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domingo, 20 de diciembre de 2015

SEGÚN OBAMA: " LOS REPUBLICANOS SON LOS ÚNICOS QUE NIEGAN EL CAMBIO CLIMÁTICO".


 Obama anticipó que en 2016, durante la campaña de cara a las elecciones presidenciales de noviembre, habrá "mucho ruido" por la parte republicana sobre cómo tratar de bloquear el acuerdo climático 
   
El presidente de EU, Barack Obama, dijo hoy que el Partido Republicano es la "única gran" formación política del mundo desarrollado que sigue negando la existencia del cambio climático, al defender el acuerdo para combatir ese problema alcanzado la semana pasada en París.

En una conferencia de prensa desde la Casa Blanca para hacer un balance del año, Obama anticipó que en 2016, durante la campaña de cara a las elecciones presidenciales de noviembre, habrá "mucho ruido" por la parte republicana sobre cómo tratar de bloquear ese acuerdo climático.
En el acuerdo sellado en París, cerca de 200 países, tanto desarrollados como en desarrollo, se comprometieron a transitar conjuntamente hacia una economía baja en carbono.

El pacto es legalmente vinculante, pero no la decisión que lo acompaña ni los objetivos nacionales de reducción de emisiones.
Obama destacó que, aunque esos objetivos de reducción de emisiones contaminantes fijados por cada país no son vinculantes, el acuerdo crea "una arquitectura" en la que las naciones "están diciendo: esto es hacia donde vamos".

El presidente estadounidense consolidó su lucha contra el cambio climático, una prioridad de su mandato, con el histórico acuerdo universal de la cumbre del clima de París (COP21), del que dijo la semana pasada que puede ser "un punto de inflexión" y la "mejor oportunidad" para salvar al planeta.

La mayoría de los republicanos, entre ellos varios aspirantes a ser el candidato presidencial del partido en las elecciones de 2016, han criticado las políticas del Gobierno de Obama para combatir el cambio climático y algunos de ellos cuestionan incluso la existencia del calentamiento global.

FUENTE:  El Universal,  18 / dic / 2015

LA EXTINCIÓN DE LOS GRANDES ANIMALES ACELERA EL CAMBIO CLIMÁTICO.

Esto por los animales que consumen frutas y semillas de gran tamaño que después procesan y son devueltas al bosque en condiciones adecuadas para su germinación, tal como si estuviesen "sembrando" el bosque.





La caza, el tráfico ilegal y la deforestación de los bosques está llevando al borde de la extinción a miles de especies de grandes animales en todo el mundo pero ¿sabemos qué es lo que ocurre cuando estos ejemplares desaparecen?.

Un estudio publicado hoy en la revista Science Advances advierte por primera vez que la defaunación o extinción de los animales grandes tiene serias implicaciones en las interacciones ecológicas, empobrece los bosques y acelera el cambio climático.

El trabajo, realizado por investigadores españoles, colombianos y brasileños de la Universidad Estatal Paulista (UNESP), junto a científicos de Inglaterra y Finlandia, demuestra que los animales grandes mantienen la diversidad y los servicios ecosistémicos y que, por tanto, su desaparición tiene efectos "imprevistos y devastadores para el medio ambiente".

El estudio analiza por primera vez lo que sucede cuando desaparecen los grandes frugívoros -los que se alimentan principalmente de frutas-, "que son cruciales para la reforestación y la regeneración natural de los bosques", explica a Efe el profesor investigador de la Estación Biológica de Doñana y coautor del estudio, Pedro Jordano.

"Y es que debido a su dieta, estos animales -como los tucanes, los tapires, o los grandes primates- ingieren gran cantidad de frutos de las plantas, semillas de gran tamaño que después defecan o regurgitan y devuelven al bosque en las condiciones adecuadas para su germinación. Es decir, son los encargados de sembrar el bosque", subraya el investigador.

