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miércoles, 30 de abril de 2014

BACTERIAS QUE AYUDARÍAN A MITIGAR EL CALENTAMIENTO GLOBAL.



Foto: publico.es
De acuerdo con los investigadores de la Universidad de East Anglia, Reino Unido, la única cepa bacteriana llamada 'Methylocella silvestris', que se encuentran en el suelo y otros entornos por todo el mundo, puede absorber las fugas de gas de origen natural o causadas por el hombre antes de salir a la atmósfera causando el calentamiento global, informa el portal de ciencia y tecnología 'Phys'. 
Los resultados del estudio publicados este lunes en la revista 'Nature' muestran que Methylocella silvestris puede desarrollarse en dos poderosos gases: tanto en el metano como en el propano. Sin embargo, originalmente se pensaba que solo diferentes tipos de bacterias eran capaces de metabolizar el metano y el propano, así como otros alcanos gaseosos.   
Según los científicos, este nuevo hallazgo es muy importante, ya que un solo tipo de bacterias puede limpiar los componentes del gas natural de manera muy eficiente y reducir la contaminación. Este microorganismo también podría proporcionar algo de defensa contra los derrames de petróleo y otros contenidos tóxicos: como el mayor desastre en la historia de EE.UU. que tuvo lugar en el año 2010 en el golfo de México, afirman los especialistas.  
"El efecto del metano en el calentamiento global es más de 20 veces mayor que el dióxido de carbono durante un periodo de tiempo de 100 años. Por eso es muy importante que entendamos cómo podemos eliminarlo biológicamente en el medio ambiente antes de que salga a la atmósfera", explica el investigador principal, el profesor Colin Murrell, de la escuela de Ciencias Ambientales de la Universidad de East Anglia.
FUENTE: Granma, La Habana, 29/ abril/ 2014

CAMBIO CLIMÁTICO: CRISIS U OPORTUNIDAD ?



