efecto invernadero.
 
Variaciones climáticas
 
Como quiera que la historia siempre aporta valiosas enseñanzas, se han analizado otros momentos históricos en los que variaciones climáticas impulsaron fuertes cambios en los modos de vida, afectando a una gran cantidad de personas, como pudo ser la evolución del Paleolítico al Neolítico, las invasiones de los hunos en los siglos IV y V, los desplazamientos y conquistas de los árabes en el siglo VIII, las campañas de los vikingos de los siglos IX y X, o incluso la desaparición de la dinastía Tang (siglo X) en China y de la civilización Maya.

Los principales efectos provocados por este cambio climático fueron objeto de debate: deshielo, subida del nivel del agua del mar, desertificación, muerte de especies animales y vegetales, incremento de la prevalencia y transmisión de enfermedades,…
A partir de esos efectos descritos, se comenzó a estudiar las posibles consecuencias para los seres humanos, como un empeoramiento general de su calidad de vida, los movimientos migratorios forzosos y masivos, o los enfrentamientos por el control de los recursos hídricos y las tierras cultivables.
 
Implicaciones geopolíticas
 
En este mismo marco se vieron cuáles pueden ser las implicaciones geopolíticas, en el sentido de cómo se llegarían a enfrentar los países por prevalecer en circunstancias que pueden llegar a ser extremas, pues algunos sentirán amenazados sus territorios y sus recursos por las ambiciones de otros Estados, obligados a actuar por los efectos perniciosos de ese calentamiento global asociado al cambio climático.

Como no podía ser de otra manera, también se trató de dilucidar si todavía se está a tiempo de encontrar soluciones válidas y permanentes que impidan un mayor deterioro de las condiciones climáticas e incluso que posibiliten revertir la situación actual y volver a posiciones más favorables para el desarrollo de la vida en la Tierra.

No se pudo evitar debatir sobre la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que tendrá lugar en París del 30 de noviembre al 11 de diciembre, que reunirá a 190 países y en la que el tema principal será el de las emisiones de carbono (gases con efecto invernadero) y la repartición de cuotas, junto con la prevención de la subida de las aguas y la resistencia de las cosechas.

En esta Conferencia de la Partes, conocida también como COP21, se han puesto muchas esperanzas en que por fin se consiga acordar objetivos claros que todos los países estén dispuestos a cumplir sin cortapisas, si bien siguen existiendo dudas en cuanto a su eficacia real.

Se finalizó haciendo un llamamiento a los responsables de todos los ámbitos para que adquieran la suficiente mentalización de este gravísimo problema que a todos afecta por igual, instándoles a que adopten sin dilación cuantas medidas sean precisas para que este planeta no se siga deteriorando y se pueda dejar una herencia habitable a nuestros sucesores.

FUENTE: Tendencias 21TV, 19 / nov / 2015

ES IMPRESCINDIBLE DESARROLLAR NUEVAS TECNOLOGÍAS FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO.



Ciencia

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El objetivo de limitar a dos grados centígrados el aumento de la temperatura del planeta es "cada vez más difícil" a menos que se desarrollen tecnologías avanzadas, indicó hoy Carlo Carraro, miembro del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC).

El italiano explicó en un simposio en Roma que, a pesar de que la comunidad científica lleva más de tres décadas discutiendo la cuestión del calentamiento global, las emisiones de gases de efecto invernadero no han dejado de crecer entre 1970 y 2010.

No obstante, consideró que los países "se están moviendo en la buena dirección" y, aunque el escenario "no es perfecto", al menos tampoco es "malo".

Carraro mostró su confianza en que las últimas negociaciones antes del comienzo de la Cumbre del Clima de París a finales de mes puedan aún mejorar las perspectivas de lograr un acuerdo global y vinculante para reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

Hasta la fecha, detalló, se han presentado 134 planes que recogen las contribuciones de 161 países (incluidos los de la Unión Europea), lo que cubre alrededor de un 92 % de la población del planeta.

A diferencia de negociaciones anteriores, la estrategia que se está llevando para la Conferencia de las Partes o COP21 permite a los países proponer contribuciones voluntarias sin que vengan impuestas por una decisión previa a nivel internacional.

El integrante del IPCC sostuvo que en áreas como la Unión Europea o Estados Unidos han apostado por disminuir en general la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que otras como Rusia o China han elaborado sus propuestas en relación con el impacto que tendrán sobre sus economías.

"Es justo que los países desarrollados hagan más esfuerzos que aquellos que están en desarrollo", afirmó Carraro.

El experto planteó la necesidad de estudiar si la distribución de los esfuerzos está siendo "equitativa" y si las medidas adoptadas van a ser eficientes o no, dadas las grandes diferencias de planteamiento entre los países.

A través de videoconferencia, la embajadora francesa para las negociaciones del clima, Laurence Tubiana, destacó que la reunión de París será "solo el inicio" y que se requiere la integración de todos los actores.

Mencionó entre otros a las empresas y el sector financiero, que -a su juicio- deberán buscar el beneficio económico de las nuevas medidas y pasar de invertir en combustibles fósiles a hacerlo en energías renovables y bajas en carbono.

"La ciencia nos permite monitorear la situación y nos dará soluciones. Necesitamos saber más para reducir la energía basada en el carbono y estudiar la resiliencia de otros recursos como el agua", apuntó.

Por su parte, el ministro italiano de Medioambiente, Gianluca Galletti, calificó de "valiente y justa" la decisión del Gobierno francés de mantener la cita de París tras los atentados del pasado viernes y la alarma generada ya que, de lo contrario, "hubiera sido renunciar a un valor de Occidente como es el medioambiente".

"La solidaridad internacional nos hará estar más unidos", dijo Galletti, quien expresó el compromiso de Italia de exportar tecnologías de energías renovables a aquellos países que carecen de ellas.