Esta circunstancia no sólo favorece a estos animales sino también a los bosques, "es lo que llamamos una interacción ecológica mutualista, es decir, que favorece a ambas partes".
El estudio, realizado en bosques del sureste de Brasil (algunos muy bien conservados y otros con escasa fauna debido a la deforestación o la caza), ha demostrado que "las áreas forestales que no tienen frugívoros tienen una capacidad de almacenamiento de carbono mucho menor que la de los bosques que están bien conservados, y por tanto, su potencial para contrarrestar los efectos del cambio climático es mucho menor", advierte Jordano.

"Los árboles que tienen semillas grandes son árboles de gran porte, con madera densa, los que almacenan más carbono", explica el profesor Mauro Galetti del departamento de Ecología de la UNESP.
El trabajo es importante porque demuestra que la pérdida de estos animales supone la pérdida de unas interacciones ecológicas que son cruciales para el medio ambiente y que generan una reacción en cadena.

"No solo nos enfrentamos a la pérdida de animales carismáticos, nos enfrentamos a la pérdida de interacciones que mantienen el adecuado funcionamiento de servicios ecosistémicos claves, como el almacenamiento de carbono", asegura Jordano.

Las conclusiones del estudio son extrapolables a todo el planeta, ya que más del 90 por ciento de las especies leñosas de árboles y arbustos de todo el mundo y el 60 por ciento de los bosques mediterráneos dependen de los frugívoros para su conservación, recuerda Jordano.

Por ello, el estudio propone que los programas de reforestación y compensación por emisiones de carbono, los llamados programas REED+, tengan en cuenta este 'mutualismo' y contemplen a estos animales como parte fundamental de los ecosistemas.
Y es que hasta la fecha, los programas REED+ sólo han tenido en cuenta las alteraciones del bosque causadas por el hombre -como la extracción de madera y la presencia de fuegos- sin reparar en que "bosques que están aparentemente intactos pueden estar defaunados y, por tanto, pueden ser bosques degradados", advierte el profesor de Ecología de la Conservación Tropical de la Universidad de East Anglia (UK), Carlos Peres.

El estudio alerta así sobre la importancia de considerar a los animales y sus funciones como parte fundamental de los bosques.

"Las actuaciones de REDD no deben quedarse sólo en restaurar la cubierta vegetal, sino los procesos ecológicos. Deben fijarse objetivos más ambiciosos: no sólo recuperar un bosque sino toda la funcionalidad de un bosque, con todos sus elementos", propone Jordano.

FUENTE: La  Tercera, Tendencias, 18/ dic / 2015

lunes, 14 de diciembre de 2015

OBAMA ENFRENTA RESISTENCIA DE REPUBLICANOS A CAMBIO CLIMÁTICO.







Los estadounidenses están asimilando el acuerdo climático global alcanzado el sábado en París, el cual ya está dividiendo a Washington.
El acuerdo para la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y las contribuciones de las naciones en desarrollo seguramente se convertirán en tema de la campaña presidencial en 2016.
El presidente Barack Obama comenzó el proceso de convencer a los estadounidenses de que el pacto es bueno.

“Este acuerdo significará menos contaminación de carbono que amenaza nuestro planeta y más trabajos y crecimiento económico generado por la inversión en la baja del carbono”, indicó Obama.
Los líderes demócratas del Congreso inundaron Twitter con elogios del acuerdo. No así los republicanos, quienes anunciaron su oposición aún antes de que se lograra el acuerdo. El senador republicano John Barasso, fue claro al respecto.

“El presidente Obama ha prometido reducir la producción energética de los estadounidenses en forma dramática. El pueblo estadounidense se opone a enviar dinero al fangoso fondo de las Naciones Unidas sobre el clima”, dijo Barasso.
En una declaración el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, criticó el acuerdo como “inalcanzable” y “basado en un dramático plan energético que probablemente sea ilegal y que el Congreso ya ha votado para rechazarlo”.
El favorito para la nominación presidencial republicana Donald Trump también criticó el acurdo climático alcanzado en París.

“Queremos tener un aire limpio, queremos tener agua limpia. No queremos tener eso”, señaló Trump.
Los candidatos presidenciales republicanos dicen que el planeta puede ser protegido sin lo que ven como una agenda del presidente Obama que eliminará trabajos.
La administración Obama se mantiene firme con respecto al pacto alcanzado en París como lo expresó el secretario de Estado John Kerry.

