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martes, 2 de abril de 2013

EL PROTOCOLO DE KIOTO, PRINCIPAL INSTRUMENTO LEGAL VIGENTE A NIVEL MUNDIAL FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO.



El Protocolo de Kioto es el logro principal de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el foro establecido en la Cumbre de Río en 1992. Este tratado internacional -el único que establece objetivos sometidos a la ley para controlar gases invernadero- ha sido ratificado por 192 países además de la Unión Europea (UE).

Estados Unidos firmó el acuerdo pero se niega a ratificarlo.
Bajo obligación, 37 economías industrializadas (denominadas países del «Anexo 1») se comprometieron a reducir las emisiones totales de los seis gases principales -dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido de nitrógeno (N20) y tres fluoruros (HFC, PFC, SF6)- en al menos % para el 2012, en comparación a 1990.
Los países en vías de desarrollo (categoría «Anexo 2») no quedaron vinculados a un compromiso cifrado de reducción de gases, limitándose a un llamamiento general a acabar con la contaminación, bajo el principio de que son los países ricos los responsables, históricamente, del calentamiento global.

¿Cómo funciona?
Las 37 economías industrializadas del «Anexo 1» pueden cumplir sus objetivos de la manera que les convenga, incluso mediante el intercambio de carbono. El Protocolo de Kiototambién posee dos instrumentos únicos y propios, conocidos como el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y la Implementación Conjunta.

Al invertir en proyectos de tecnología limpia en economías en desarrollo o en el ex bloque soviético, las economías avanzadas obtienen créditos de carbono que pueden vender, o ser compensadas por sus cuotas de emisiones. Países que no llegan a cumplir sus objetivos de emisiones deben compensar por la diferencia, además de que se les asigna una penalidad de 30 %, en cualquier segundo periodo de compromiso.

En el 2009, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) por países del «Anexo 2» estaban 6,5 % por debajo de su nivel en 1990, de acuerdo a la Agencia Internacional de Energía (AIE). Pero esta cantidad oculta grandes diferencias dentro del grupo. Canadá en particular registra una emisión de carbono mucho mayor que la de su objetivo.

Historia del Tratado de Kioto
El Protocolo de Kioto fue adoptado por la CMNUCC como parte de un «marco» de 21 páginas firmado el 11 de diciembre de 1997, después de 30 meses de negociaciones. Siguieron varios años de discusiones debido a un muy complejo reglamento, especialmente el conteo de áreas forestales como esponjas de carbono, que pueden ser contrapuestas a emisiones nacionales, lo que muchos ecologistas consideran una escapatoria, una excusa.

En marzo del 2011, el Protocolo fue casi destrozado cuando el entonces presidente norteamericano George W. Bush abandonó el pacto al llamarlo injusto y demasiado costoso para la economía estadounidense. Aun así, el acuerdo sobrevivió gracias al apoyo de la Unión Europea. La reticente ratificación de Rusia retrasó la implementación, la cual finalmente se produjo el 16 de febrero del 2005.

Futuro incierto
La reunión de Doha aspira a aprobar un segundo periodo de compromiso de este Protocolo, a partir del 2013. La prolongación del Protocolo fue decidida durante la última conferencia de la ONU sobre el clima, en el 2011 en Durban (Sudáfrica), tras la expiración del primer periodo de compromiso.

En Doha, el debate se centrará sobre la cuestión fundamental y espinosa de «la igualdad», es decir, la repartición de los esfuerzos entre países del norte y sur para frenar el calentamiento. Estos últimos insisten sobre la «responsabilidad histórica» de los primeros en el calentamiento del planeta, y en el hecho que ellos tiene, a su vez, «derecho al desarrollo».

A los países en desarrollo les conviene Kioto por sus cláusulas estrictas de conformidad y verificación, además de las «diferenciadas» distribuciones de cargas entre los países industrializados y los pobres. Pero en los países ricos, el apoyo a Kioto se ha agotado después de la tempestuosa Cumbre de Copenhagen en diciembre del 2009, la cual estableció compromisos voluntarios con el fin de limitar el calentamiento del planeta a 2°C.

Muchos críticos dicen que el tratado de Kioto es anticuado, y que es injusto, porque no impone control de emisiones a China y Estados Unidos, quienes juntos representan el 41 % de las emisiones mundiales de CO2. Brasil, India e Indonesia, grandes emisores en desarrollo, tampoco los tienen.
Según cifras de la ONU, los países en desarrollo representan 54% de emisiones de CO2, responsables del calentamiento de la superficie de la tierra, y Estados Unidos el 18 %. Los países de Kioto de categoría «Anexo 1» representan solo el 25 %.