FUENTE: EL INFORMADOR. mx,   19 / nov / 2015

137 LÍDERES MUNDIALES SE REUNIRÁN PARA BUSCAR UNA SOLUCIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO.


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137 lideres mundiales se reunirán para buscar una solución al cambio climático
 

Los líderes estarán en la primera jornada, el día 30, para pronunciar sus discursos y en total participarán en las diferentes delegaciones y asociaciones 40.000 personas, explicó Fabius en una entrevista con la emisora de radio “France Info”. El jefe de la diplomacia francesa confirmó que se han cancelado por razones de seguridad las dos grandes manifestaciones que se iban a celebrar en paralelo a la cumbre el 29 de noviembre y el 12 de diciembre.

Manifestaciones canceladas

“Como la seguridad no se puede garantizar completamente, no se mantienen”, indicó antes de añadir que en cualquier caso las organizaciones no gubernamentales (ONG) estarán presentes en el centro de conferencias, donde se desarrollarán las negociaciones y donde habrá más de 350 debates. Las ONG “tienen que participar porque su papel es totalmente esencial”.

La cancelación de una serie de actos paralelos a la cumbre se decidió después de los atentados yihadistas de París del pasado viernes, en los que 129 personas fueron asesinadas.

 

Decepción en las ONG

Organizaciones defensoras del medio ambiente dijeron que les decepciona, pero que también entienden, la decisión de Francia de cancelar todas las manifestaciones en torno a la próxima cumbre del cambio climático (Cop 21).

Adelantaron que buscarán “soluciones creativas” para hacer escuchar la voz de la sociedad civil con ocasión de este evento.
El Gobierno francés confirmó hoy que se han cancelado por razones de seguridad las dos grandes manifestaciones que se iban a celebrar con ocasión de la cumbre: el 29 de noviembre, un día antes de su apertura, y el 12 de diciembre, al día siguiente del día oficial de clausura.

“Una conferencia sobre el clima sin la participación de la sociedad civil no es posible para nosotros”, señaló Patrick Hofstetter, coordinador de la Alianza Climática Suiza, que integran 60 organizaciones activas en la protección del medio ambiente.
Esa alianza participa en la Coalición Clima 21, un colectivo internacional que había convocado a las manifestaciones en París, así como en varias otras ciudades del mundo para transmitir a los negociadores la importancia de llegar a acuerdos que permitan detener el calentamiento del planeta.

Los organizadores esperaban la participación de hasta 200.000 personas en las marchas en París, donde 137 jefes de Estado y Gobierno participarán en la Cop 21.
La organización internacional Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) señaló que aunque la decisión de las autoridades francesas causa decepción, al mismo tiempo es comprensible en el contexto surgido tras los atentados de París.

“Entendemos que es un desafío de seguridad para las autoridades y ahora el WWF está trabajando en un plan para que nuestras voces sean de cualquier modo escuchadas”, dijo el responsable del Programa Climático de WWF en Francia, Pierre Cannet, en una conferencia de prensa telefónica.
Agregó que en las actuales circunstancias, las movilizaciones a favor del clima que se realicen en otras partes del mundo adquieren todavía más importancia.

Asimismo, el WWF mantiene una serie de eventos paralelos a la Cop 21, en lugares cerrados de París, mientras que sus representantes participarán en las reuniones de esa conferencia internacional gracias a que esta organización cuenta con un estatus de observadora.

FUENTE: EFE VERDE, 20 / nov / 2015

domingo, 15 de noviembre de 2015

COMO APARECE UN MONSTRUO CLIMÁTICO EN SOLO 40 HORAS?



Miércoles 21 de octubre. 16:00 horas (UTC). Velocidad del viento del huracán Patricia estimado por el CIMSS de la Universidad de Wisconsin-Madison: 50 millas por hora (80 km/h). Viernes 23 de octubre. Cerca de 40 horas después. Velocidad del viento: más de 200 millas por hora (321 km/h).

No es fácil determinar cuánto más, porque la intensidad del ciclón estimada por este instituto estadounidense a partir de los datos de los satélites se sale de la tabla.

La vertiginosa transformación de Patricia hasta convertirse en un huracán de categoría 5, el máximo en la escala de Saffir-Simpson, queda también patente en los boletines del Servicio Meteorológico Nacional de México (Conagua), donde en cuestión de horas se pasa de hablar con tranquilidad de “una depresión tropical” a informar en un aviso especial del “huracán más intenso que se haya registrado en la historia del continente americano, superando con ello al huracán Linda de 1997, Gilberto en el 88, Mitch en 1997, Wilma en el 2005 y Odile del año pasado”.

¿Qué hace que en solo 40 horas se cree un monstruo como el huracán Patricia?  “Si la tormenta se ha fortalecido tan rápido se debe en gran parte a la temperatura tan alta de la superficie del mar”, detalla Tim Olander, del Cooperative Institute for Meteorological Satellite Studies (CIMSS) de la Universidad de Wisconsin-Madison. “Esto ha dado a la tormenta mucho combustible para utilizar (agua caliente y una gran cantidad de humedad en el aire cercano a la superficie)”.

Continuando con la explicación técnica de Olander, “esta es además una situación atmosférica favorable en la que la cizalladura del viento no es demasiado grande para desarmar la tormenta… permitiendo que continúe intensificándose sin inhibición. Probablemente, también hay aire seco cargado de polvo alrededor de la tormenta”. “Básicamente, es un ambiente perfecto para que la tormenta crezca en intensidad”.

No existen muchos casos anteriores de huracanes que hayan crecido tanto en intensidad en tan poco espacio de tiempo. Sin embargo, a pesar de lo extraordinario del suceso, era algo que se venía esperando.

Si el combustible de un huracán es el aire caliente y húmedo, la superficie del mar en esta parte del Pacífico está ahora mismo cargada de calor, como consecuencia de ‘El Niño’. De hecho, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) avisó en septiembre que el actual ciclo de ‘El Niño’ podía convertirse en uno de los más fuertes desde 1950 (siendo hasta ahora los peores los de 1972/1973, 1982/1983 y 1997/1998). Una advertencia realizada casi al mismo tiempo que tenía lugar otro fenómeno insólito en el Pacífico tropical: la aparición simultánea a final de agosto de tres huracanes de categoría 3.