“Muchos miembros del Congreso están en el lado equivocado de la historia. Y no creo que se puede ser elegido presidente de Estados Unidos si no se entiende el cambio climático y no se está comprometido con esta clase de plan”, dijo Kerry.
Entre los contendientes demócratas para la presidencia, Hillary Clinton calificó el acuerdo climático como un “histórico paso hacia adelante”. El senador Bernie Sanders dijo por su parte que el acuerdo “no va los suficientemente lejos”.
El acuerdo seguramente generará un enérgico debate en el Congreso estadounidense esta semana.

FUENTE: Voz  de  América, 14 / dic / 2015

COP21: "LAS VOCES CRÍTICAS AL ACUERDO SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO DE PARIS"






Más de 20 años le ha llevado al mundo llegar a un acuerdo sobre cómo frenar el cambio climático. Pero ¿es este el mejor convenio que se podía alcanzar?
En el mismo tiempo que ha llevado firmar un documento con objetivos más o menos claros, se han registrado los años más calurosos desde que se empezó a tomar nota de la temperatura, y el hielo en el Océano Ártico ha disminuido a un ritmo de 2,7% por decenio, según Naciones Unidas.
Ahora, representantes de 195 países acordaron durante la conferencia de París -concluida este fin de semana- poner un techo al aumento de la temperatura de 2C y esforzarse para que el termómetro de la Tierra no suba más de 1,5C en comparación con la era preindustrial.
El acuerdo incluye también limitar la cantidad de gases de efecto invernadero emitidos por la actividad humana al mismo nivel en que los árboles, suelo y océanos pueden absorberlos de forma natural.
Y revisar cada cinco años la contribución de cada país para reducir las emisiones de manera que puedan ir incrementando esta reducción.

"Fraude"

científico estadounidense James HansenImage copyright Getty
Image caption Hansen considera que solo una solución para frenar el cambio climático
Sin embargo, en la medida que la celebración por el nuevo acuerdo se ha ido apagando, se escuchan las voces críticas.
El científico estadounidense James Hansen, considerado el padre de la conciencia sobre el cambio climático, no tardó en calificarlo de "fraude".
"Es sencillamente una mentira que ellos digan 'tenemos un objetivo de 2C y trataremos de hacer (las cosas) un poco mejor cada cinco años'. (Estas) son palabras sin ningún valor", dijo Hansen.
"No hay acciones, solo promesas. En la medida que el combustible fósil sea el más barato, se seguirá quemando", agregó.
Para Hansen, quien ha estado analizando los cambios en el clima de la Tierra desde los años 70, la clave para que se frene el calentamiento global está en poner impuestos a los gases efecto invernadero.

Palabras clave

Hielo en ParísImage copyright Getty
Image caption Klein critica el hecho de que los países más afectados por el cambio climático no puedan demandar por daños y prejuicios.
Por su parte, la periodista y activista canadiense Naomi Klein considera que la cumbre fracasó "incluso antes de empezar".
Klein no tardó en señalar en un tuit que el documento no menciona las palabras "combustible fósil", así como "petróleo" o "carbón".
Y una de las cosas que más preocupa a Klein es el hecho de que el acuerdo no permite que los países más afectados por el cambio climático -y más pobres- no puedan demandar por "daños y perjuicios".
Francois Hollande y Ban Ki-moon celebran el acuerdoImage copyright Reuters
Image caption Mientras líderes del mundo celebran el acuerdo, activistas analizan el verdadero alcance del documento.
Un detalle que la organización Action Aid también tomó nota.
"El asunto de los daños y perjuicios era un punto claro durante las negociaciones. Los países en desarrollo pidieron un acuerdo para ofrecer apoyo a las personas que ya están sufriendo consecuencias catastróficas por el aumento de los niveles del agua y temperaturas sofocantes", señaló en un comunicado.
"En vez de esto, Estados Unidos y muchos otros países desarrollados tomaron esta oportunidad de París para negarle a la gente su derecho y ponerlos a la merced de los impactos del cambio climático".
Esta organización de desarrollo internacional advirtió que es imposible lograr que el planeta no aumente más de 1,5C con los recortes de emisiones de carbono que los países ricos pusieron sobre la mesa.
"Los países ricos no deben interpretar el objetivo a largo plazo como una licencia para continuar contaminando mientras tienen sus dedos cruzados por que el problema se resuelva con soluciones falsas".

