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martes, 6 de enero de 2015

EE.UU: "NUEVO PROYECTO DE MODELO CLIMÁTICO".



Hace quince meses, científicos que estudian los cambios climáticos expresaron su preocupación sobre un nuevo modelo climático propuesto por el Departamento de Energía (DOE) de Estados Unidos. El motivo es que iba a perjudicar los esfuerzos de modelado existentes, desviando el talento y la financiación, a pesar de su falta.

La mayor inquietud: que el proyecto de Modelo Climático Acelerado para Energía (ACME) -el cual pronosticaría los impactos locales del cambio climático y podría ser utilizado en futuras supercomputadoras del DOE-, diluiría los recursos del Sistema de Modelo Comunitario de la Tierra (CESM).

Ese modelo, administrado por el Centro Nacional para la Investigación Atmosférica (NCAR) en Boulder, Colorado, se basa en la ciencia y código desarrollados continuamente por los académicos estadounidenses y los científicos del Departamento de Energía. Está parcialmente financiado por el DOE. Además, la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, las agencias espaciales y del océano, respectivamente, tienen cada una otros dos modelos.

A principios de este mes, el DOE publicó un documento actualizado explicando los objetivos y el enfoque del programa y organizó una reunión pública en el meeting de la Unión Geofísica Americana en San Francisco, California. Allí, los científicos explicaron cómo ha evolucionado el esfuerzo conjunto para dar forma a los dos modelos. Piénsese en CESM como una navaja suiza, dijeron; está construido para incorporar cientos de trozos de la física y las aproximaciones de los académicos en los Estados Unidos, y se ha creado para servir a todos, desde modeladores regionales, investigadores del clima, e incluso los científicos planetarios que intentan modelar el clima en otros planetas.

Por el contrario, ACME es un cuchillo de cocina especializada, centrado en sólo tres metas: modelar el ciclo del agua, la biogeoquímica, y el papel de la criósfera de la Tierra.

Los académicos que contribuyen al CESM y lo utilizan en su investigación, tenían varias preocupaciones sobre el nuevo prototipo del DOE. En primer lugar porque, como DOE financia algunos modeladores académicos y personal en el NCAR, temen que el anuncio del nuevo modelo signifique que el DOE recortaría su apoyo financiero a CESM. Hasta ahora, eso no ha sucedido. "Apoyo al desarrollo del modelo ACME y apoyo el desarrollo de CESM y viceversa", explica David Bader, un modelador en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL) en California que dirige el proyecto ACME. Así que los científicos financiados para trabajar en NCAR o en las universidades pueden desarrollar código para ambos. Sin embargo, la situación parece endeble, dice Richard Neale, un modelador de NCAR. "Los recursos son todavía del DOE. ¿Qué pasará en el futuro? no sabemos".

Mantener esa bonhomía puede depender de si los dos esfuerzos de modelado seguirán siendo compatibles en el futuro. "El riesgo de que no suceda es ciertamente una preocupación para la comunidad global CESM", Lamarque escribe en su e-mail. Bader advierte que los modelos en última instancia, pueden diferir con base en los equipos en que están diseñados para funcionar. ACME espera para ejecutarse en los superordenadores del DOE, que probablemente serán diferentes de los que están en el Centro de Supercomputación de Wyoming, la herramienta principal para la supercomputación NCAR y CESM.

FUENTE:  Blasting News, 5 / enero / 2015

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