Como explicaron entonces los meteorólogos, a las mayores temperaturas de la superficie del Pacífico provocadas por el fenómeno de ‘El Niño’ había que sumar ya otro factor: el cambio climático.

¿De qué forma influye el calentamiento del planeta para agravar el fenómeno de 'El Niño'?  “El cambio climático es un factor que colabora para llegar a estas magnitudes”, incide Eduardo Zambrano, oceanógrafo del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de 'El Niño' (CIIFEN), en Guayaquil (Ecuador), que precisa que se están registrando 4 grados de anomalía en la temperatura de la superficie del Pacífico ecuatorial y 6 grados en profundidades de 100 a 150 metros.

“No hay estudios definitivos que prueben esta relación con el cambio climático, pero hay que recordar que este año 2015 es el más cálido de lo que va de enero a septiembre desde que hay registros”.

¿Tiene la culpa el cambio climático del huracán Patricia? Es muy complicado relacionar el calentamiento global con un ciclón como este, pues son muchos los elementos que intervienen. Sería simplificar demasiado. No obstante, sí que los climatólogos han alertado de un posible aumento del número y la intensidad de los ciclones como consecuencia del calentamiento del planeta.

FUENTE: Univisión.com, 23 / oct / 2015

OBAMA ACUDIRÁ A CUMBRE DE CAMBIO CLIMÁTICO EN PARÍS, PESE A LOS ATENTADOS.



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El presidente de EEUU, Barack Obama, mantiene sus planes de asistir a la cumbre de la ONU sobre cambio climático que se celebrará en París desde el próximo 30 de noviembre, pese a los atentados perpetrados este viernes en la capital francesa, confirmaron hoy a Efe fuentes de la Casa Blanca.

“Sí, lo puedo confirmar”, declararon las fuentes, sin aportar más detalles sobre la agenda de Obama, que hoy convocó una reunión de su Consejo de Seguridad Nacional con motivo de los ataques terroristas, que causaron al menos 129 muertos y más de 350 heridos.

Poco antes, el primer ministro francés, Manuel Valls, confirmó hoy que la Cumbre del Clima de París (COP21) se mantendrá pese a los atentados, y señaló que la visita de jefes de Estado y Gobierno puede servir para que muestren su solidaridad con Francia.

Tras reunir a su Consejo de Seguridad Nacional para analizar los ataques terroristas, Obama partió en el avión presidencial “Air Force One” en la gira de diez días que tiene programada por Turquía, Filipinas y Malasia, sin hacer declaraciones sobre los atentados.

El presidente viaja a Turquía para participar en la cumbre del G20 (veinte mayores economías del mundo), a Filipinas para asistir a la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), y a Malasia para acudir a la de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Este viernes y antes de que se produjeran los atentados en París, Obama y su homólogo de Francia, François Hollande, ratificaron su compromiso “personal” con lograr un acuerdo “ambicioso y duradero” sobre cambio climático en el COP21.

Obama y Hollande hablaron por teléfono sobre la cumbre de París y subrayaron su “determinación de trabajar juntos” para alcanzar ese acuerdo sobre cambio climático, indicó la Casa Blanca.

El presidente estadounidense prevé asistir a partir del 30 de noviembre a la cumbre de cambio climático, que busca cerrar un acuerdo global vinculante para la reducción de emisiones.

Ya tras los atentados, Obama y Hollande hablaron de nuevo ayer y se comprometieron a trabajar juntos para derrotar al terrorismo.


FUENTE: Hoy Digital, 14 / nov / 2015

FRANCIA NO PLANEA SUSPENDER LA CUMBRE DEL CAMBIO CLIMÁTICO DE PARIS TRAS LOS ATENTADOS.



EFE

 

 

Francia está determinada a celebrar la cumbre del cambio climático (COP21), cuya inauguración está prevista para el próximo 30 de noviembre, aunque planea adoptar "medidas de seguridad reforzadas" tras atentados en París, informó a Efe una fuente diplomática francesa.
 
La fuente no quiso concretar qué medidas extraordinarias se barajan, pero confirmó que el ministro de Asuntos Exteriores y presidente de la cumbre, Laurent Fabius, dijo en Viena, donde participa hoy en una reunión sobre Siria, que Francia "no suspenderá" la cumbre.
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"La COP21 debe mantenerse. Se celebrará con medidas de seguridad reforzadas, pero es una acción absolutamente indispensable contra el cambio climático, y evidentemente se mantendrá", señaló Fabius en declaraciones en Viena facilitadas por el Ministerio.
Explicó que precisamente uno de los objetivos de la reunión en Austria -convocada para abordar la crisis siria con los países implicados- será "ver concretamente cómo podemos acentuar la coordinación contra el Estado Islámico (EI)".

Anunció además que esta tarde regresará a Francia y mañana viajará a Turquía en representación del presidente del país, François Hollande, en la cumbre del G20 (grupo de países desarrollados y emergentes).

Fabius, que dijo haber recibido "decenas y decenas de mensajes" de otros países, explicó que ha dado instrucciones para que se refuerce la seguridad en todos las sedes diplomáticas e instituciones galas que hay en el mundo.

El 30 de noviembre, día del inicio de la COP21, que se celebrará en Le Bourget, a las afueras de la capital, está prevista la llegada de 118 jefes de Estado y de Gobierno, con la vista puesta en un acuerdo universal sobre la reducción de emisiones de gases con efecto invernadero.

A esa cumbre, que terminará el 11 de diciembre, se espera también la llegada de entre 20.000 y 40.000 personas, de un total de 195 países participantes.