Cómo y cuándo

Otro de los temas críticos durante la cumbre fue el dinero que los países desarrollados debían ofrecer a los países en desarrollo.
Se estableció que las naciones ricas aportarían "como mínimo" US$100.000 millones anuales "teniendo en cuenta las necesidades y prioridades" de los países en desarrollo.
marcha para frenar el cambio climáticoImage copyright Getty
Image caption Durante la cumbre de París, cientos de miles de activistas se reunieron para crear conciencia cobre el cambio climático.
Un punto que también ocasionó más de un descorche de champaña.
Si bien ActionAid reconoce que hay puntos en la dirección correcta, "el acuerdo final no ofrece ninguna seguridad real para los países pobres en cómo será distribuida esa ayuda financiera, cuando será distribuida y cuánto estará disponible para adaptación", se lee en el documento.
A pesar de estas críticas, para muchos este acuerdo es un paso hacia adelante.
El presidente estadounidense Barack Obama considera que es "la mejor oportunidad que tenemos de salvar el planeta", y calificó el convenio de "punto de retorno" hacia un futuro con bajas emisiones de carbono.
China e India, dos de los mayores contaminantes del mundo, también alabaron el acuerdo.

FUENTE:  BBC Mundo,  14 / dic / 2015

sábado, 12 de diciembre de 2015

LA ECONOMÍA DEL CAMBIO CLIMÁTICO: "EL INFORME STERN"


POLÍTICA EXTERIOR
Biografía del autor no disponible x
  • Autor: Nicholas Stern
  • Editorial: Cambridge University Press
  • Fecha: 2007
  • Páginas: 712 págs.
  • Ciudad: Nueva York


Si Al Gore le puso rostro al problema del cambio climático, Nicholas Stern le puso un precio. Hay que agradecerle a quien a punto estuvo de ser presidente de Estados Unidos que hiciese llegar al gran público las líneas maestras del desafió climático, primero gracias a un documental, luego en formato de libro. Una verdad incómoda le valió a Gore en 2007, junto al Panel Inter­gubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, en inglés), el premio Nobel de la Paz. A Stern hay que agradecerle que consiguiese algo quizá más difícil: que el mensaje llegase con claridad a los líderes políticos, además de a sus colegas los economistas.

Un año antes de que Gore se llevase el Nobel, en Reino Unido el gobierno de Tony Blair comisionó el primer gran estudio sobre los aspectos económicos del cambio climático. El director del proyecto fue Stern, execonomista jefe del Banco Mundial. The Economics of Climate Change se convirtió, desde el primer día, en una referencia clave en la materia. Y como le sucedió a Gore, a obra no se libró de la polémica. Uno de los párrafos que provocó más controversia fue: “Las emisiones son claramente una externalidad y, por ello, un fallo del mercado. Pero su impacto es distinto al de, por ejemplo, la congestión o la polución local en cuatro aspectos fundamentales: la externalidad es a largo plazo, es global, implica mayores incertidumbres y se produce potencialmente a gran escala.

Las emisiones de gases de efecto invernadero son el mayor fallo del mercado que el mundo haya visto”.
Muchos economistas de la vieja escuela, apegados al análisis coste-beneficio tradicional, carecían de las herramientas conceptuales con las que entender la complejidad (y gravedad) del problema. Seguían aplicando las mismas herramientas analíticas utilizadas para decidir, por ejemplo, entre diferentes proyectos de inversión. “Stern sacudió hasta los cimientos ese acercamiento miope y contribuyó a mantener la reputación de la profesión”, explica Atxon Olabe en el último número de Política Exterior.

Stern calculó que los costes de no hacer nada, el business as usual, reduciría el PIB global en un 20% para finales de siglo. Evitar ese escenario, por el contrario, costaría un 1% del PIB al año, siempre y cuando se empezasen a aplicar las medidas de inmediato. En 2008, el economista se corrigió: su informe había infravalorado el impacto del cambio climático, por lo que recomendaba aumentar el gasto al 2% del PIB global.