Cuando pensamos en el cambio climático, la primera imagen que nos viene a la cabeza está asociada con aspectos negativos, como eventos catastróficos o alteraciones en los sistemas naturales o humanos. Efectivamente, los costes humanos y económicos del cambio climático serán muy sustanciales y, según todos los estudios, muy superiores a los costes que conllevaría frenar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Kepa Solaun
Kepa Solaun. Profesor del IMSD en EOI y director general de Factor CO2
Sin pretender alterar esa percepción, con este artículo pretendo mostrar cómo, además de los aspectos a los que hemos hecho referencia, el cambio climático puede ser una oportunidad para las organizaciones empresariales. De hecho, paradójicamente, sólo aprovechando algunas de estas oportunidades podremos reducir la severidad de estos impactos y nuestra vulnerabilidad a los mismos.
Para trasladar este mensaje, utilizaré la jerga tradicional, diferenciando entre cómo mitigar y cómo adaptarnos al cambio climático.Con la mitigación nos referimos a cómo podemos reducir las emisiones y mejorar los usos del suelo para reducir la concentración global de gases en la atmósfera. Con la adaptación, por su parte, abordaremos actuaciones de ajuste que reduzcan nuestra exposición a los daños derivados del cambio climático y aprovechen sus oportunidades.
La nueva aventura de la reducción
Tras la reciente publicación de las primeras conclusiones del quinto informe de evaluación del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, se confirma que es muy complejo conseguir los objetivos que la comunidad internacional se había fijado en materia de limitación de emisiones. De hecho, en el momento en el que más contundente es la información científica, la acción política al respecto se muestra más laxa y falta de respuestas. En otras palabras, hay un abismo entre la necesidad científica y la voluntad política.
Kepa Solaun bombillaSin embargo, cuando nos salimos de la arena de la gran política internacional, nos sorprende la enorme cantidad de iniciativas que se están desarrollando. Numerosos países están desarrollando incentivos de mercado para hacer frente a las emisiones o están diseñando instrumentos para fomentar los proyectos de reducción de emisiones. Amén de iniciativas fiscales o regulatorias. De los grandes planteamientos globales dirigidos por lo público, como el primer Protocolo de Kioto, hemos pasado a un territorio más débil y complejo, que podríamos llamar federal, donde conviven múltiples iniciativas público-privadas surgidas desde abajo, que aspiran a integrarse.
En este nuevo entorno, el rol de las empresas es esencial. Lo primero que podemos intuir es que poner en marcha este creciente número de iniciativas requiere de ingentes dosis de inteligencia y estructuras de conocimiento, en torno a las cuales se está creando un potente sector que ofrece soluciones, tecnologías y alternativas. A medida que emitir sea más costoso, la viabilidad de propuestas alternativas será necesariamente mayor. Esto no sólo incluye energías renovables, sino gestión de residuos, transporte o incluso telecomunicaciones.
Pero, mucho más importante, es que estas iniciativas han sido creadas para ofrecerincentivos adicionales a las empresas más eficientes. No podemos olvidar que, una batería importante de acciones para reducir las emisiones está relacionada con medidas a costes negativos. Es decir, con medidas que requieren una inversión pero que se pagan por sí mismas en periodos de tiempo razonables. Reducir las emisiones en las empresas es, en buena medida, ser organizaciones más eficientes, energética y productivamente, y ello redundará en una mejora de su competitividad.
Gestionando riesgos y oportunidades
La otra cara del cambio climático es la que tiene que ver con cómo podemos actuar paraque los impactos esperados nos afecten lo menos posible. No se trata de dejar de actuar para reducir emisiones, sino de reconocer que, aún en el mejor de los escenarios, el cambio climático va a alterar las condiciones sobre las que gobiernos y empresas se van a desarrollar en los próximos años.
Kepa Solaun imagen 2Es en este sentido cuando los términos “adaptación”, “reducción de vulnerabilidad” o “resiliencia” cobran sentido. Cada vez más empresas son conscientes de la importancia de analizar cuáles son los riesgos climáticos que pueden afectarles a ellas o a su cadena de valor. Según un reciente estudio entre empresas avanzadas, un 32 % anticipa un riesgo de reducción en su capacidad de producción o trastornos en el mismo. Numerosas organizaciones están desarrollando análisis de vulnerabilidad para evaluar esos impactos potenciales y poder reaccionar a tiempo.
Pero aquí también existen oportunidades. Un mundo con cambio climático será sin duda un mundo peor, pero en el que surgirán oportunidades de nuevos productosen un mundo más adverso al riesgo. Existen muchas necesidades en relación con infraestructuras, con productos financieros o de diseño en general, con gestión de recursos como el agua o la energía,  que las empresas más avanzadas serán capaces de ver y aprovechar.
En resumen, existen numerosas oportunidades asociadas a la puesta en marcha de acciones contra el cambio climático. Todo parece indicar que en los próximos años veremos una proliferación mayor de las mismas, en un contexto en el que la llamada “financiación climática” debe ser decisiva en la incentivación de estas opciones, proporcionando estímulos para los sectores que disponen de soluciones.
FUENTE: El País, 29/ abril/ 2014

INFORMES ALARMANTES DE LA ONU SOBRE LAS CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO.



El panel intergubernamental ONU, Premio Nobel de la Paz, (2.000 científicos de más de 100 países) publicó tres alarmantes informes sobre el cambio climático. El primero confirma que está siendo causado por el ser humano.

El segundo muestra que no es que va a venir sino que ya está. Los hielos en el Ártico están colapsando, las olas de calor y las lluvias fuertes se están intensificando, el océano está creciendo y se está acidificando al absorber dióxido de carbono, los bancos de corales están muriendo, los huracanes son más frecuentes e intensos, se están produciendo sequías récord. El informe advierte que lo peor está por venir, como mares desbordados, extinción de especies, y graves daños a la producción de alimentos.

Los que más sufrirán serán los pobres que no tienen como protegerse, y las comunidades costeras. Ya está sucediendo.

Se retardará seriamente el crecimiento económico, y se crearán nuevas formas de pobreza. Los exilados climáticos que ya superan los 50 millones, que han debido irse de sus lugares históricos de vida, son una de las manifestaciones de ellas.

Catastrófico

The American Association para el Avance de la Ciencia plantea un escenario similar. Declara que el mundo está ya experimentando las consecuencias del calentamiento global, que los efectos últimos pueden ser catastróficos y que la ventana de oportunidad para actuar se está cerrando rápidamente.