Antes de los atentados y de que el Ejecutivo galo decretara el estado de emergencia, Francia había decidido ya ayer restablecer durante un mes, hasta el próximo 13 de diciembre, el control de sus fronteras, no solo ante la amenaza terrorista, sino también para frenar a posibles militantes radicales.

FUENTE: El Heraldo, 15 / nov / 2015

jueves, 12 de noviembre de 2015

EL CAMBIO CLIMÁTICO PUEDE LLEVAR AL ARTICO A UN PUNTO DE NO RETORNO



El cambio climático puede llevar al Ártico a un punto de no retorno
Un arco iris apareciendo en el horizonte en el Ártico - Efe
 

La situación del Ártico "podría llegar a un punto de no retorno" si no se sientan las bases para paliar el efecto que el cambio climático está ejerciendo sobre este ecosistema, vital para el mantenimiento de la vida en el planeta. Así lo han expresado los expertos de varios países que han participado en el simposio "El Ártico: oportunidades y riesgos derivados del cambio climático", organizado en Madrid por la Fundación Ramón Areces.

En la presentación de la jornada, el presidente del Consejo Científico de la Fundación, Federico Mayor Zaragoza, ha explicado que abordar el problema del cambio climático "es uno de los retos potencialmente irreversibles a escala mundial".

Se ha referido a la próxima Cumbre del Clima de París (COP21) y, aunque ha asegurado que "no tenemos que esperar grandes resultados de estas reuniones", sí servirá para hacer "las propuestas necesarias que intenten paliar o evitar este fenómeno".

La contracción de la capa de hielo marino, la pérdida de volumen de los glaciares con el consiguiente aumento del nivel del mar o la degradación de la capa de permafrost son algunos de los efectos visibles del calentamiento global, han destacado los expertos.
Julienne Stroeve, del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de Estados Unidos, ha explicado que la tasa de pérdida de hielo marino roza los 20.000 kilómetros cuadrados al año, con afecciones sobre numerosas especies y sobre la población "que vive conectada a ese ecosistema".

"El hielo marino es fundamental para mantener fresco el planeta, aunque no está claro que el calentamiento del Ártico pueda influir en el cambio del clima en latitudes más bajas", ha matizado.
Se ha referido a las implicaciones de la contracción del hielo marino sobre la apertura de rutas comerciales, que permitirán aprovechar las reservas de petróleo y gas aún sin extraer en el Ártico.

Francisco Navarro, profesor de Matemática Aplicada de la Universidad Politécnica de Madrid, ha pronosticado un aumento del nivel del mar de ocho centímetros en el año 2100 debido a la contracción de los glaciares de entre un 25 y un 48 por ciento.

Y en el caso del permafrost (capa de suelo congelada de forma permanente) se prevé una pérdida del 50 por ciento para 2100, con la consiguiente subida de la temperatura de entre 0,1 y 0,3 grados.
Gonçalo Vieira, profesor de la Universidad de Lisboa, ha explicado que el interés del permafrost está asociado al carbono, ya que el suelo congelado es "un reservorio muy importante" de este gas.

"La cantidad de carbono en la capa superficial del suelo es el doble que la existente en la atmósfera, y para el año 2100 todos los modelos muestran una transferencia de una hacia la otra", ha asegurado.
Todos los ponentes han coincidido en la necesidad de salvaguardar el Ártico con ambiciosas propuestas políticas a escala mundial que cuenten con el apoyo de la comunidad científica.

FUENTE:  La razón.es , 12 / nov / 2015




LA UE APORTA 53.680 MILLONES DE DÓLARES A PAISES EN DESARROLLO PARA HACER FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO.



La Unión Europea (UE) aportará 50.000 millones de euros (unos 53.680 millones de dólares) para apoyar a los países en desarrollo en la adaptación al cambio climático, informó hoy la sede del organismo en Nicaragua.
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El aporte forma parte del objetivo de destinar 100.000 millones de dólares para los países en desarrollo hasta 2020, para que enfrenten el cambio climático, establecido en la Conferencia del Clima en 2009.


La UE aporta 53.680 millones dólares a países desarrollo ante cambio climático 



“A través de los instrumentos de financiación de los sectores público y privado de la Unión Europea, se destinarán unos 50.000 millones de euros”, dio a conocer la sede diplomática, en un comunicado.

El anuncio fue hecho un día después de que el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (Ecofin), de la UE, tomara la decisión en Bruselas.

El aporte forma parte del objetivo de destinar 100.000 millones de dólares para los países en desarrollo hasta 2020, para que enfrenten el cambio climático, establecido en la Conferencia del Clima en 2009.

“En las conclusiones del Consejo, los ministros también destacaron la necesidad de aumentar las inversiones en un desarrollo con bajas emisiones y resilientes al cambio climático, y la necesidad de suprimir progresivamente las inversiones en sectores con alto contenido en carbono”, resaltó la UE.

La Unión Europea, líder en la lucha contra el cambio climático, destinará al menos un 20 % de su presupuesto a la acción por el clima en el ciclo 2014-2020, informó la delegación en Nicaragua.

En 2014 los países de la UE aportaron 14.000 millones de euros (unos 15.030,4 millones de dólares) para que los países en desarrollo enfrenten el cambio climático, según datos del organismo.

FUENTE:  EFEverde ,  12 /  nov / 2015

lunes, 9 de noviembre de 2015

LAS COMUNIDADES DEL MEDITERRÁNEO PACTAN CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO



Los Gobiernos de la Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares y Andalucía han firmado este sábado la Declaración del Mediterráneo por el Cambio Climático. Un documento en el que urgen a "combatir el calentamiento global" y "construir una auténtica justicia climática a escala mundial".

Los territorios llaman a "coordinar acciones tanto a nivel estatal, como europeo e internacional para exigir que el Mediterráneo obtenga una atención preeminente en el estudio, adaptación y mitigación" del cambio climático. Las comunidades advierten de que "por sus peculiares características", las zonas ribereñas del Mediterráneo representan uno de los puntos "más vulnerables" del planeta ante este desafío.