La Cumbre del Clima en Copenhague en 2009 resultó un fiasco y durante cinco años el asunto del cambio climático desapareció del primer plano. En 2014, EE UU y China llegaron a un acuerdo histórico para atajar el problema; por primera vez en casi dos décadas, se vislumbraba una luz al final del túnel. La Cumbre de París está a punto de terminar y el análisis de Stern cobra más sentido que nunca. Según el economista, un fracaso en esta materia devalúa las vidas de las generaciones futuras y supone una “discriminación inaceptable según la fecha de nacimiento”. No solo es la economía, estúpidos, viene a decirnos Stern: es también la moral.

FUENTE: Estudios de Política Exterior, 11 / DIC / 2015

CAMBIO CLIMÁTICO, AFRICA, Y LA MIGRACIÓN A EUROPA.


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Refugiados africanos llegan a la isla de Lampedusa, en Italia. Crédito: Ilaria Vechi/IPS.
Refugiados africanos llegan a la isla de Lampedusa, en Italia. Crédito: Ilaria Vechi/IPS.


Una de las razones para que miles de africanos lleguen a Europa cada mes, a menudo con el riesgo que padecen a bordo de embarcaciones inestables para llegar a una vida mejor, podría ser la falta de acceso a la energía.
 Los problemas de la pobreza en África están bien documentados. En los últimos años se produjo una profunda discusión sobre la manera en que el cambio climático agrava esta situación y altera la suerte económica del continente.
 
“Si el mundo se percata de la manera en que el cambio climático amenaza nuestra seguridad alimentaria o por qué es un catalizador para la migración y los conflictos (armados), entonces podemos esperar un mayor apoyo a las políticas e inversiones que pueden evitar las futuras crisis": Kanayo Nwanze.


La falta de acceso a la energía, por ejemplo, se ha mencionado en la 21 Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que concluye este viernes 11 en París, como una de las razones por las cuales los jóvenes africanos abandonan el continente en busca de mejores oportunidades, sobre todo en Europa.

Si bien la Organización Internacional para las Migraciones plantea que los vínculos entre la movilidad humana y las consecuencias climáticas son muy complejos, es muy importante señalar que en la mayoría de las situaciones la gente elige emigrar o se ve obligada a hacerlo debido a una serie de factores, y el cambio climático podría ser el principal o la clave de muchos factores secundarios.
Akinwumi Adesina, el presidente del Banco Africano de Desarrollo (BAD) coincide con este razonamiento y señala que la falta de electricidad en África es uno de los motivos que explican el éxodo hacia Europa.

“Las sequías en toda África – el Sahel se está quemando, el lago Chad está seco, medios de vida devastados – (hacen que) los jóvenes… se suban a los barcos para irse a Europa porque no hay oportunidades económicas”, afirmó Adesina en diálogo con IPS en la COP21.
El continente “no tiene electricidad. Y por lo tanto, la industrialización no está sucediendo, las pequeñas y medianas empresas no están funcionando a su máxima capacidad. Como resultado, África hoy pierde de tres a cuatro por ciento de su PIB (producto interno bruto)”, denunció.

El presidente del BAD cree que la electrificación podría darles a los jóvenes africanos enormes oportunidades en sus propios países. El problema “también está vinculado a la migración, por cierto. Si apaga esta luz y está oscuro, usted se va a una zona donde hay luz. Incluso los insectos se pasan de la oscuridad a la luz”, razonó.

“Por eso debemos iluminar y darle electricidad a África”, comentó en referencia a la Iniciativa de Energía Renovable en África, que se presentó en la COP21 y cuya meta es alcanzar una capacidad de 10 gigavatios en los próximos cinco años y de 300 gigavatios para 2030.
Esta iniciativa requerirá miles de millones de dólares para concretarse, pero si se compara el costo de la crisis migratoria en Europa con el de la financiación climática para África, podría haber una oportunidad para la inversión europea a largo plazo con el fin de frenar el problema migratorio en su origen.