Para The New York Times el tercer informe del Panel Intergubernamental es el más inquietante. A pesar de la inversión en mejorar la eficiencia en el uso de energía, y el desarrollo de fuentes de energía más limpias en Estados Unidos, en Europa, y en países en desarrollo como China, las emisiones anuales de gases contaminantes han aumentado al doble de rapidez en la primera década de este siglo que en las últimas décadas del siglo pasado. Ello pone en riesgo la meta de emisiones acordada por los países del orbe en la Conferencia de Río que se proponía limitar el calentamiento global a no más que dos grados Celsius respecto al nivel preindustrial.

Si se sobrepasa este nivel señala The New York Times "el mundo puede enfrentar consecuencias verdaderamente alarmantes".


El mundo tiene solo 15 años para hacer bajar las emisiones. Además de la complejidad enorme de los procesos que se deben poner en acción, llevarlos adelante encuentra un gran obstáculo "los negadores del cambio climático". Los intereses contaminantes que hacen campaña para desestimarlo, y quitar credibilidad a los estudios. Michel Jarraud, secretario de la Organización Meteorológica Internacional, enfatiza que ante los nuevos estudios "no podemos argumentar más ignorancia". El panel de la ONU ha advertido "no podemos perder otra década". El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, resumió "Con la naturaleza no se negocia".

FUENTE: Caracas, El Universal, 30/ abril/ 2014

EL CAMBIO CLIMÁTICO YA GENERA FUERTES BATALLAS ENTRE LAS MULTINACIONALES FARMACÉUTICAS.



Ayer hubo una emocionante ola internacional de noticias sobre una posible megacompra farmacéutica, donde el gigante estadunidense Pfizer confirmó una oferta hostil hacia la inglesa Astra Zéneca (AZ), pero al rechazarla ésta, empezaron las especulaciones y los analistas de las bolsas estadunidense y europeas entusiasmados miraban hacia otras multinacionales que podrían igualmente buscar fusionarse con AZ.
La francesa Sanofi fue una de las candidateadas para matrimonio con Astra Zéneca, pero su CEO Christopher Viehbacher salió presto a aclarar que no tiene intenciones de adquirirla. Lo interesante es que bien aprovechó el boomerang informativo farmacéutico para dar aconocer con bombos y platillos el casi banderazo de su próxima vacuna contra el dengue, un mal que se extiende con fuerza empujado por el cambio climático derivado del calentamiento global.
La principal productora mundial de vacunas emitió su anuncio a las 7 de la mañana de París y al mismo tiempo lo hizo en todos los mercados donde opera. La noticia por la que sus directivos están muy entusiasmados es que el estudio a gran escala realizado entre 10,000 niños en Asia tuvo resultados muy positivos y con ello, tras 20 años de investigación, ya tienen material para demostrar la eficacia del producto a las autoridades regulatorias a fin de empezar a comercializarlo, calculan a fines del 2015, en los países donde el dengue está incrementando su incidencia notoriamente.
Como el dengue es un padecimiento tropical, América Latina tendrá junto con Asia un papel importante en el portafolio de la nueva vacuna de Sanofi. De hecho otra parte del estudio ha sido aplicado entre 20,000 niñas y niños de 9 a 14 años en México, Brasil, Colombia, Honduras y Puerto Rico. Sanofi prevé que los resultados de esta segunda parte del estudio, que es la más fuerte porque es el doble de población incluida, saldrá entre agosto y septiembre en el mismo sentido que en Asia y servirá para consolidar todo el dossier a presentar a los reguladores sanitarios. Entre éstos por supuesto que estará el regulador mexicano Cofepris.
El caso de dengue es una consecuencia clara del cambio climático porque debido al calentamiento de la tierra, el mosquito transmisor antes sólo vivía en lugares de no más de 1000 metros sobre el nivel del mar, y ahora se adapta hasta a 2,000 metros sobre el nivel del mar. En cualquier momento será una amenaza, por ejemplo, para la ciudad de México que está a 2,300 metros.
Eduardo Arce, director general de Sanofi Pasteur en México -la division de vacunas del corporativo ahora llamado sólo Sanofi-, estima que México pudiera ser uno de los primeros mercados donde se lance la nueva vacuna, pues piensa acogerse al programa de Cofepris que agiliza el trámite de autorizacion de un producto médico si México es incluido desde las primeras fases de la investigación, y esta vacuna cumple totalmente con tal requisito. Sería la tercera vez que Sanofi logre ese fast-track.
Desafortunadamente la vacuna contra el dengue no podrá ser producida en las plantas de Sanofi ubicadas en Latinoamerica –en México y Argentina- aun cuando la planta de México (donde se produce la vacuna antiinfluenza) es de las más grandes que tiene la empresa. Arce nos precisa que será producida en Lion, Francia, debido a la complejidad que tiene la manufactura de esta nueva inmunización, aunque no descarta traer en el futuro cierta parte del proceso.
La noticia era muy esperada en el mundo científico y le llega en muy buen momento a Sanofi pues le servirá para compensar en cierta forma vencimientos de patentes de medicamentos muy importantes como Clopidogrel. Aunque aún le falta el visto bueno final del regulador, la empresa francesa vislumbra ya una nueva opción para ampliar su fuente de ingresos, algo que a la industria farmacéutica de innovación le está resultando mucho más difícil que en épocas pasadas.
Simplemente esta vacuna le ha significado a Sanofi dos décadas de trabajo de investigación. Aparte, se suma a la fuerte competencia que hoy representan los medicamentos genéricos. De ahí que evidentemente la industria se seguirá consolidando buscando ahorros y eficiencias, y la ola de fusiones y adquisiciones seguirá dando mucho de qué hablar entre farmacéuticas multinacionales.
FUENTE: México, El Economista, 30/ abril/ 2014