El documento ha sido presentado en Valencia, donde se están celebrando unas jornadas sobre el cambio climático organizadas por el Gobierno autonómico. El jefe del Consell, el socialista Ximo Puig, ha afirmado que la "gran deuda que tenemos en la actualidad, más allá de la económica, es la medioambiental". Hace poco el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, afirmó que se equivocó al dudar hace ocho años de la existencia del cambio climático. "Es un problema grave", dijo en una entrevista en la Cadena Ser. Una postura que hoy comparten los principales líderes mundiales, desde el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hasta el papa Francisco.
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Tanto la declaración de Valencia como las jornadas tienen la vista puesta en la cumbre mundial del clima que se celebrará en París a partir del 30 de noviembre. Los cuatro territorios, al que según los organizadores se unirá Murcia, señalan que la biodiversidad del entorno mediterráneo y la concentración de población y actividades en el litoral "hacen necesaria la consecución de políticas que aporten garantías".

El objetivo de las medidas debe ser triple, según los firmantes: la protección del medio natural, el incremento de los niveles de salud de pueblos y ciudades y el avance "hacia economías más sociales y bajas en carbono".

Con vistas a la conferencia de París, las comunidades españolas instan "a los gobiernos y a toda la comunidad internacional a trabajar en un acuerdo vinculante y a largo plazo para combatir el cambio climático y construir una auténtica justicia climática a escala mundial".

Los Ejecutivos autónomos se comprometen "a articular políticas adecuadas e innovadoras, coordinar y compartir experiencias para afrontar este desafío ambiental, social y económico". Y también a abrir el acuerdo al resto de territorios ribereños de este mar, "así como a otras regiones del mundo con las que compartimos características climáticas mediterráneas". Entre estas últimas se encuentra California, en Estados Unidos.

FUENTE:  El País, 7 / nov / 2015

EL CAMBIO CLIMÁTICO PUEDE LLEVAR A 100 MILLONES DE PERSONAS A LA POBREZA




El aumento del nivel del mar por las emisiones de carbono sin control podrían llevar a más de 100 millones de personas a la pobreza extrema y sumergir los hogares de más de 500 millones, según dos nuevos informes.
Los documentos se dan a conocer antes de la 21 Conferencia Mundial Anual de las Naciones Unidas sobre el cambio climático -la COP21- que se celebra en Le Bourget, Francia, del 30 de noviembre al 11 de diciembre.

Pobreza extrema

Un estudio del Banco Mundial encontró que el aumento de las temperaturas globales llevará a más de 100 millones de personas a la pobreza extrema en los próximos 15 años, siendo África subsahariana y Asia meridional las zonas de mayor riesgo.
Los "choques" relacionados con el clima ya están obstaculizando los esfuerzos para reducir la pobreza, de acuerdo con el informe, en particular con las pérdidas de cosechas, las crisis de precios de alimentos y otros impactos en la agricultura, que es la principal fuente de ingresos para la mayoría de las familias pobres.

El cambio climático también aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y la transmisión de la malaria. El aumento de dos a tres grados de temperatura pone a un extra de 150 millones de personas en riesgo de contraer malaria.

"El informe demuestra que acabar con la pobreza y la lucha contra el cambio climático no se puede hacer de manera aislada, ambos (objetivos) van a ser mucho más fáciles de lograr si se dirigen juntos", dijo Stephane Hallegatte, economista senior del Banco Mundial, que dirigió el equipo de investigación.

Aparte de frenar las emisiones de carbono -uno de los principales temas a debatir en la cumbre mundial del clima COP21- los países pueden prepararse mediante el desarrollo de sistemas de alerta temprana para la protección contra las inundaciones y la introducción de cultivos resistentes al calor.

Aumento del nivel del mar

Otro informe publicado por Climate Central encontró que el aumento del nivel del mar causado por un aumento de cuatro grados podría sumergir la tierra que es actualmente el hogar de hasta 760 millones de personas.
Reducciones agresivas de las emisiones que limiten el calentamiento a grados podrían reducir ese número a 130 millones de personas.

Los 10 principales ciudades con las mayores poblaciones amenazadas fueron ubicadas en Asia e incluyen a Shangái, Hong Kong, Calcuta, Mumbai, Daca, Yakarta y Hanoi.
China, el mayor emisor de carbono del mundo, tiene la mayor costa en riesgo, según el informe, con 145 millones de personas amenazadas.

Estados Unidos e India -segundo y tercer país con más emisores de carbono del mundo respectivamente- reducirían a la mitad su población expuesta si llegan al objetivo de los dos grados.
El informe nombra a Estados Unidos como el país más amenazado fuera de Asia, con aproximadamente 25 millones de personas que actualmente viven en terrenos vulnerables.

FUENTE: CNN Expansión, 9 / nov / 2015

QUIZÁ LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO.





Esto no es una cuestión de bichos y flores del campo. Hablamos de sequías, pérdidas de cultivos, hambre y refugiados climáticos, ciudades inundadas y empresas energéticas que debaten cuándo y cómo deben transformarse. La ciencia ha dejado sin espacio a los negacionistas del cambio climático. "Me equivoqué", reconocía hace un par de semanas Mariano Rajoy cuando se le preguntó por sus dudas del pasado sobre la importancia del fenómeno. De la agenda del presidente durante esta legislatura ha permanecido ausente el calentamiento.
Los principales líderes del planeta, desde Barack Obama hasta Xi Jinping, pasando por el Papa o Angela Merkel, llevan tiempo alertando de la dimensión del problema. Llevan meses también preparando la cumbre que arranca el 30 de noviembre en París, en la que 195 países tratarán de cerrar un acuerdo global contra el cambio climático.
 
Tras 20 reuniones anuales de este tipo, convocadas bajo el paraguas de la ONU, hay esperanzas en que en la cumbre de la capital francesa se cierre por fin un acuerdo global que comprometa a todos. "Es la última oportunidad", dice Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Pero esa última oportunidad solo servirá para que este problema tenga un impacto "manejable" para la humanidad.
 