FUENTE: lavozde galicia.es, (artículo del 23/ 11/ 2012, actualizado al 29/ 03/2013)

LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO TOMA SU ESPACIO EN EL FORO SOCIAL MUNDIAL (FSM).


Luchar por el medio ambiente no sale gratis. Y muchos han sido los asesinatos y desapariciones de activistas ecologistas a lo largo de los años. Sombath Somphone, de Laos, es uno de ellos. Y en la inauguración ayer del Espacio Clima, en el Foro Social Mundial (FSM) que estos días se celebra en Túnez, Pablo Solón, director de Focus on the Global South, lo recordaba.

Por primera vez, una edición del FSM contará con un espacio específico y permanente para analizar las causas y los impactos del cambio climático e intercambiar experiencias y debatir sobre nuevas estrategias para enfrentar la crisis ecológica actual. Se trata del Espacio Clima, promovido por unas casi 40 organizaciones ecologistas de todo el mundo como La Vía Campesina, Focus on the Global South, el Grupo ETC, Ecologistas en Acción, ATTAC Francia, entre otras.

El cambio climático es un elemento central en la crisis sistémica del capitalismo, que amenaza el futuro de la vida en el planeta, y pone, claramente, de manifiesto la incapacidad del actual modelo para darle una solución real. Frente al cambio climático, gobiernos, instituciones internacionales y multinacionales coinciden en pisar a fondo el acelerador y apostar por una serie de falsas soluciones tecnológicas, que en vez de sacarnos de la presente crisis nos hundirán aún más en la misma, y por soluciones de mercado, llenándose los bolsillos con la compra y venta de emisiones de gases de efecto invernadero. La naturaleza se convierte así en una mercancía más, en una fuente de negocio amparada en una retórica verde sin contenido real. Un verde que sabe al color del dólar y no al del medioambiente.

El tiempo juega en contra nuestro y del planeta. “Hemos perdido demasiadas batallas importantes en la lucha por la justicia climática y nos queda poco tiempo para evitar que la Madre Tierra y la humanidad caigan en un precipicio. El cambio climático ha generado ya 400 mil muertes al año”. Así de claro lo dejan los convocantes del Espacio Clima. Aunque apuntan a la esperanza y a la movilización al afirmar que “acción es lo que necesitamos si queremos cambiar el futuro”.

Hoy vemos como la crisis económica agrava aún más la crisis climática, energética y alimentaria. Los mismos que especularon con las hipotecas subprime, los bancos, los fondos de alto riesgo, las compañías de seguros… son quienes ahora acaparan tierras y especulan con la comida. Todo es negocio: el agua, las semillas, la tierra, los cereales. Como afirmaba Nnimmo Bassey de Oil Watch International al cierre de la inauguración del Espacio Clima: “Es el momento de intensificar las luchas y crear alianzas”. Así lo ratificaron, también, los numerosos asistentes al acto inaugural. Y es que como dice la canción: “El pueblo unido jamás será vencido”.

FUENTE: elmercuriodigital.es,  OPINIÓN de Esther Vivas, 29/ 03/ 2013

ESTUDIO DE LA UNIVERSIDAD DE OXFORD CONFIRMA PREDICCIONES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO.



Un nuevo estudio viene a reafirmar las predicciones, pues constató que las realizadas en 1996, para la década que finalizó en 2012, fueron casi exactas.


En enero de este año, la Oficina Meteorológica británica anunció una nueva predicción del aumento de temperaturas hacia 2017, un 0,11 °C inferior a lo que un año atrás había anunciado (0,54 °C). La noticia se transformó en un apoyo para los escépticos del cambio climático que desconfían de la fiabilidad de las predicciones.
Ahora, un nuevo estudio de la U. de Oxford (Gran Bretaña) viene a reafirmar la confianza en las predicciones, pues constató que las realizadas en 1996, para la década que finalizó en 2012, fueron casi exactas.
El pronóstico de 1999, liderado por Myles Allen, investigador del Instituto de Cambio Medioambiental de la U. de Oxford, fue uno de los primeros en combinar simulaciones informáticas con ajustes basados en observaciones históricas. Con esa base determinaron que la década de 2002 a 2012 sería 0,25 °C más cálida que la década que terminó en 1996. De acuerdo con un nuevo paper publicado en la Nature Geoscience por el mismo grupo, el cálculo resultó casi exacto.
“Creo que es interesante, porque mucha gente piensa que los últimos años han sido inesperadamente frescos. De hecho, lo que encontramos es que algunos años alrededor del 2000 fueron ligeramente más cálido de lo previsto, y que las temperaturas han vuelto ahora a lo que predecían de nuevo en la década de 1990”, dijo Allen a The Guardian.
La investigación constata además que las temperaturas en los primeros años del nuevo milenio fueron un poco más altas de lo esperado.
FUENTE: La Tercera, Tendencias, 29/03/2013




