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domingo, 31 de enero de 2016

CALIFORNIA INVESTIGA A EXXON MOBIL POR MENTIR SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO.



La fiscal general de California, Kamala Harris, ha abierto una investigación para determinar si la petrolera Exxon Mobil mintió públicamente sobre la realidad del cambio climático, un fenómeno que la empresa ha desacreditado durante años pero que sí habría tenido en cuenta para planificar sus operaciones, según publicó este miércoles Los Angeles Times.

El caso se apoya en la existencia de unos documentos internos de la compañía petrolera que salieron a la luz en 2015 y que evidenciaban que, entre otras cosas, Exxon tomó como referencia los modelos climáticos de la NASA y el Centro Canadiense del Clima para anticipar el resultado del cambio climático en el Ártico, donde existen importantes yacimientos de petróleo y gas, y fijar su estrategia de futuro.

Getty Images
Calentamiento global podría hacer desaparecer el hielo del Ártico en verano

Esos modelos climáticos fueron los mismos que los ejecutivos de Exxon calificaban de "especulativos" y sin fundamento. Los científicos empleados por Exxon para realizar estas evaluaciones no tenían duda de que el notable aumento en la atmósfera de los gases contaminantes que agravaron el efecto invernadero -que está detrás del calentamiento global- respondió a los combustibles fósiles usados por el hombre.

Exxon tenía mucho interés en ver cómo el calentamiento global iba a afectar al hielo en el Ártico, así como a los niveles del mar, y proyectar los costes de futuras explotaciones en el área. Actualmente los científicos de la NASA creen que es posible un futuro en el que el hielo del Ártico desaparezca completamente durante los meses de verano.

La Fiscalía General de California no ha confirmado la investigación oficialmente y la posición de Exxon Mobil hasta la fecha ha sido rechazar que estuviera haciendo un doble juego con el cambio climático.
Exxon Mobile y las posibles irregularidades sobre sus actividades respecto al cambio climático están también bajo la lupa del fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, quien ya enviado una citación judicial a la empresa.
Exxon Mobile tiene presencia global, con oficinas y operaciones en California, aunque su sede está en Texas.

EL CAMBIO CLIMÁTICO AMENAZA EL PLANETA.






El cambio climático es la mayor amenaza medioambiental a la que se enfrenta el planeta Tierra. Desde la revolución industrial hasta hoy, la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas), que se usan para producir energía, libera gases de efecto invernadero (CO2) a la atmósfera, aumentando la temperatura de la Tierra y provocando una distorsión en el sistema climático global.

La humanidad se encuentra ante una encrucijada histórica. Los científicos advierten que si la temperatura global supera los 2°C las consecuencias serán catastróficas.

Si cruzamos este umbral, los impactos económicos, sociales, políticos, culturales y ambientales perjudicarán seriamente a todas las regiones del mundo. Esto ya ha comenzado a verse en los últimos años en todas las partes del mundo y, por supuesto, en Santiago del Estero

Meses de calor insoportable con más de 50º de sensación térmica, inviernos con menos días fríos cada vez que pasan los años, intensas tormentas, ríos desbordados, pueblos totalmente inundados y sequías en algunos otros sectores de la provincia son algunas muestras que el calentamiento global está haciendo estragos. Mientras pasan los días, el ecosistema se colapsa y el planeta está en riesgo.

"La solución es la forestación. Es decir, que la única forma de reducir bióxido de carbono y el metano en la atmósfera es capturando ese bióxido de carbono que se producen por otros desarrollos contaminantes que hace el ser humano, y que se fija a través de los árboles", explicó el Ing. Victorio Mariot.
















FUENTE:  elliberal.com.ar,  Santiago del Estero, Arg, 31/ene/2016


CUBA SE PREPARA PARA RESPONDER AL CAMBIO CLIMÁTICO.






El Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, CITMA, intensificará sus líneas de trabajo para responder a las consecuencias del cambio climático según las vulnerabilidades del país, así lo anunció la prensa oficial de la isla
.
En este sentido, el viceministro José F. Santanalos puntualizó que los principales objetivos del CITMA se centraran en disminuir los riesgos costeros en los asentamientos poblacionales a causa de la elevación del nivel del mar, el azote de huracanes y otros fenómenos meteorológicos, apuntó la agencia estatal ACN.

