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martes, 15 de septiembre de 2015

EL CAMBIO CLIMÁTICO EMPUJA LAS PLANTAS TROPICALES HACIA LAS CUMBRES.

Esta «escalada» forzada pone en riesgo la estabilidad de la cadena trófica y amenaza la biodiversidad de las plantas de la alta montaña.


El cambio climático empuja las plantas tropicales hacia las cumbres


Las plantas «escalan» hacia las cumbres para sobrevivir a los efectos del cambio climático. Su límite de crecimiento se ha desplazado desde los 4.600 metros hasta casi los 5.200 metros. Así lo afirma un equipo de investigadores de la Universidad danesa de Aarhus, quienes han demostrado, comparando la distribución altitudinal de la flora del volcán Chimborazo en Ecuador, que las plantas se han desplazado hacia arriba más de 5oo metros de media.
Este desplazamiento se debe, según explica el experto en cambio climático, Jorge Curiel, a que «en las partes más bajas la temperatura aumenta demasiado y la precipitación se ve alterada de manera que las plantas migran a zonas mas altas para buscar áreas más frescas».Esto, además, implica que las plantas de las cumbres, acostumbradas a no tener competencia, tengan que acostumbrarse a las «recién llegadas».
Y los cambios no terminan aquí. El desplazamiento de la flora hacia arriba «crea una perturbación impresionante en la cadena trófica», indica Curiel, porque la flora se tiene que adaptar, las abejas también, surge otra producción de frutos, etc. A su vez, la vegetación y su capacidad de absorber CO2, y por tanto de limitar los efectos del cambio climático, se invertirá para convertirse en otra fuente contaminante.

Siguiendo los pasos de Humboldt

Los investigadores, cuyo estudio se publica en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences USA», llegaron a esta conclusión siguiendo los pasos del científico alemán, Alexander von Humboldt. El científico viajó alrededor del año 1800 a América Latina para cartografiar la distribución de plantas e investigar qué determina los límites de crecimiento de las distintas especies. El resultado de muchos años de colecciones botánicas fue, entre otros, un mejor conocimiento de la relación entre las condiciones climáticas y la distribución de especies, descrito en varias obras. Entre ellas destaca su «Tableau Physique», ilustrando una sección del volcán Chimborazo con los nombres de las plantas que el explorador encontró a lo largo de sus laderas.
«El Tableau de Humboldt y las descripciones que lo acompañan representan los datos más antiguos que se conocen sobre la distribución altitudinal de especies de plantas en el mundo. Aquí se nos presentaba una oportunidad excepcional para investigar cómo ha cambiado la distribución de la flora tropical durante los dos últimos siglos», explica uno de los autores del estudio, el Profesor Jens-Christian Svenning, Instituto de Bioscience, Universidad de Aarhus.
En el verano del 2012, el grupo de investigadores siguió los pasos de Humboldt hasta el Chimborazo para mapear la distribución actual de las plantas. El muestreo se extendió hasta los 5.200 metros de elevación.
«A 5.185 metros encontramos los últimos vestigios de vegetación: una pequeña planta de la misma familia que el girasol, medio cubierta de nieve, en plena flor a pesar del frío, la baja presión atmosférica y el fuerte viento», cuenta Naia Morueta-Holme, autora principal del estudio. El muestreo se hizo como parte de sus estudios de doctorado en el Instituto de Bioscience, Universidad de Aarhus.

Visión del futuro

El estudio es un ejemplo de cómo los datos históricos pueden ser útiles hoy en día para demostrar cómo el mundo natural ya está cambiando como reacción a los cambios medioambientales a escala global y local. Esto nos proporciona una visión de lo que podemos esperar en el futuro, donde se predice que el cambio climático será aún más agudo de lo que ha sido en los últimos 200 años.
«A pesar de que las plantas, en promedio, han podido seguir los cambios ambientales, vemos también muchas especies individuales que no se han desplazado tanto y se están quedando atrás, mientras que otras –en particular especies comunes con buena capacidad de dispersión y que pueden sostener condiciones muy variables– se han desplazado todavía más. Podemos pues esperar grandes cambios en la vegetación en el futuro, lo que despierta preocupación en cuanto al destino de las especies raras y especializadas, incapaces de seguir el ritmo de los cambios ambientales. En este contexto, son especialmente relevantes las zonas tropicales, donde viven la mayoría de estas especies», explica Naia Morueta-Holme.
FUENTE: ABC.es, 15 / sep / 2015

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