Porque la principal batalla se ha perdido. "No vamos a evitar el cambio climático", advierte Figueres. La enorme cantidad de gases de efecto invernadero –principalmente dióxido de carbono (CO2)– que el hombre ha expulsado a la atmósfera hace irreversible el calentamiento, como se ha alertado desde la ciencia y se ha asumido desde los Gobiernos de esos 195 países. De lo que se trata ahora es de mitigar el problema y adaptarse.
 
Y de mitigación y adaptación –con la financiación que lleva asociada– se discutirá en París.
La fórmula que se ha elegido para afrontar la primera de las acciones es la de los compromisos voluntarios que los Estados presentan antes de la cumbre: 156 países ya han registrado sus aportaciones para reducir las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, que se generan por la quema de combustibles fósiles en la industria y el transporte y la actividad agrícola. "Ya están todas las grandes economías y los grandes emisores", resalta Miguel Arias Cañete, comisario europeo de Acción por el Clima y Energía. Alrededor del 90% de las emisiones globales están bajo compromisos. Solo China, EE UU y la UE acumulan el 50%. "En Kioto [el protocolo que en París se quiere sustituir] había 35 países y solo cubría el 11% de las emisiones globales", añade Arias Cañete. China y EE UU se quedaron fuera de los compromisos de reducción. "Esto no es un Kioto II. Ahora es más expansivo y están todos", insiste Valvanera Ulargui, directora de la Oficina Española de Cambio Climático.
 
El alto nivel de compromisos nacionales es la buena noticia. La mala, que "no son suficientes", reconocen Figueres y el comisario europeo. Para que el cambio climático sea manejable –y que sus efectos no resulten tan devastadores–, los científicos han fijado un tope: que a final de este siglo el aumento de la temperatura no supere los dos grados respecto a los niveles preindustriales. La proyección de los compromisos nacionales presentados haría que en 2100 la temperatura creciera, según la ONU, unos tres grados. De hecho, las emisiones seguirán creciendo de aquí a 2030, pero a un ritmo menor. Otras proyecciones hablan incluso de un incremento de hasta cuatro grados.
 
Los compromisos nacionales fijan metas para 2025 y 2030. La idea que apadrina la Unión Europea, y que acepta China, es que esas aportaciones sean revisadas (se supone que al alza) cada cinco años. De esta forma, se incrementarían los esfuerzos para cumplir con la meta de los dos grados, que implica un balance neutro de emisiones a final de siglo.
"París será el punto de partida para una revolución energética, para una nueva era energética", sostiene Ulargui. "Pero la transición debe ser ordenada".

Ganadores y perdedores

"Será un proceso de transformación con ganadores y perdedores. Entre los perdedores estarán empresas y accionistas cuyas inversiones están basadas en los combustibles fósiles. Pero se abren nuevas formas de negocio", afirma Xavier Labandeira, catedrático de Economía de la Universidad de Vigo y miembro del IPCC, grupo de expertos de la ONU especializado en cambio climático, en cuyo último informe despejaba casi absolutamente las dudas sobre la vinculación entre el calentamiento y la acción del hombre.
 
Entre los perdedores en este proceso también habrá diferentes categorías. Un informe del Instituto para los Recursos Sostenibles de Reino Unido establecía que, para cumplir con la meta de los dos grados, se necesitaría dejar bajo tierra un tercio de las reservas mundiales ya conocidas de petróleo, la mitad del gas y el 80% del carbón. Y esas reservas figuran en los balances de las grandes compañías energéticas. "Esto dificulta el acuerdo, porque hay muchos intereses creados", según Labandeira. La Agencia Internacional de la Energía ha llegado a cifrar en 300.000 millones de dólares los activos en petróleo, gas y carbón que se devaluarán en las carteras de empresas e inversores en 2050 solo en el sector energético. Labandeira, sin embargo, resalta las oportunidades que se abren para las renovables, "que están reduciendo costes rápidamente". La esperanza que le quedaría a las fósiles es la captura y almacenamiento de carbono, "pero esta tecnología está muy inmadura".
 
En los borradores del acuerdo de París "no se habla de tecnologías concretas, ni siquiera de las renovables", detalla Ulargui. Se busca un texto lo suficientemente amplio para que pueda ser suscrito por todos. Uno de los retos está en que el pacto sea legalmente vincu­lante. Eso sí, las sanciones se han descartado. La vincu­lación jurídica puede traerle problemas a Obama. "EE UU tiene una situación comprometida y el Senado podría no ratificar un acuerdo muy concreto", advierte Arias Cañete. Así ocurrió con Kioto. "Si los compromisos de reducción de emisiones son vincu­lantes, como quiere la UE, el Congreso y el Senado podrían impedir la ratificación", añade el comisario.
 
Este puede ser uno de los problemas en París. Pero la lista es amplia. En la adaptación, que acarrea una financiación para que los Estados más afectados por el cambio climático puedan transformarse, uno de los puntos de discusión será la "diferenciación". Existe el compromiso de llegar a 100.000 millones de dólares anuales para un Fondo Verde a partir de 2020, que tendrían que aportar los Estados y entidades privadas, como los bancos nacionales. Pero ¿qué Estados deben contribuir? En teoría, solo los llamados países desarrollados. Pero fuera de esa lista se quedarían potencias como China. "La UE quiere actualizar este asunto, que no ha cambiado desde los noventa. Hay que verlo con espíritu flexible y que no solo financien y hagan esfuerzos los países desarrollados", sostiene Arias Cañete. Desde el otro bloque se argumenta que Occidente ha sido el que ha desencadenado el problema con sus emisiones en las décadas anteriores.
 