La elevación del mar en la isla alcanza aproximadamente un metro de altura, lo que representa “gran peligro para el país, puesto que la cuña salina tiene altas posibilidades de penetrar en el manto freático, causando la indisponibilidad de muchos de los recursos hidráulicos utilizados para el consumo humano”, dijo Santanalos.
Entre tanto, este año se dará inició a dos proyectos internacionales que tributan al cambio climático, uno de ellos dirigido a la protección y uso sostenible de los principales macizos montañosos cubanos y el otro se enfoca en la conservación de cuatro cuencas hidrográficas y sus áreas costeras, destacó el funcionario.

"Nos preparamos para cumplir el compromiso tomado en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, firmado al concluir el 2015 en París, Francia” aseguró el vicetitular.

FUENTE: Ciber Cuba Noticias, 31/ene/ 2016

sábado, 30 de enero de 2016

SE HA SUBESTIMADO EL CALENTAMIENTO DEL MAR DENTRO DEL CAMBIO CLIMÁTICO GLOBAL.


Hasta la fecha, las investigaciones sobre los efectos del cambio climático han subestimado la aportación a la elevación del nivel del mar hecha por la expansión del agua marina por efecto de su calentamiento. Un equipo de investigadores en la Universidad de Bonn en Alemania ha investigado ahora, usando datos de satélite, el verdadero alcance de este efecto, y resulta que en años recientes ha sido casi el doble de grande de lo que se suponía previamente. Eso podría resultar en, por ejemplo, riesgos notablemente mayores de marejadas ciclónicas.

En principio, el agua en los océanos actúa como un termómetro de mercurio: cuando la temperatura asciende, el líquido se expande y su nivel sube por el pequeño tubo. Dado que los océanos del mundo están encerrados de forma semejante entre los continentes, sus niveles también suben cuando se calientan debido al aumento de temperaturas. Incluso una pequeña cantidad de calentamiento en las partes más profundas del océano basta para crear una elevación notable en el nivel del mar, tal como advierte Roelof Rietbroek del Instituto de Geodesia y Geoinformación en la Universidad de Bonn.

El equipo de Rietbroek y Jürgen Kusche, que incluye también a especialistas del GFZ (el laboratorio nacional de geociencias de Alemania), y el Instituto Alfred Wegener en la ciudad alemana de Bremerhaven, utilizó datos de los satélites GRACE y mediciones del nivel del mar de los altímetros de los satélites Jason-1 y Jason-2 para calcular cuánto han aumentado dichos niveles por acción tanto de la expansión del agua provocada por el calentamiento, como del incremento de la masa oceánica, de 2002 a 2014. El resultado del análisis es el ya indicado: el doble de lo asumido previamente.

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Roelof Rietbroek junto a una pantalla de ordenador en la que se muestra una ilustración global del aumento en el nivel del mar. Los diversos colores representan niveles diferentes. (Foto: Johannes Seiler/Uni Bonn)
 
FUENTE: NCYT, 29/ene/ 2016
 
 
 

EXPLOSIÓN DE BONOS VERDES CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO.






2015 terminó con dos récords que en apariencia no tienen mucho que ver: fue el año más caluroso desde que se tienen registros –así lo han confirmado este mes la NASA, la Administración para el Océano y la Atmósfera, y la agencia meteorológica británica– y en el que los inversionistas se volvieron locos por los bonos verdes.

¿Qué tiene que ver el aumento de temperatura del planeta con dónde colocar el dinero?
Mucho, según el último estudio del centro de estudios del banco BBVA. En los doce últimos meses, la emisión mundial de estos títulos alcanzó 41,300 millones de dólares (38,000 millones de euros), un 15% más que en 2014 y casi el triple que el año anterior.

Esta es la forma en la que grandes corporaciones, bancos e incluso ciudades están lanzándose a financiar la reducción de su impacto ambiental y la huella de carbono, cuyo auge el informe atribuye al impulso que ha dado el Acuerdo de París contra el cambio climático.
Aunque del consenso de la capital francesa no salieron compromisos vinculantes de reducción de emisiones para los países, su revisión prevista cada cinco años sí ha marcado una senda que el mundo financiero empieza a interiorizar: la transición hacia otra economía que dependa cada vez menos del petróleo, el gas y el carbón.

