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miércoles, 11 de abril de 2012

El cambio climático potencia a una plaga

    HORMIGAS NEGRAS Y LA TEMPERATURA
                                                         

     En una investigación local, vinculada con una mayor en Estados Unidos, se detectó que las llamadas hormigas negras (una especie autóctona que ha sido "exportada" y que es considerada plaga en donde habite) modifican su forma de vida si la temperatura ambiente aumenta.
     Dichos insectos, a una temperatura de cuatro grados más que el promedio, incrementan en un 33% su velocidad de desplazamiento. Ese mismo incremento se detectó en la capacidad de alimentación, porque comen un 27% más y en forma más rápida. También cambian sus preferencias alimenticias a forrajes con mayor contenido de humedad y más blandos.
  
   "Si se mueven más rápido y comen más, es obvio que se extenderán y, si ya son plaga, en unos años serán aún más dañinas", dijo el doctor en Biología Rodrigo Tizón, docente de la Universidad Nacional del Sur e investigador del Cerzos-Conicet.
     Los experimentos se realizan en terrarios dispuestos en dependencias de la UNS.
    "Estamos analizando el efecto que tendría el calentamiento global en la biología de ciertas hormigas. Llevamos un año estudiando su comportamiento y hemos detectado cambios importantes, que afectarán donde haya colonias", dijo el investigador, que obtuvo una beca posdoctoral del Conicet para llevar a cabo su trabajo.
   
  "Las diferencias entre tratamiento sin y con aumento de la temperatura ambiente fueron sensibles. Tanto en la velocidad con que se mueven, como en la cantidad y preferencia del forrajeo. Fue en un experimento donde se colocaron grupos de hormigas con un diferencial de 4ºC (20-24), manteniendo en condiciones controladas la humedad, luz, viento y alimentación.
   
  "Hay indicios de que las plagas como el mosquito transmisor del dengue y la hormiga negra podrían verse favorecidos por el aumento de la temperatura, adquiriendo la capacidad de invadir nuevas áreas o elevar sus densidades poblacionales a niveles que comiencen a afectar gravemente a la salud humana o emprendimientos productivos", destacó.
  
   Los resultados de este trabajo sugieren que pequeñas variaciones de la temperatura ambiente afectan sensiblemente ciertos comportamientos de las hormigas cortadoras de hojas.
     Agregó que, de concretarse los pronósticos de calentamiento global, la hormiga negra podría afectar producciones como la olivicultura, horticultura y hasta los jardines hogareños.
   
  "Por esto, la información básica, como los requerimientos biológicos y ecológicos de estas especies, son muy importantes para estar alerta y generar planes de manejo de plagas cuando éstas se presenten", dijo.
Detalles.
     En el experimento se evaluó la preferencia de estos insectos por 10 ítems de forraje. La inclinación, con calor, mostró cierto aumento para ítems como los renuevos del olivo, el aguaribay y el pétalo del ciruelo del jardín, contra especies como gramíneas perennes y olivos maduros.
     También la velocidad promedio de desplazamiento de las obreras aumentó gradualmente en función del aumento de la temperatura hasta alcanzar el pico máximo de velocidad de 2,85 cm/seg a 22ºC.
     El trabajo "Efectos del aumento de temperatura sobre colonias de las hormigas forrajeras hormiga negra del sur, Acromyrmex lobicornis y Aphaenogaster rudis" --una especie muy común en los EE.UU.-- se enmarca en un proyecto más abarcativo llamado "Ant-warming experiment" (Experimento de calentamiento de hormigas) dirigido por el experto de Harvard University Aaron Ellison, quien inició la labor en 2009.
     Ambas especies de hormigas tienen funciones claves para el ecosistema y los cambios ambientales pueden llevar a profundas modificaciones en la estructura y dinámica vegetal de sus respectivos sistemas, argumentaron los investigadores.
     "Las predicciones hechas el siglo pasado sobre aumento de la temperatura terrestre global se están cumpliendo. En el último siglo ha sido de 1°C, con las temperaturas máximas históricas registradas en la última década. En Argentina, de acuerdo con modelos climáticos del Instituto CIMA/Conicet, se realizaron mapas que predicen las variaciones en la temperatura y las precipitaciones para los próximos 100 años", indicó Tizón.


Más representativas de lo que parecen
* En general, las hormigas que forrajean (cazan, recolectan, cosechan) dependen de las temperaturas ambientales.
* Las cortadoras de hoja son consideradas los principales herbívoros del Neotrópico y han sido declaradas plaga en la Argentina.
* Poseen patrones de cosecha asociados a rangos de temperatura --específicos para cada especie-- y comportamiento territorial variable entre colonias.
* La hormiga negra es la especie con mayor distribución geográfica en Argentina, pudiendo forrajear desde los 10ºC hasta los 40ºC, con ciertas variaciones según la ubicación espacial de las colonias.
* Estacionalmente, los picos de actividad siempre se han registrado durante la primavera y a comienzos del otoño, bajando levemente en verano, donde forrajea durante la noche, y cesa la actividad casi por completo en el invierno.


Los insectos, eje de investigaciones
     En el último informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, organismo de la ONU, se anuncia un aumento de la temperatura para las próximas décadas de entre 2 y de 4°C, pudiendo llegar a 6,4ºC.
     Los problemas asociados más importantes son el aumento del nivel de los mares por deshielo y el incremento de disturbios (por ejemplo, fuego, inundaciones, etcétera) que impactarán directamente en la población. Pero también, y quizás antes, habrá impactos en la dinámica de los ecosistemas, en las especies en peligro de extinción o en el aumento de plagas.
     Los insectos han sido tomados como prioritarios por muchos programas e investigadores, dado que proveen de información extrapolable, constituyen la mayoría de la biodiversidad terrestre, tienen roles de importancia en la dinámica de los ecosistemas y son vulnerables al calentamiento debido a su condición de ectotermos.
     Por lo tanto, su metabolismo y sus funciones fisiológicas, tales como la locomoción, el crecimiento y la reproducción, son afectados por la temperatura ambiental.


A casi todos los cultivos
     Las hormigas negras integran el grupo de las llamadas hormigas cortadoras (podadoras, deshojadoras, agricultoras, comedoras de hongos o micetófagas) debido a que con sus fuertes mandíbulas cortan material vegetal y lo transportan al interior del hormiguero.
     No se alimentan de lo cosechado sino que les sirve de sustrato para el cultivo de un hongo específico del cual sí viven.
     La "honguera" (cámara), por lo general única y grande, tiene varias bocas. La profundidad en que se halla depende del suelo y la edad del nido. Normalmente tiene entre 20 centímetros y un metro.
     Las cortadoras de hojas identificadas científicamente con el nombre Acromyrmex y Atta atacan casi todas las plantas cultivadas.

Fuente: LaNueva.com

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