Sobre la mesa de negociación también estará la importancia de un sistema de revisión transparente y homogénea de los compromisos de reducción de emisiones. También la transferencia de tecnología que países como India reclaman y que podría suponer conflictos con "los derechos de propiedad intelectual", dice el comisario.
A todo esto Arias Cañete añade más incertidumbre: "Cualquier país puede bloquear el acuerdo". Pero "sería una enorme irresponsabilidad. Es el mayor reto de la humanidad y tendría un coste político tremendo".
Si los acuerdos de París son realmente efectivos, José Manuel Moreno, biólogo y miembro también del IPCC, cree que "supondrán cambios fundamentales en nuestros modos de vida". La idea es reconciliar "nuestro uso del planeta Tierra con sus capacidades", concluye Moreno.

FUENTE: El País, 7/nov/ 2015

miércoles, 4 de noviembre de 2015

EL CAMBIO CLIMÁTICO EMPUJARÍA AL HAMBRE A OTROS 600 MILLONES DE PERSONAS EN 2080, SEGÚN LA ONU




La relatora especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, Hilal Elver, afirmó este martes que “el cambio climático plantea amenazas graves y distintas para la seguridad alimentaria” y podría empujar a “un adicional de 600 millones de personas a la desnutrición en 2080”.

Elver lanzó esta advertencia en un comunicado antes de que París (Francia) acoja la cumbre mundial sobre el clima del 30 de noviembre al 11 de diciembre, que debería concluir con un nuevo acuerdo universal que sustituya al Protocolo de Kioto y abogue por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
“El aumento de la frecuencia y de la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, el aumento de las temperaturas y del nivel del mar, así como las inundaciones y las sequías, tienen un impacto significativo sobre el derecho a la alimentación”, dijo Elver.
En este sentido, Elver indicó que “todos estos incidentes climáticos tendrán un impacto negativo en los cultivos, la ganadería, la pesca, la acuicultura y los medios de vida de la gente”, y apuntó que “la producción orientada a modelos agrícolas a gran escala no es la solución adecuada”.
Elver abogó por “un cambio importante” de la agricultura y proceso de transformación de la comida y defendió “la agroecología, que apoya el movimiento local de alimentos; proteger a los pequeños agricultores, respetar los derechos humanos, la ‘democracia alimentaria’ y las tradiciones culturales, y, al mismo tiempo, mantener la sostenibilidad del medio ambiente y facilitar una dieta saludable”.
“Los que menos han contribuido al calentamiento global son los que sufrirán más sus efectos nocivos”, recalcó, antes de señalar que “se necesitan medidas urgentes para responder a los retos que plantea el cambio climático”, al tiempo que “las políticas de mitigación y adaptación deben respetar el derecho a la alimentación, así como otros derechos humanos fundamentales”.
Respecto a la cumbre de París, Elver destacó que “la presión de la sociedad civil va en aumento” para que concluya con un documento que respete, proteja y cumpla los derechos humanos de todas las personas, especialmente de las más vulnerables. “Cualquier acuerdo debe incluir un claro compromiso de todas las partes para garantizar la justicia climática y la seguridad alimentaria para todos”, apostilló.

FUENTE:  teinteresa.es, 2 / nov / 2015

CHINA Y FRANCIA ABREN EL CAMINO A UN PACTO SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO EN LA CUMBRE DE PARÍS.


Los presidentes Hollande y Xi


China y Francia han dado un paso que han calificado de “histórico” para combatir el cambio climático y garantizar el éxito de la reunión de París que comenzará el próximo día 30. Los dos países, según un comunicado emitido tras la reunión entre el presidente galo, François Hollande, y su homólogo chino, Xi Jinping, están de acuerdo en que el pacto que salga de la reunión en la capital francesa sea “ambicioso y vinculante” y los países se sometan a revisiones quinquenales del cumplimiento de sus compromisos.
 
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Esas revisiones tendrán como objetivo, según un comunicado conjunto,  “reforzar la confianza mutua y la promoción de una puesta en marcha eficiente”. El acuerdo “debe enviar una señal clara para que el mundo cambie hacia un desarrollo verde, bajo en carbono, respetuoso con el clima y sostenible”.
En opinión de Hollande, que este lunes llegó a China para una visita de dos días, el pacto entre China y Francia hace que “aunque no implica que la conferencia de París vaya a tener el éxito asegurado, en Pekín se han sentado las bases para el éxito”. Xi subrayó, por su parte, que "somos optimistas sobre ese éxito”.
 
China es el primer emisor de carbono del mundo y su participación es imprescindible para el éxito de cualquier acuerdo contra el cambio climático. En la reunión de Copenhague de 2009 rechazó aceptar que los recortes de emisiones fueran vinculantes, una contribución decisiva al fracaso de aquella reunión.
 
Pero desde entonces la actitud de China se ha flexibilizado. Movida por el profundo descontento social ante el deterioro de su medioambiente, incluida la grave contaminación ambiental, y ante la evidencia del coste que puede acarrear a su economía, el Gobierno chino ha comenzado a adoptar medidas para intentar atajar lo que representa uno de sus principales problemas, aunque de manera aún demasiado tentativa, en opinión de algunos analistas.
 
El año pasado se comprometió a alcanzar su máximo nivel de emisiones para 2030 como tarde. Este año aseguró que para ese año habrá reducido sus emisiones de dióxido de carbono por unidad de PIB entre un 60 y un 65%. Durante la visita de Xi Jinping a Washington en septiembre pasado, China anunció el lanzamiento de un mercado nacional de emisiones el año próximo, que con el tiempo llegará a ser mayor que el de la UE, actualmente el mayor del mundo.
 
El asesor para política sobre cambio climático de Greenpeace en China, Li Shuo, consideró que “China se está colocando al frente del liderazgo sobre cambio climático. Es algo muy diferente de hace seis años en Copenhague. Sin embargo, para que París sea un éxito es necesario un esfuerzo mayor. Tras despedir mañana al presidente Hollande, los líderes chinos deben pensar seriamente qué más van a poner sobre la mesa cuando le vean de nuevo en París”.
 