Por una razón: el riesgo que ya suponen esos activos. En esa línea hay que entender el gigantesco movimiento mundial de desinversión en energías fósiles, que hasta el momento ha sacado 3.4 billones de dólares (3 billones de euros) de las energías sucias, según un informe de 350.org; o el cálculo de la huella de carbono en las carteras de inversión; o el aumento del gasto mundial en tecnologías renovables.

Cada uno de estos arañazos a las energías fósiles es un paso para reorientar el flujo de capital de un modelo energético a otro muy distinto. No hay que olvidar que la transición energética costará mucho dinero. Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) lo ha cifrado nada menos que en 1.3 billones de dólares (un billón de euros) anuales en el horizonte de 2050– más o menos el equivalente del PIB español–.

Y, aquí, ahora han entrado en escena los bonos verdes, una nueva forma con la que las grandes corporaciones, bancos, y también ciudades buscan reducir su exposición a las energías fósiles. Estos bonos tienen solo una diferencia respecto a los convencionales: deben probar que el capital recibido de los inversionistas se destina a proyectos ambientales, por ejemplo, reducir el consumo energético.

“La atención sobre el climate finance [el flujo de capitales que mueve la lucha contra el cambio climático], que la cumbre de París ha acelerado, va a catalizar el interés de los inversionistas y emisores por los bonos verdes, diversificarlo y expandirlo en muchas partes del mundo”, apunta el informe del BBVA.

Este organismo prevé que este instrumento de financiamiento crezca hasta los 100,000 millones de dólares (92,000 millones de euros) este año. Aunque la cifra es abultada, apenas representa el 1% de la emisión de bonos convencionales, según Mirova, la gestora especializada en inversiones responsables de Natixis Global A.M. Lo interesante es que su crecimiento está siendo exponencial y saliendo de los organismos supranacionales (bancos de desarrollo), que abrieron este nuevo mercado en 2007, al sector privado o los Gobiernos regionales.

“Aún es un mercado embrionario, partimos de muy abajo, pero aunque resulte más caro que un bono tradicional, los inversionistas lo buscan para diversificar sus carteras”, comenta Aaron Baker, autor del informe. Incrementa el precio el hecho de que haya que demostrar el fin ambiental, es decir, la consulta de una segunda opinión. “Eso cuesta dinero”, matiza Baker.

Pero ese valor añadido explica que los Gobiernos regionales, como el Estado de Conneticut, o ciudades como Oslo, se estén lanzando a emitir bonos verdes.
“Hay un gran apetito inversor por este tipo de activos, el cambio climático es el gran tema de inversión del siglo XXI”, añade Jaime Silos, director de desarrollo corporativo de Forética y presidente de SpainSIF.

En 2015, solo un año después de que la eléctrica francesa EDF se convirtiera en la primera empresa en emitir este tipo de títulos, según la asociación ClimateBonds Iniciative, el 33% de los emisores fueron compañías, seguidas de Gobiernos regionales (13%), bancos (12%), bonos de titulización (11%) y organismos supranacionales (44%). Por volumen de activos, la eléctrica gala ocupó el año pasado el tercer puesto mundial de los mayores emisores.

Los autores del estudio se preguntan cómo afectará a este incipiente mercado el batacazo de los bonos verdes basura de Abengoa, que en septiembre de 2014 se convirtió en la primera compañía en emitir los llamados high yield, un instrumento financiero de alta rentabilidad a muy corto plazo y alto riesgo por el que la compañía no pudo responder.
Baker matiza el impacto del impago a los bonistas de la compañía, en preconcurso de acreedores: “Abengoa fue la primera empresa en emitir un bono de este tipo, pero hay que tener en cuenta, en contra de lo que se suele pensar, que la mayoría de los inversionistas es más conservadora, su apuesta por los high yield es limitada y existen otros tipos de títulos verdes”.

Un mercado que coincide con la crisis

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) fue el primero que se lanzó en 2007, junto al Banco Mundial, a la emisión de bonos verdes, según la asociación ClimateBonds Initiative. Ese fue el mismo año en el que la crisis financiera explotó, dando paso después a la recesión económica que ha durado siete años.