lunes, 1 de abril de 2013

EL CAMBIO CLIMÁTICO AFECTA A ESPECIES QUE HABITAN EN LOS LAGOS DEL SUR DE ARGENTINA


El derretimiento de los glaciares en el sur de Argentina por el cambio climático afecta a las distintas especies que habitan los lagos de la región, ya que el agua arrastra sedimentos y arcilla, informaron hoy fuentes oficiales.

Así lo indica un estudio realizado por miembros del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA), dependiente de la Universidad del Comahue y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina.
"El agua proveniente de los glaciares trae consigo grandes cantidades de sedimentos. Estas partículas suspendidas en el agua resultan en diferentes proporciones de luz y nutrientes que pueden afectar la vida de las especies lacustres", explicó Esteban Balseiro, investigador del INIBIOMA, en declaraciones publicadas hoy por el sitio web del Gobierno argentino.
Los análisis de los científicos se centraron en el lago Mascardi, en el Parque Nacional Nahuel Huapi, alimentado por el glaciar Manso, del cerro Tronador.
A este lago desembocan por un lado un brazo del río Manso superior, que nace en el glaciar, y por otro agua limpia de la vertiente del cerro Catedral.
Esta forma tan peculiar permitió a los investigadores analizar las aguas de ambas fuentes y compararlas.
Según los investigadores, las especies lacustres sobreviven gracias a la obtención de tres elementos fundamentales: carbono, nitrógeno y fósforo.
"Nuestra hipótesis se basó en que en aguas más cristalinas, donde hay más luz solar, encontraríamos la especie que requiere más carbono y que en aguas con más sedimento del glaciar vivirían en mayor cantidad los especímenes que requieren más fósforo para su desarrollo", explicó Balseiro.
Para la investigación, los expertos se enfocaron en dos especies de zooplancton.
Una es la Boeckella gracilipes, que necesita poca cantidad de fósforo para su subsistencia y se obtiene en aguas más cristalinas, con gran incidencia de la luz solar.
La otra es la Daphnia commutata, que requiere mucha cantidad de fósforo y está habituada a aguas con menos luz.
Tras dos años de trabajos, los científicos demostraron que "hay claras variaciones en la abundancia de especies a lo largo del sector estudiado", dijo Cecilia Laspoumaderes, una de las responsables de la investigación.
Laspoumaderes señaló que se verificó "más cantidad de Daphnia en zonas de aguas turbias y más cantidad de Boeckella en zonas transparentes".
Según los investigadores, mientras los glaciares se sigan derritiendo, los lagos seguirán recibiendo gran cantidad de sedimentos, "por lo que se verán favorecidas las especies que requieren fósforo y no tanta luz".
Pero a medida que los glaciares desaparezcan, los lagos volverán a ser transparentes y tendrán más posibilidades de supervivencia las especies que no requieran tanto fósforo y sí carbono.
Este tipo de investigaciones permite predecir cambios en las comunidades lacustres debido al proceso de calentamiento global que afecta al modo en que los glaciares se derriten y, por lo tanto, a la transparencia de los lagos.
FUENTE: ABC.es, 1/04/2013

PRIMAVERA FRÍA.....


Antonio Ruiz de Elvira

El catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá vigila de cerca los síntomas del cambio climático que está poniendo en riesgo el futuro de la Humanidad. Además, puesto que el clima es un sistema complejo, analiza en lo posible otros muchos sistemas complejos, con el fin último de tratar de indicar medidas basadas en la ciencia para intentar mantener en funcionamiento nuestra cultura.
Antonio Ruiz de Elvira
En los 20 años antes de 2012 Marzo ha sido un mes muy seco. En estos dos últimos años he llovido mucho en Marzo. Y este invierno ha sido enormemente frío en todo el hemisferio norte, desconocidamente fría la entrada de la primavera, que ha significado la continuación del invierno.


