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domingo, 16 de junio de 2013

PLANETA EN ALERTA


Las últimas noticias de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) revelan que las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) se han disparado en 1.4%, llegando a unos 31.6 gigatones en el 2012. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) también anunció que hemos llegado a 400 ppm de CO2 y debiéramos estar en 350 ppm. Esto nos lleva a 2 grados más de temperatura, que es lo que algunos países han venido reportando últimamente, y que no se debiera dar.

Pero, ¿qué está haciendo Guatemala al respecto? Muy poco. En el 2005 los ministros de Energía se comprometieron con la Estrategia Energética Sustentable Centroamericana 2020, pero los avances han sido raquíticos. De los 20 proyectos de pequeñas centrales hidroeléctricas para el 2020, el resultado es casi invisible. Proyectos geotérmicos solo hay uno. La implementación del 10% de etanol en la gasolina no se ha dado, y menos la incorporación del 5% de biodiésel. Dentro de la matriz energética en generación de energía eléctrica tenemos un 60% en procesos térmicos con energía fósil y un 40% destinado a energía renovable. ¡Debiera ser al revés!
Desafortunadamente, Estados Unidos entró muy tarde reduciendo 200 millones de toneladas usando gas natural y 34 millones de toneladas usando alcohol carburante. Europa también bajó 50 millones con etanol y 21 millones con biodiésel, mientras Brasil bajó 42 millones gracias al etanol. Mientras tanto, Japón subió 70 millones de toneladas de CO2 después del cierre de las plantas nucleares y China continúa incrementando sus emisiones en un 3.8%, produciendo 300 millones de toneladas de CO2 cada año.
Según María van der Hoeven, directora ejecutiva de la AIE, un alza del nivel del mar por el incremento del CO2 traerá eventos climáticos desastrosos. Con solo las “colas” de los huracanes, Guatemala ha visto muerte y desolación. Sin embargo, hay quienes se siguen oponiendo a las hidroeléctricas y desechando la energía renovable. ¿Acaso no terminamos de comprender el inminente caos en que nos embarcamos cuando las hidroeléctricas son parte de la solución?
¿Qué pasos debemos dar? 1. Medidas de energía eficiente en los edificios, la industria y el transporte. 2. Estrictas curvas de construcción de las nuevas plantas de carbón. 3. Reducción de emisiones de metano. 4. Transición hacia el uso de gas natural y de energía renovable. 5. Subsidios para implementar plantas de energía renovable. Según John Roach, de NBC News, retrasar estas acciones hasta el 2020 requerirá de una inversión “extra” de US$5 trillones en energía limpia.
Los expertos en clima nos dicen que al paso que vamos se prevé un incremento de 5.3 grados arriba de los niveles preindustriales. ¡Ni los dinosaurios han podido vivir en esas temperaturas, y menos nosotros! Si las negociaciones de la ONU no logran cerrar el círculo para el 2020, el planeta seguirá existiendo, pero sin nosotros. Por ello, aparte de lo que hagan otros países, el Gobierno de Guatemala y las comunidades deben aprovechar sus caudales para producir energía renovable. Aquellos que se oponen a las hidroeléctricas nos ponen hoy en riesgo. Insto a todos a trabajar juntos en contra del acecho del calentamiento global.
FUENTE: Prensa Libre.com, 16/ 06/ 2013

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