Mientras el mercado de bonos convencionales crecía a medida que las compañías necesitaban acceder al crédito para financiarse al margen de los bancos, los títulos verdes se mantuvieron dentro de organismos supranacionales, como el BEI europeo.

No fue hasta 2013 cuando los bonos empezaron a abrirse a esta nueva categoría. En marzo de ese año se vendió en una hora el primer título verde por 1,000 millones de dólares (921,000 millones de euros). Ese fue el primer paso para que un año después, la eléctrica EDF, Bank of America y Vasakronan, se convirtieran en las primeras corporaciones en emitir títulos para financiar actividades ambientales dentro de sus respectivas compañías.

La mayor emisión de títulos llegó en 2014 con GDF Suez, que alcanzó 2,500 millones de euros. Y de las compañías se pasó a los gobiernos locales y regionales. Massachusetts fue el primer Estado que lanzó un bono verde, en junio de 2013. Le siguió un año después Gotemburgo, con el primer título ambiental emitido por una ciudad. Desde entonces se han sumado California, Johannesburgo y el Estado de California.

FUENTE: El Economista,  30/ene/2016

CAMBIO CLIMÁTICO: "A PESAR DE LAS EVIDENCIAS CIENTÍFICAS, TODAVÍA HAY GENTE QUE CREE QUE ES UNA CONSPIRACIÓN".


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Una investigación revela que las conspiraciones con muchos cómplices se revelan antes, por lo que para mantener una trama es mejor que el número de implicados sea pequeño. Así, cuestiones que hay personas que creen que son un engaño, como la llegada del hombre a la Luna, el cambio climático, las vacunas y la falta de una cura contra el cáncer, se habrían descubierto hace años.

En concreto, la ecuación diseñada por el doctor David Robert Grimes, de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, calcula que un posible engaño sobre los alunizajes habría sido revelado en 3 años y 8 meses; un fraude sobre el cambio climático, en 3 años y 9 meses; una conspiración sobre vacunas, en 3 años 2 meses, y la ocultación de la cura del cáncer, en 3 años y 3 meses.

Aunque todas las personas pueden guardar un secreto, este trabajo sugiere que grandes grupos de personas que comparten una conspiración muy rápidamente la revelarán. Su análisis, que se detalla en un artículo publicado en la edición digital de Plos One, apunta que las conspiraciones funcionan mejor con menos cómplices.

El doctor Grimes, físico que trabaja en la investigación del cáncer, que también es escritor sobre temas científicos y locutor, recibe muchas comunicaciones de personas que creen en conspiraciones relacionadas con la ciencia y esos mensajes le llevaron a analizar si los complots a gran escala eran realmente sostenibles.

"Una serie de teorías de la conspiración giran en torno a la ciencia. Aunque creer que los alunizajes fueron falsos pueden no ser perjudicial, la creencia errónea sobre las vacunas puede ser fatal. Sin embargo, no todas las creencias de una conspiración son necesariamente malas; por ejemplo, las revelaciones de Snowden confirmaron algunas teorías acerca de las actividades de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos", explica.

Y añade: "Es común desestimar teorías de la conspiración y sus partidarios pero yo quería tomar el camino contrario: ver cómo podrían ser posibles estas conspiraciones. Para hacer eso, me centré en el requisito fundamental para que una conspiración sea viable: el secreto".

Grimes creó inicialmente una ecuación para expresar la probabilidad de que una conspiración sea deliberadamente descubierta por un denunciante o inadvertidamente revelada por un bocazas. Tuvo en cuenta el número de conspiradores, la cantidad de tiempo e incluso los efectos de la muerte de los conspiradores, ya sea de vejez o por medios más infames, para aquellas conspiraciones que no requieren un mantenimiento activo.

Sin embargo, la ecuación requiere una estimación realista de las posibilidades de cualquier individuo de revelar la trama. Se emplearon tres conspiraciones genuinos para probarla, incluyendo el proyecto 'NSA Prism' revelado por Edward Snowden. En cada caso, el número de conspiradores y el tiempo antes de que se revelara la conspiración fueron sobreestimados para garantizar que las probabilidades de que se produjera una revelación, en el mejor de los casos para los conspiradores de alrededor de un cuarto de un millón de posibilidades, deliberada o exposición accidental.