Y ésto en un mundo globalmente más caliente.
Llevo ya unos cuantos años señalando que 'cambio climático' quiere decir -cambio-. Cambio en las condiciones atmosféricas, cambio en la circulación de los vientos, cambio en las corrientes marinas.
El clima del hemisferio norte está controlado por la corriente del chorro polar. Esta corriente, un viento causado por el gradiente térmico de la atmósfera, es lineal si este gradiente es fuerte, y se convierte en meandros si ese gradiente se debilita.
Pues bien, el trópico no puede subir mucho su temperatura en una situación de aumento de CO2, de manta térmica, puesto que un aumento de la energía retenida por unidad de tiempo supone una mayor evaporación de agua, y eso limita el aumento de temperatura. No ocurre así en el Polo Norte, en donde la inyección de energía supone, primero, el aumento de temperatura, desde -30ºC a -22ºC, y luego la fusión de hielo (el calor de fusión es de 80 cal/gramo, mientras que el de evaporación es de 540 cal/gramo) en los bordes de la banquisa de hielo, y consecuentemente, el calentamiento del océano ártico. 
Un trópico que mantiene su temperatura, y un Polo Norte que la aumenta significa un gradiente térmico entre Ecuador y Polo  mucho más suave, una corriente en chorro debilitada y por lo tanto, con meandros más intensos, y consecuentemente, con inyecciones fuertes de aire polar helado.
El que localmente sintamos frío cuando nuestras memorias nos indican que deberíamos experimentar calor es una consecuencia más del -cambio- climático causado por el calentamiento -global- del planeta debido, en este momento de la historia geológica del mismo, al efecto manta de retención de energía infrarroja emitida por su superficie, retención que efectúan los gases CO2, metano y los distintos compuestos químicos que cada vez más, emitimos a la atmósfera.
FUENTE: elmundo.es, 30/ 03/ 2013

CUBA IMPLEMENTA PROGRAMA PARA MITIGAR CAMBIO CLIMÁTICO


Imagen activa

El programa Cambio climático en Cuba: Impacto, mitigación y adaptación, se implementa en la isla caribeña desde este año encaminado a preparar a la sociedad para lidiar con ese desafío ambiental.
Enfrentar el fenómeno conocido como calentamiento global constituye una prioridad para el estado cubano, publica hoy el periódico Granma, por lo cual se pone en marcha este programa que incluye 16 proyectos en ejecución, con intervención de 27 instituciones nacionales y cerca de 150 investigadores.

El doctor en Ciencias Eduardo Planos, especialista del Centro del Clima y coordinador del programa, explicó que trabajan para encontrar soluciones viables a los problemas causados por el calentamiento a sectores priorizados.

En este sentido, continuó, se atienden de manera especial la agricultura, los recursos hídricos, los suelos, los bosques, los asentamientos y ecosistemas costeros, la diversidad biológica y la salud humana y veterinaria.

Planos manifestó que ya existen 35 propuestas de opciones de mitigación, las cuales incluyen, por ejemplo, la utilización de tecnologías más eficientes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Asimismo, se ponen en práctica medidas de adaptación en cultivos como la papa, el arroz y el tabaco, con énfasis en el empleo de variedades más resistentes a las tensiones ambientales, el manejo sostenible de la tierra y la mejora de la eficiencia en cuanto al uso del agua para riego.

Este conjunto de acciones tiene el propósito de alistar a Cuba para enfrentar el calentamiento global, fenómeno que ya se evidencia con indicios como un aumento de la temperatura media en 0,9 grados Celsius entre 1951 y 2010.

Según el investigador del Instituto de Meteorología Abel Centella, la tendencia apunta a que el clima en el país será más cálido y seco, con posibles incrementos en la temperatura media de dos a tres grados para finales del siglo actual.

FUENTE: Prensa Latina, 30/ 03/ 2013


EL CAMBIO CLIMÁTICO TAMBIÉN MODIFICA LA PRODUCCIÓN DE VINOS.



El aumento de temperatura, proyectado entre uno y dos grados hacia 2050, afectará especialmente a ciertas cepas como el blanco y el merlot. Las tierras aptas para cultivar vitis vinifera en el presente se desplazarán a otras regiones más frías.