martes, 22 de abril de 2014

EL EFECTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA ACIDEZ DE LOS OCÉANOS.





Frente al extremo oriental de Papúa Nueva Guinea, un fenómeno natural ofrece una alarmante mirada al futuro de los océanos, ya que las crecientes concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera hacen que el agua de mar sea más ácida.
Corrientes de burbujas volcánicas de CO2 emergen aquí desde las profundidades del lecho marino, como un gigantesco jacuzzi.

Conforme las burbujas de CO2 se disuelven en el agua, se forma ácido carbónico.
El sitio apunta al posible destino de los mares del mundo, mientras 24 millones de toneladas de CO2 de la sociedad industrial son absorbidos diariamente por el mar.
Los seres humanos están convirtiendo océanos enteros en ambientes más ácidos.
Estamos cambiando la química oceánica más rápidamente de lo que ha cambiado durante decenas -quizás cientos- de millones de años.
Nuestro equipo se integró a una embarcación de investigación internacional en una expedición a Papúa Nueva Guinea.

Bajo el agua
Un informe de la ONU muestra que las emisiones de CO2 están haciendo más ácido el mar.
Me pongo mi traje acuático, de 3 milímetros de grueso, para ver con mis propios ojos los efectos del CO2. Dicen que sólo necesito un traje de buceo -uno completo de nylon con capucha- para protegerme de las mortales medusas. Pero siento el frío.
Me zambullo en el agua tibia desde la plataforma en la parte trasera del bote y aleteo lentamente hacia las ventiladeros volcánicos de CO2.
El lecho marino es un espectáculo maravilloso. El sol de la tarde ilumina las burbujas conforme fluyen hacia la superficie, encerrándolas en glóbulos de luz radiante.

Es como nadar en un mar de limonada.
Pongo una mano a través de una columna de burbujas que se dispara de la arena, esperando que me duela. Por supuesto que no me hace daño, las burbujas sólo son CO2. Pero su acidez sin duda está dañando la vida marina local.
Sólo los viejos corales pétreos, más duros, pueden sobrevivir aquí. Los hermosos corales ramificados que adornan un arrecife cercano no contaminado no podrían.
Es una enorme pérdida, porque los corales ramificados juegan un papel vital en el ecosistema del arrecife, protegiendo a los jóvenes peces, necesarios para ayudar a alimentar a una población mundial hambrienta.
La investigación en los ventiladeros volcánicos muestra que entre 30% y 50% de las especies de coral no podrán resistir los niveles de CO2 que se esperan en los océanos este siglo.