¿Cuántos eslabones débiles?

Grimes analizó luego cuatro presuntos complots, estimando el número máximo de personas necesarias para estar en la conspiración, con el fin de ver cómo de viables podrían ser. En términos simples, su modelo estipuló que una de las cuatros conspiraciones ya se habría revelado.

Éstas fueron: la teoría de que los alunizajes de Estados Unidos fueron un engaño (411.000 personas); que el cambio climático es un fraude (405.000 personas); que las vacunas no seguras están siendo tapadas (22.000 personas que creen que sólo la Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos son conspiradores y que otras personas involucradas en la promoción, producción, distribución y utilización de las vacunas son engañados. 736.000 personas que es probable que las compañías farmacéuticas estén implicadas); que la cura para el cáncer está siendo suprimida por las empresas farmacéuticas líderes en el mundo (714.000 personas).

Luego, se centró en el número máximo de personas que pueden participar en una intriga con el fin de mantenerla, con un máximo de 2.521 personas para un complot durante los últimos cinco años. Para mantener una trama sin detectar durante durante más de una década, deben estar implicadas menos de 1.000 personas, mientras un engaño de un siglo debe incluir menos de 125 colaboradores.
Incluso, un simple encubrimiento de un solo evento, que no requiere de maquinaciones más complejas que el hecho de que todo el mundo mantenga la boca cerrada, es probable que sea descubierto si hay más de 650 personas cómplices.

FUENTE: El economista.es,    27/ene/ 2016

LAS 36 EMPRESAS QUE INTEGRAN EL CLÚSTER DE CAMBIO CLIMÁTICO DE FORÉTICA PRESENTAN LA AGENDA PARA 2016.






Este año el grupo profundizará, entre otros aspectos, en el concepto, aplicación e implicaciones del precio de carbono (carbon pricing); analizará el vínculo entre biodiversidad y cambio climático; dialogará con los principales líderes de opinión a nivel institucional y empresarial en esta materia, y promoverá la formación en cambio climático, además de la visibilización de tendencias y conocimiento.
 
Tras el final de plazo el 31 de diciembre, 36 grandes empresas se han sumado al Clúster de Cambio Climático de Forética, entre ellas el 31% de las empresas cotizadas en el Ibex 35, filiales de multinacional o empresas familiares. El grupo cuenta con una representación mayoritaria por parte de sectores como las finanzas, los seguros, la alimentación, la distribución o la energía.
Las empresas líderes del Clúster son Grupo Cooperativo Cajamar, Calidad Pascual, Ikea, OHL y Sanitas.
 
En calidad de participantes el Clúster cuenta con las siguientes empresas: Abengoa, Accenture, Aqualogy, Banco Santander, Bankia, Bankinter, Brico Depôt, CaixaBank, Carrefour, Correos, DKV Seguros, Ecoembes, Enagás, Endesa, FYM-Italcementi Group, Gas Natural Fenosa, Grupo Quironsalud, Heineken, Indra, LafargeHolcim, Leroy Merlin, Lilly, L’Oréal, Mutua Madrileña, Nestlé, Reale Seguros, Red Eléctrica, Sacyr, Solvay, Unilever y Vodafone.
 
Como ha destacado el director general de Forética, Germán Granda, a través del Clúster de Cambio Climático “se trasladarán al contexto español las principales tendencias y conversaciones a nivel mundial en materia de cambio climático desde la perspectiva empresarial; se contribuirá a la generación de conocimiento; se colaborará con las administraciones públicas y líderes de opinión, y se desarrollará una posición de liderazgo como punto de referencia español en materia de cambio climático”.
 
La primera parte del encuentro se ha enfocado en trasladar las tendencias europeas en cambio climático, para lo que se ha contado con las presencias destacadas del director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea, Daniel Calleja, y la directora general de la Oficina Española de Cambio Climático, Valvanera Ulargui.
 
Daniel Calleja ha incidido en la idea de que “en un continente como el europeo donde la escasez de recursos es un desafío importante, la economía circular es una gran oportunidad hacia un modelo productivo más competitivo y sostenible, que integre los criterios ambientales en todas fases de vida del producto”.
 
FUENTE:  Compromiso  Empresarial,  25/ ene/ 2016