Es 2050 y los amantes del vino buscan las cepas más exclusivas que se producen en Alemania y países nórdicos como Dinamarca o en el sur de Chile, en la zona de Valdivia. La temperatura global ha aumentado en un promedio de entre uno y dos grados sin que los países se pudiesen poner de acuerdo para detener las emisiones que gatillaron el proceso: la Tierra es hoy un lugar muy distinto al que conocieron los abuelos al comenzar el milenio. Las tormentas son más intensas, las sequías más severas y la biodiversidad alrededor del mundo presenta notorios cambios. ¿Ciencia ficción?

No según las proyecciones de los especialistas en cambio climático que advierten que una de las principales modificaciones serán observadas en la agricultura. Y una de los más emblemáticas será, sin duda, el de la producción de vino. Según los escenarios de calentamiento proyectados, en Chile por ejemplo se prevé que las zonas aptas para la producción se desplazarán hacia las áreas más cerca del océano y hacia la zona sur del país. ¿Se imagina comprando un vino que fue producido en Valdivia?
Olga Barbosa y su grupo de científicos del Programa Vino, Cambio Climático y Biodiversidad, del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), llevan cinco años estudiando este fenómeno en el país. No sólo han descubierto que la vegetación nativa que rodea los viñedos en muchas partes de Chile es fundamental para el desarrollo de las variedades de vino que han hecho al país un líder a nivel mundial, sino que están elaborando un mapa con las posibles transformaciones que enfrentará la producción de vino chileno debido al cambio climático: desplazamientos de viñedos cepas como el blanco, el pinoir o el merlot que deberán buscar nuevas zonas para su cultivo y la posibilidad de elaborar vino más al sur, serán algunas de estas modificaciones.
Récords de temperatura
Un informe de la Organización Meteorológica Mundial (WMO) rebeló que el período comprendido entre 2001 y 2011 fue el más cálido desde que se empezaron a llevar registros de las mediciones en estaciones meteorológicas en 1850. El año pasado, los registros en diversas partes del mundo informan de temperaturas récords, pese a la influencia del fenómeno de La Niña, que tiende a enfriar la temperatura global.
Un informe de la Universidad de Stanford, que analizó el cambio climático proyectado para los próximos 30 años en cuatro regiones productoras de vino en Estados Unidos, señala que las tierras con condiciones para cultivar variedades de uva que den origen a vinos de calidad se reducirán en 50% en el norte de California y que las mejores áreas para cultivar podrían desplazarse hacia áreas más frías en los estados de Washington y Oregon. Estos cambios se producirían con un aumento de sólo un grado de temperatura, en un escenario en el cual los gases de efecto invernadero hacia 2040 se elevarán en 23%.
Un estudio previo dado a conocer en 2006 ya alertaba del fenómeno en ese país: 81% de las tierras actualmente usadas en EE.UU. para producir vino de calidad podrían perder esta condición hacia 2100. Tasmania, partes de Nueva Zelanda, zonas de Canadá, Alemania, Inglaterra y el sur de Chile se contarían entre las zonas con mayor posibilidad de producir vinos de calidad. Los científicos explican que los ecosistemas mediterráneos donde se produce el vino son vulnerables ante cualquier cambio: representan apenas el 2% de la superficie del planeta y concentran el 20% de las plantas que existen en el mundo, entre ellas la vitis vinifera.
El vino en Chile
En Chile, el área de producción de vino actualmente se extiende desde la IV Región hasta el Biobío. Esto equivale al 16% de la superficie del país, donde se concentra el 52% de todas las plantas vasculares que existen en Chile: de ellas, el 50% son endémicas, vale decir, más de 2.630 plantas que sólo existen en el país. Olga Barbosa explica que la industria vitivinífera es sensible, ya que hay variedades que son muy susceptibles a los cambios de temperatura. Las variedades blancas, por ejemplo, requieren una temperatura de entre 13 y 15 grados para ser producidas. “El cabernet sauvignon tiene un rango de tolerancia que le permite crecer en zonas más amplias, pero el merlot y el malbec son más sensibles a la temperatura”, explica Barbosa.
Desde hace cinco años que el grupo de investigación que dirige esta experta está instalando estaciones meteorológicas en las viñas, para medir cómo afectan los cambios de temperatura: ya están presentes en 145 viñas de Chile. “La cosecha se está adelantando hasta en tres semanas, tal y como está ocurriendo en zonas de cultivo de Francia y California”, dice Barbosa. Las proyecciones indican que en Chile existen zonas que se van a perder, pero que se ganarán otras. “Habrá desplazamiento de los cultivos hacia la costa y hacia el sur del país”, concluye.
FUENTE:  Tendencias, por Ricardo Acevedo, 30/ 03/ 2013