Ganadores y perdedores
La destacada científica Katharina Fabricius, del Instituto Australiano de Ciencia Marina, me comenta: "Habrá ganadores y perdedores al aumentar la acidez de los océanos. Las algas y hierbas marinas prosperan bajo niveles más altos de CO2. Pero muchas otras especies no".
"Estamos muy preocupados porque los corales jóvenes les resulta tremendamente difícil sobrevivir con niveles altos de CO2, así que los arrecifes no podrán repararse a sí mismos. Es muy, muy grave".
Nuestras cámaras capturan un experimento que revela una alarmante disparidad en el número de especies entre el área con un nivel normal de CO2 y los ventiladeros con un nivel más alto.

No hay otro lugar comparable para evaluar cómo afecta a las criaturas del arrecife el creciente nivel de CO2, así que hay una gran competencia por encontrar lugares en la embarcacion de investigación, el Chertan. Tiene sólo 18 metros de eslora y, aunque lleva a nueve científicos a bordo, sólo tiene siete camas. Los voluntarios duermen en el piso.
Es un área científica de rápida expansión y Fabricius es una entre varios investigadores que trabajan en laboratorios para ver cómo las criaturas lidian con el CO2 y las elevadas temperaturas que se pronostica que lo acompañarán.

De los corales a los peces
La doctora Katharina Fabricius estudia los efectos de los océanos ácidos en el coral.
Terry Hughes, director del Centro para Estudios del Arrecife en la Universidad James Cook de Australia, afirma que la acidificación es la más reciente amenaza a los arrecifes.
"Ya hemos perdido un tercio de los arrecifes de coral por culpa principalmente de la contaminación y la pesca excesiva, dos tendencias en aumento. Ahora tenemos el efecto agregado del calentamiento global y, en el futuro, la acidificación de los océanos.
"Me preocupa sobremanera la acidificación. Algunas especies de coral sustituirán a otras, pero si perdemos los corales Acropora y los corales ramificados altos, desaparecerán la mayoría de recovecos, escondites de los peces jóvenes. Y afectará directamente a los seres humanos porque se reducirán las existencias de pescado".

La investigación sobre la acidificación se está ampliando de los corales a los peces. Un grupo de científicos en la universidad está estudiando a peces en un barril para ver si su capacidad atlética se ve comprometida por el agua que podría ser 170% más ácida que en la era preindustrial de aquí a fines de siglo.
Las pruebas ya muestran que la acidificación hace que algunos peces pierdan su sentido del olfato y se comporten imprudentemente ante la presencia de los depredadores.
Un informe de Naciones Unidas también advierte que en el pasado ha habido extinciones masivas, cuando los niveles de CO2 cambiaban con mayor lentitud que hoy en día.

"Los cambios que estamos provocando son irreversibles durante decenas de miles de años", me dice Fabricius al ponerse el sol detrás de las canoas que vuelven a casa después de un día de pesca.
"Podemos proteger los arrecifes de la pesca excesiva y la contaminación local si es que hay voluntad. Pero con la atmósfera y los océanos es completamente diferente: no hay nada que retire los efectos del CO2 del sistema. Es terrible".


FUENTE: terra, 18/ 04/ 2014

DEFORESTACIÓN INTENSIFICA CAMBIO CLIMÁTICO EN CUENCA DEL CONGO.




La deforestación podría añadir un incremento de 0,7 grados centígrados en las temperaturas de la Cuenca del Congo hacia el año 2050, concluyó un estudio de la Universidad de Lovaina en Bélgica.
Utilizando un modelo informático, los investigadores Tom Akkermans, Wim Thiery y Nicole P. M. Van Lipzig examinaron cómo esa práctica afectará a las temperaturas a largo plazo en la Cuenca del Congo.

Los resultados indican que, como resultado de las emisiones globales de gases con efecto invernadero a la atmósfera, el África Central de ese año será en promedio 1,4 grados centígrados más cálida que en la actualidad, y que la deforestación añadirá un extra de 0,7 grados centígrados al calentamiento.

Para los expertos, el crecimiento explosivo de la población y prácticas agrícolas ineficientes causan la destrucción a gran escala de las selvas tropicales en África Central.

Los resultados también muestran una fuerte correlación entre la deforestación y el calentamiento global.

En ciertos puntos calientes de deforestación, los incrementos causados por ella podrían ser de hasta 1,25 grados centígrados, además del calentamiento causado por los gases contaminantes de efecto invernadero.