Niclas Hallstrom, director de What Next Forum, un centro de investigación sueco, opinó que la iniciativa de energía renovable ofrece una oportunidad para que Europa realice fuertes inversiones por su propio bien.
“Los países desarrollados tienen el imperativo moral de apoyar la adaptación al cambio climático en África, pero esto también responde a su propio interés”, sostuvo.

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La Iniciativa de Energía Renovable en África pretende “alcanzar el acceso universal para todos los africanos a más tardar en 2030… Requiere miles de millones de dólares en financiamiento para el clima, pero generará puestos de trabajo y mejorará el bienestar de la gente en todo el continente”, observó.

“Aparte de la necesidad de manejar la situación de los refugiados de forma inmediata, esta es la mejor medida a más largo plazo que uno pueda imaginarse”, dijo Hallstrom.
Los fondos para enfrentar el cambio climático han sido un punto de fricción en las negociaciones desde hace años.

Dan Bodansky, profesor de Derecho de la estadounidense Universidad de Arizona, compartió con IPS algunas ideas sobre la COP21. “De los temas de ‘choque’, la financiación es el más difícil”, aseguró, y advirtió que el borrador que se manejaba hasta este viernes 11 todavía tiene muchos fragmentos entre paréntesis, lo que implica que están sujetos a cambios ulteriores.
En las horas finales de las negociaciones en París crecía la ansiedad del grupo africano de negociadores presentes en la COP21, que comenzó el 30 de noviembre.

“La realidad presente en la conferencia confirma que los países pasaron la primera semana volviendo a plantear sus antiguas posiciones y dejando la mayor parte de los debates clave sin resolver”, destacó Sam Ogallah, de la Alianza Panafricana por Justicia Climática.
El activista pidió a los ministros que le inyecten energía al proceso para alcanzar un acuerdo justo que refleje el principio de responsabilidad común pero diferenciada y aborde las cuestiones de pérdidas y daños, el financiamiento para la adaptación y la mitigación, y que se mantenga el calentamiento del planeta por debajo de 1,5 grados Celsius.

Entre tanto, un informe que el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) presentó en la COP21 acusa a los principales medios de comunicación de no identificar al cambio climático como un factor que contribuye a algunas de las mayores crisis del planeta, como la migración, la inseguridad alimentaria y los conflictos armados.

“Si el mundo se percata de la manera en que el cambio climático amenaza nuestra seguridad alimentaria o por qué es un catalizador para la migración y los conflictos (armados), entonces podemos esperar un mayor apoyo a las políticas e inversiones que pueden evitar las futuras crisis”, vaticinó el presidente del FIDA, Kanayo Nwanze.

FUENTE: Inter Press Service, 11 / DIC / 2015

LA CUMBRE DE PARIS APRUEBA UN HISTÓRICO ACUERDO "LEGALMENTE VINCULANTE " PARA FRENAR EL CAMBIO CLIMÁTICO.



Con un mazazo verde, entre vítores, aplausos sonrisas y selfies, Laurent Fabius finalmente dio por aprobado el Acuerdo de París. El Ministro de Exteriores francés, auténtico facilitador de la Cumbre del Clima, preguntó a las 196 delegaciones si había objeciones. Y como nadie levantó la mano, dio el golpe definitivo en la mesa: "Es un mazo pequeño, pero pienso que puede hacer un buen trabajo".

La COP21 concluyó en un tono de trascendencia histórica, en contraste con el carpetazo y fiasco de la cumbre de Copenhague hace seis años. Pese a la ambivalencia de los grupos ecologistas, la sensación general fue de éxito ante un texto de 31 páginas y jurídicamente vinculante, que por primera vez reúne el compromiso mundial por "mantener el aumento de las temperaturas por debajo de los 2 grados con respecto a los niveles preindustriales y perseguir los esfuerzos para limitar el aumento a 1,5 grados".

"En comparación con lo que pudo suceder, ha sido un milagro, aunque en comparación con lo que debería haber sucedido es un desastre", fue la conclusión sobre la marcha de George Monbiot, autor de 'Calor', que recalcó como principal conquista la "rebaja" del punto crítico del clima a un aumento de las temperaturas de 1,5 grados, algo que llevaban reclamando desde hace más de dos décadas los países vulnerables.

