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sábado, 8 de agosto de 2015

ADAPTACIÓN PARA COMBATIR EL CAMBIO CLIMÁTICO.


Ya casi en el sprint final de la preparación de la COP-21 –la Conferencia del Clima de París, de diciembre de este año—, ofrecemos a los lectores de Republica.com la segunda entrega del artículo que sobre cambio climático, y especialmente adaptación, iniciamos el pasado viernes 31 de julio, y que termina hoy.
Raro es el día, ya en esos preparativos finales de lo que va a ser –lo diría tal vez Cervantes si estuviera contemplando la realidad actual— “la más notable ocasión de los últimos siglos, y de los venideros”, porque, en efecto, lo que significa es que vamos al gran acuerdo para salvar el planeta de un destino trágico, a menos que se tomen las medidas que van a estudiarse en la citada conferencia.
Entre las últimas voces que se han oído en favor de un gran acuerdo hay que citar al Presidente Hollande, verdadero coordinador mundial del encuentro de París, al Papa Francisco, con su encíclica Summa Ecológica Alabado Seas, y muy últimamente el propio Presidente Obama, que se manifestó con una firmeza y aplomo que no se veía desde sus primeros tiempos presidenciales más entusiastas: “Nuestra patria común es la Tierra”. Fue su alocución final en un discurso memorable en la Casa Blanca, al defender el programa que defenderá EE.UU. en el encuentro ecuménico de París 2015.
Seguimos hoy, pues, con el tema de la adaptación, que como empezamos a ver la pasada semana, tiene tanta importancia como la propia mitigación, esto es, el recorte de gases de efecto invernadero. Y es que en la adaptación, la forma de corregir las consecuencias más negativas del cambio climático es una parte fundamental de los esfuerzos que la comunidad internacional debe realizar en el futuro próximo. Entramos pues en el tema de hoy con los diversos aspectos de la adaptación que nos quedaban por ver.
Suelos
Una parte importante de la superficie del territorio español está amenazada actualmente por procesos de desertificación, especialmente como consecuencia del calentamiento, la acidificación, los incendios forestales, la pérdida de fertilidad de los regadíos por salinización y erosión. Las proyecciones del cambio climático señalan un incremento de todos esos problemas de forma generalizada y, especialmente, en el área de clima mediterráneo seco y semiárido.
Pesca y ecosistemas marinos
Los efectos del cambio climático difieren según los ecosistemas en las zonas costeras. Se prevé una reducción de la productividad de sus aguas, dadas sus características de mares hasta ahora de clima cálido. Los cambios afectarán a muchos grupos de organismos, desde fitoplancton y zooplancton a peces y algas. Habrá cambios en las redes tróficas marinas, afectando a las especies recurso, sobre todo en su fase larvaria.
Transporte
Las evaluaciones generales indican que el sector del transporte no se vería muy afectado por una subida de las temperaturas del orden de magnitud previsto. Sin embargo, sí podría verse incidido por el cambio en la estructura de las precipitaciones o en el régimen de los vientos o la frecuencia de fenómenos como las nieblas. Si los cambios en estas variables son importantes, sería necesario introducir modificaciones en las obras de infraestructura: nuevas orientaciones de algunas pistas de aterrizaje y despegue, nuevos criterios para el diseño de puentes, etc.
Salud humana
Las interacciones entre el cambio climático y la salud humana son múltiples y complejas y podrían resumirse en: a) cambios en la morbi-mortalidad en relación con la temperatura; b) efectos en salud relacionados con eventos meteorológicos extremos (tornados, tormentas, huracanes y precipitaciones extremas); c) contaminación atmosférica y aumento de los efectos en salud asociados; d) enfermedades transmitidas por alimentos y agua y e) enfermedades transmitidas por vectores infecciosos y por roedores. Especialmente, cabe esperar un aumento en la morbi-mortalidad causada por las olas de calor, que se apuntan como más frecuentes en intensidad y duración en los próximos tiempos.
Industria y energía
Se prevé un incremento de la demanda eléctrica, que deberá cubrirse sin poder aumentarse la energía hidráulica, pues ésta se reducirá. Sólo la energía solar (en sus diversas formas) se vería beneficiada por el plausible incremento de las horas de insolación. Caso de producirse un incremento de los episodios de viento fuerte, podrían darse incrementos en la producción de electricidad de origen eólico.