Tales aumentos de temperatura afectarán a especies vegetales y animales, y podrían poner a algunas en riesgo de extinción, advierten los investigadores.

FUENTE:  Prensa Latina, 17/ 04/ 2014

LO QUE EL SOL ESTÁ HACIENDO A TU PIEL


Fuente de vitamina D, bienestar y salud, el sol es nuestro aliado. Pero también puede volverse en nuestra contra. Sobre todo ahora, con el cambio climático.


Han reflejado y moldeado nuestros gustos, cánones estéticos y preferencias vacacionales. Han actuado como vía de escape para la clase obrera y la media. Los anuncios de protectores solares son un espejo capaz de medir el pulso cultural de una época. Y de modificarlo. «Hoy hacen hincapié en un concepto que hace 10 años no existía: la fotoprotección. Los anuncios hablan de salud, no solo de estética», plantea Javier Aguado, director creativo de la agencia Ogilvy CommonHealth.
El cambio de paradigma más evidente en la actitud ante el sol ocurrió tras la Segunda Guerra Mundial. La historia es una vieja conocida. La palidez era sinónimo de belleza, riqueza y refinamiento en el siglo XIX. Las pieles tostadas pertenecían a los trabajadores, por eso las aristócratas se protegían con grandes pamelas y parasoles. Sin embargo, en el devenir del siglo XX, se puso de moda broncearse. Que se operó una mutación en las mentalidades está claro, pero el año en el que sucedió no tanto. Un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina Johns Hopkins de Baltimore ha empleado precisamente los anuncios de varias revistas femeninas para establecerlo. Su conclusión publicada en 2009: a las mujeres se nos antojó coger color a finales de los años 20 y principios de los 30.
El sol vuelve a tener hoy otras connotaciones. Y no todas positivas. «Se sigue pensando más en la estética que en la salud. Queremos estar morenos porque lo que mueve al ser humano es el atractivo y la seducción, no el bienestar», opina Aguado. Aun así, el discurso se matiza. Se trata de broncearse, sí, pero con protección. Esta filosofía se nota en las proclamas y consejos publicitarios. Aquí van dos ejemplos: «Atrévete a broncearte» es desde 2012 el eslogan de Lancaster y «¡La protección solar inteligente! Disfruta del sol con total seguridad», el de Clarins. Este cambio de actitud es el último eslabón de una evolución muy larga. «El lema a partir de los 90, década en la que se relaja la tendencia, es defenderse. El SPF que aparecía en los anuncios era 10; hoy se exhibe un 50», insiste María Cardona, directora de comunicación de la productora Slogan Producciones. Algo que corroboran desde el sector cosmético.
«El 90% de los melanomas detectados a tiempo es tratable, pero los casos siguen en aumento. La buena noticia: las campañas que realizamos junto a organismos como la Asociación Española Contra el Cáncer se notan. España es el país europeo donde más nos defendemos del sol; el 35% lo hace a diario», explica Othman Bennis, director de La Roche-Posay España.
Un astro también saludable. Fuente de bienestar, de energía y de salud. El sol es un aliado. «A nivel médico, su papel es incuestionable. Es beneficioso para los huesos, para prevenir el raquitismo y para mejorar eccemas y psoriasis. Además, reduce la posibilidad de desarrollar cáncer, determinadas enfermedades cardiovasculares, diabetes, infecciones bacterianas y enfermedades autoinmunes como la esclerosis», indica Aurora Garre, asesora médica de Be+.
En cuestiones solares, casi todo está en el aire. Pasa un poco como con el clima. ¿Cuál es la cantidad de radiación recomendable? No está claro. ¿Cómo afecta el tiempo al estado de ánimo? No hay estudios concluyentes, aunque cada vez se hable más de los meteorosensibles (las personas a las que les afecta la meteorología). Y así, un largo etcétera. «Los efectos de la exposición a los ultravioleta (RUV) son contradictorios. Por un lado, se ven las consecuencias nocivas que aumentan la predisposición al cáncer y al envejecimiento y, por otro, sus beneficios. No se conoce la cantidad óptima de RUV. Es probable que dependa del fototipo, la dieta, la genética... ¿Dónde está el equilibrio? Sigue siendo una incógnita», concluye Garre.
FUENTE: El País, 19/04/ 2014