Emisiones de gases invernadero

Los 196 gobiernos se comprometen alcanzar el techo de emisiones gases invernadero "lo antes posible" y a poner en marcha un mecanismo de financiación de 100.000 millones de dólares para medidas de mitigación y adaptación al cambio climático. El texto deberá ser ratificado por todos los países la próxima primavera, entrará en vigor hasta el 2020 y será revisado cada cinco años para que los países pongan al día sus compromisos y se fijen metas para la reducción.

Los compromisos anunciados antes de la cumbre son en cualquier caso insuficientes. La máxima responsable de cambio climático de la ONU, Christiana Figueres, aseguró entonces que las metas propuestas nos llevarían a un aumento de las temperaturas de 2,7 grados y pidió a los países un mayor esfuerzo.

Figueres se sumó al tono autocelebratorio durante el plenario de este sábado, después de arduas negociaciones en las que China e India -pese a sus compromisos iniciales- volvieron a poner sobre el tapete la necesidad de un tratamiento especial para los "países en desarrollo". El papel papel de malo de la película recayó sobre Arabia Saudí, que recibió durante la cumbre el premio Fosil Colosal (otorgado por los grupos ecologistas) por su labor obstruccionista durante las negociaciones.

Tras el anuncio del acuerdo, demorado durante varias horas, el plenario se puso en pie y aplaudió durante más de dos minutos a Laurent Fabius, que se sumó al presidente François Hollande, al secretario general de la ONU Ban Ki moon y a Christiana Figueres en la foto de familia del momento histórico (con el ex vicepresidente norteamericano Al Gore aplaudiendo a rabiar en primera fila).

'Victoria para el planeta'

"Hay cosas que parecen imposibles hasta que están hechas", dijo Fabius en las horas previas a la fumata blanca. "Nadie por sí sólo puede lograr el éxito, el éxito se consigue de forma colectiva". Con lágrimas en los ojos -contagiadas a la traductora simultánea que traducía al inglés sus palabras- el ministro francés acabó robando el protagonismo final a François Hollande, que se apuntó a la fiesta final en tono altisonante: "Estamos en un punto decisivo en la historia".

"Estamos ante un acuerdo que respeta los intereses de todos los países de la Tierra. Es una victoria para el planeta", declaró el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en el turno de comentarios. "Pero la historia no juzgará por la manera en que seamos capaces de hacer cumplir los compromisos y llegar a los objetivos que nos hemos propuesto".

El presidente Barack Obama, por su parte, calificó de "enorme" el acuerdo. "Casi todos los países del mundo acaban de suscribir el acuerdo de París sobre el cambio climático, gracias al liderazgo estadounidense", indicó el presidente de EEUU en su cuenta de la red social Twitter.
El Acuerdo de París fue fruto del trabajo de una tercera noche consecutiva de vigilia de la Presidencia francesa, que ha transformó el último borrador en un pacto universal con las inquietudes planteadas por 196 países en 24 horas de intensas reuniones bilaterales.

Desde primera hora de la mañana todas las señales que salían de la sede de la Cumbre del Clima de Le Bourget hacían pensar que finalmente había consenso. El propio comisario europeo de Energía y Cambio Climático, Miguel Arias Cañete, escribía un mensaje en Twitter horas antes que invitaba al optimismo en el que decía: "This is it" ("Ya está").

La delegación china comentó a EL MUNDO su opinión sobre algunos aspectos del borrador del acuerdo. "Las conversaciones esta noche han sido duras, pero delicadas", afirmó a este diario Feng Gao, representante especial para el Cambio Climático del Ministerio de Asuntos Exteriores de China. "Pero, sí, estamos satisfechos con la diferenciación acordada entre países desarrollados y en vías de desarrollo".

¿Es un acuerdo ambicioso o se trata de un tratado descafeinado más? "Es una propuesta equilibrada y lo más ambiciosa que ha sido posible teniendo en cuenta la dificultad de satisfacer los puntos polémicos para cada delegación", aseguró Teresa Ribera, directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI) de París.

FUENTE: El  Mundo, 12 / dic / 2015