Turismo
Los impactos del cambio climático afectarán, en primer lugar, al espacio geográficoturístico, y pueden producir alteraciones en los ecosistemas, ya en condiciones de alta fragilidad; reduciendo el aporte de beneficios sociales, económicos y ambientales disfrutados hasta ahora. Las zonas más vulnerables al cambio climático se localizan en el espacio litoral (con alto grado de artificialización), que configura el principal producto turístico español, turismo de sol y playa; y las zonas de montaña, sobre todo en el turismo de nieve.
Urbanismo y construcción
Las estrategias de ordenación del territorio y los planes urbanísticos deben prestar una atención especial a la información climática y a los efectos previsibles del cambio climático, de forma que las propuestas de ocupación y distribución en el territorio de los distintos usos y actividades: asentamientos humanos, actividades económicas, infraestructuras, etc., integren entre sus objetivos impedir y prevenir la degradación de los recursos naturales con influencia negativa sobre el clima.
Coordinación y gestión del Plan
A escala de toda España, existen dos órganos principales de coordinación en materia de cambio climático. El primero es el órgano de coordinación dentro de la Administración General del Estado, el Grupo Interministerial de Cambio Climático (GICC, constituido en mayo de 2004 mediante acuerdo de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos). El segundo es el órgano de coordinación de la Administración General del Estado, las comunidades autónomas y el ámbito local: la Comisión de Coordinación de Políticas de Cambio Climático (CCPCC, creado en el R.D.L. 5/2004 de 27 de agosto), que entre otras misiones se le atribuye el seguimiento del cambio climático y adaptación a sus efectos.
Junto a ellos, el Consejo Nacional del Clima (CNC, regulado en el R.D. 1188/2001 de 2 de noviembre), con una representatividad muy amplia de todos las Administraciones y sectores sociales implicados, es un órgano colegiado de coordinación y participación entre cuyas funciones se encuentra elaborar propuestas y recomendaciones para las estrategias de adaptación.
La Comisión de Coordinación de Políticas de Cambio Climático es el órgano que aprueba el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático en España.
Desarrollo del Plan
El desarrollo del Plan Nacional de Adaptación se lleva a cabo mediante Programas de Trabajo a propuesta de la Oficina Española de Cambio Climático, que crea grupos de trabajo para tareas específicas identificadas en los programas; que contienen las actividades y proyectos a desarrollar, así como un calendario de las mismas, cuya duración puede ser variable en función de su naturaleza.
La adaptación consiste en el ajuste en los sistemas naturales o humanos en respuesta a estímulos climáticos previstos, o a sus efectos, a fin de reducir los daños, o para explotar oportunidades beneficiosas. Pueden distinguirse diversos tipos de adaptación: anticipadora y reactiva, privada y pública, autónoma y planificada, cada una de las cuales se especifica a continuación:
-Anticipadora: se produce antes de que se observen impactos del cambio climático. También se denomina adaptación pro-activa.
-Reactiva: se genera después de haberse observado los impactos del cambio climático.
-Autónoma: no constituye una respuesta consciente a estímulos climáticos, sino que es provocada por cambios ecológicos en los sistemas naturales y cambios en el mercado o el bienestar en los sistemas humanos. También se denomina adaptación espontánea.
-Planificada: resulta de una decisión política deliberada, basada en la comprensión de que las condiciones han cambiado o están por cambiar, y de que se requieren medidas para volver a un estado deseado, mantenerlo o lograrlo.
-Privada: iniciada y ejecutada por personas, familias o empresas no públicas; suele responder a un interés fundado de quienes la realizan.
-Pública: adaptación iniciada y ejecutada por cualquier nivel de gobierno; suele orientarse a necesidades colectivas.
Terminamos así el artículo del pasado viernes y de hoy, y el autor queda, como siempre, a disposición del respetado lector de Republica.com en castecien@bitmailer.net, y aprovechamos también para reiterar nuestro agradecimiento a la Oficina Española del Cambio Climático por la información que se nos ofreció para preparar este artículo.
FUENTE: republica.com, Universo Infinito, 8 / agosto / 2015




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