La declaración de este lunes, según indica Greenpeace en un comunicado, “ha dado un paso adelante, pero subraya las diferencias en ambición que los países aún tienen que superar”. El director ejecutivo de Greenpeace en Francia, Jean-François Juilliard, declaró que “no ha llegado el momento de abrir el champán. La declaración bilateral debe ser un nuevo paso adelante, en lugar de la última palabra para el acuerdo de París”.
 
Antes de llegar a Pekín para reunirse con el presidente chino en el Gran Palacio del Pueblo, Hollande había visitado la megalópolis de Chongqing, en el centro de China, donde examinó una planta de tratamiento de aguas residuales de fabricación francesa. Allí, el jefe de Estado francés expresó su esperanza de que las conversaciones de París den como resultado “un acuerdo global y ambicioso que permita que el calentamiento global se limite a dos grados” centígrados.
 
Tras su reunión de este lunes, Xi y Hollande presidieron la ceremonia de firmas de 17 acuerdos, convenios de cooperación o memorandos de entendimiento entre empresas y entidades de ambos países, en sectores como la energía nuclear, finanzas, energías alternativas, logística o educación, informa Efe.
 
Uno de los memorandos, que aún no es un acuerdo cerrado, se refiere a la posible cooperación del gigante francés de la energía nuclear Areva con la Corporación China de la Energía Nuclear (CNNC) para la extracción, enriquecimiento y reprocesamiento de uranio, según un comunicado de la compañía gala.
 
FUENTE:  El País, 2 / nov / 2015
 

EL CAMBIO CLIMÁTICO REDUCIRÁ NEVADAS EN SUECIA






ESTOCOLMO, SUECIA (02/NOV/2015).- Los blancos inviernos podrían volverse cosa del pasado para muchos en Suecia.

El servicio meteorológico nacional dio a conocer un nuevo análisis de cómo el cambio climático afectará al país nórdico, y es una mala noticia para los amantes del esquí.

La agencia prevé que la temporada de nieve se reducirá de 80 a 40 días al final del siglo, dependiendo de las acciones que emprendan los gobiernos para combatir el calentamiento global.

Esto significa que el tercio meridional del país, donde vive la mayoría de la población, tendrá muy pocos, si acaso, días cubiertos de nieve.

El servicio meteorológico prevé que la temperatura media de Suecia aumentará de dos a seis grados centígrados (de cuatro a 11 Fahrenheit).

Los gobiernos se reunirán en una cumbre en París a finales de este año para discutir un nuevo pacto para frenar el cambio climático.

FUENTE: INFORMADOR.mx, 2 / nov / 2015




CAMBIO CLIMÁTICO: " LA ALIMENTACIÓN, EN LA MIRA"



foto: Archivo


El sistema alimentario mundial es vulnerable a los shocks de producción causados por condiciones climáticas extremas y el riesgo incrementa día a día. Aunque aún queda mucho trabajo por hacer para reducir la incertidumbre, el análisis preliminar de los datos existentes sugiere que el riesgo de pérdida total de producción que hoy es de 1 en 100 años, se incrementaría en 1 cada 30 años llegando al 2040.
Así lo sostiene un estudio del Reino Unido y los Estados Unidos sobre seguridad alimentaria y resiliencia que se discutió en Buenos Aires la semana pasada. "Se trata de abordar un tema que es complejo. No es tan sencillo como decirle a una persona que coma menos carne. Lo que tratamos es de poder determinar de qué forma y con qué grado de inversión la agricultura puede volverse más sustentable y a la vez accesible a todas las personas", indicó en diálogo con LA NACION Dave Gustafson, director ejecutivo de Cimsans (Research Foundation Center for Integrated Modeling of Sustainable Agriculture and Nutrition Security) .

"Hay muchos estudios que indican que los granos son sensibles a las altas temperaturas y a las olas de calor, pero también los hay a las lluvias intensas. Estamos viendo efectos directos del cambio climático en la agricultura", agregó el experto. Gustafson sostiene que la Argentina, como productor de materias primas, está en una buena posición a la hora de producir alimentos. Y que, pese a los escenarios de cambio climático el país puede seguir siendo proveedor de materias primas. Sin embargo destacó que el gran desafío es trabajar en lo que se desecha. "Un tercio de lo que se produce en el planeta se tira. Y es en esto en lo que tenemos que trabajar. Tenemos que pensar cómo reducir este gasto innecesario.", indicó.
Gustafson se refiere así a la presión que el planeta soporta a la hora de producir alimentos para la población creciente. El 70% del agua dulce del mundo se utiliza para la agricultura. Con los escenarios de mayor cantidad de población, especialmente en las ciudades, la solución se hace más compleja.

Los compromisos de los países, insuficientes

Cabe recordar que, según los expertos del Panel Intergubernamental de Lucha contra el Cambio Climático de la ONU (IPCC), la temperatura promedio global no debería subir por encima de los 2°C como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero. El viernes se conoció un nuevo informe de la ONU, previo a la cumbre que reunirá a 146 países en París, en poco menos de un mes, en el que da cuenta de que las metas de reducción de emisiones que han presentado no son suficientes.
Todos juntos, estos planes cubren el 86% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que supone cuatro veces más del porcentaje englobado en el primer periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto, el primer tratado del mundo para la reducción de emisiones y que exigía recortes de emisiones a los países industrializados.

"Las contribuciones INDC (los aportes a los que se comprometió cada país) tienen la capacidad de limitar el aumento previsto de la temperatura a unos 2,7 grados centígrados, lo que no es en ningún caso suficiente, pero sí es mucho menor que los estimados cuatro, cinco o más grados de calentamiento que muchos han proyectados sin incluir las INDC", dijo Cristiana Figueres, secretaria ejecutiva del IPCC. La Argentina presentó un proyecto de reducción del 15% de sus emisiones para 2030, una meta que las ONG ambientalistas critican por "poco ambiciosa".

FUENTE: La Nación, Arg, 3 / nov / 2015