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domingo, 3 de agosto de 2014

LA AGROECOLOGÍA PARA COMBATIR EL CAMBIO CLIMÁTICO.




Las prácticas agroecológicas como alternativa al uso de químicos y una nueva forma de enfrentar las secuelas del cambio climático se convirtió en un paradigma para sectores ambientalistas centroamericanos, empeñados en promover hábitos agrícolas más respetuosos con el medio ambiente.
Estos proyectos no gubernamentales consideran que en la región se perdieron costumbres y tradiciones como los cultivos asociados, que servían de sustento en el pasado a familias enteras, las cuales ahora son golpeadas social y económicamente por los cultivos a gran escala, como es el caso del café.
"Es necesario y urgente avanzar hacia modelos de producción agropecuarios alternativos, que permitan a los pequeños y pequeñas productoras agrícolas del istmo enfrentar los cambios en el clima y sus consecuencias", explicó Ligia Marchena, Directora Técnica de la Corporación Educativa para el Desarrollo Costarricense (CEDECO).
CEDECO es una organización no gubernamental que acaba de cumplir 30 años de existencia. Desde entonces, viene impulsando proyectos de agricultura orgánica y sostenible en el istmo centroamericano y en otros países de Latinoamérica como Paraguay, Brasil, Perú y Cuba. Cuenta con el respaldo de organismos no oficiales como WE EFFECT de Suecia, Wola de Estados Unidos, Hivos de Holanda y Pan para el Mundo, de Alemania.
"Se trata de experiencias de tipo comunitario, de 'empoderamiento' de la mujer, de sectores indígenas y otros grupos marcados por la exclusión social", comentó la organización CEDECO.
Los resultados de 30 años de trabajo ya son visibles en la región. En Costa Rica existen varias cooperativas y asociaciones que se decidieron por la eliminación de químicos o reducción de los mismos en sus cultivos. Dos ferias de productos orgánicos son visitadas cada sábado por cientos de personas, que consideran urgente un cambio en sus hábitos alimentarios.
Los proyectos basados en modelos agroecológicos se han expandido al resto del istmo centroamericano, como Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala. En este último país, organizaciones como la Federación de Cafés Especiales de Guatemala (FECCEG), y el Comité Campesino del Altiplano (CCDA) vienen incursionado en prácticas agroecológicas como forma de impulsar una agricultura más asociada con la defensa del ambiente.
En un reciente intercambio, productores de los países centroamericanos realizaron un encuentro en Guatemala en el que los participantes se comprometieron a emprender nuevas iniciativas y aprovechar experiencias para enriquecer sus prácticas.
La importancia del uso de nuevos modelos y prácticas agroecológicas puso de manifiesto en Centroamérica tras el embate de la roya, una enfermedad de los cafetos que en 2013 golpeó a miles de productores de la región en y causó pérdidas superiores a los 1.200 millones de dólares.
"Es claro que hay soluciones sostenibles para prevenir los embates derivados de los cambios en el clima. Primero es necesario crear condiciones de mayor equilibrio en las fincas, lograr que haya menos fragilidad ante el ataque de enfermedades y que esto permita a los pequeños y pequeñas agricultoras de la región sobrellevar el peso de los efectos climáticos", comentó Carlos Solano, agrónomo y directivo de CEDECO.
En Guatemala hay organizaciones como FECCEG que están empleando el modelo de "biofábricas", unidades de producción de insumos agroecológicos para suministrarlos a sus socios. "Se trata de abonos de tipo orgánico o productos para combatir males como la roya, que eviten al máximo el empleo de agroquímicos", dijo Ligia Marchena, de la Corporación Educativa para el Desarrollo Costarricense (CEDECO).
FUENTE: gacetamercantil.com, 3/ agosto/ 2014

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