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jueves, 8 de diciembre de 2016

LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO EMPIEZA EN LAS CIUDADES.





Más de la mitad de la población mundial vive en metrópolis, y se superará el 65% para 2050, según datos de la ONU. Las ciudades, que concentran alrededor del 70% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, tienen un papel destacado en el Acuerdo de París sobre Cambio Climático, que entró en vigor el pasado 4 de noviembre, ratificado por 55 países que sumarán el 55% de las emisiones globales.

Los ciudadanos que sufren día tras día los efectos de la contaminación son también fuerza activa a la hora de combatirla. El papel de las ciudades en la lucha contra el cambio climático pasa por el uso responsable del transporte y la conversión progresiva a transportes alternativos que reduzcan la emisión de gases de efecto invernadero, requisito imprescindible para lograr el principal objetivo del Acuerdo de París: mantener el aumento de la temperatura global este siglo por debajo de los dos grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales.

El gas natural vehicular se está consolidando como una de las grandes alternativas para la reducción de la contaminación. En España ya circulan más de 5.000 coches con gas natural comprimido, que no producen emisiones de óxidos de azufre (SOx), reducen un 75% las emisiones NOx y hasta un 25% las emisiones de dióxido de carbono (CO2). A las ventajas ecológicas se suma el argumento que más afecta al bolsillo del usuario: el gas natural vehicular es un 30% más barato que el diésel y un 50% respecto a la gasolina.
El gas natural vehicular es una de las principales alternativas para reducir la contaminación
En ciudades grandes sin actividad industrial, más del 70% de la contaminación es debida al tráfico rodado, según el informe La Contaminación por Ozono en España en 2016 (pdf), de Ecologistas en Acción. Y aunque las emisiones de gases contaminantes originadas por el tráfico globalmente no sean las mayores, en las zonas urbanas (donde vive la mayor parte de la población) sí son las más relevantes, concluye el mismo informe.

En la UE la contaminación atmosférica causa la muerte prematura de 450.000 personas (27.000 en España).  Las ciudades están envenenadas por el tráfico y millones de personas sufren sus consecuencias. Urbes como Londres, Milán o Estocolmo ya obligan al pago de una tasa de congestión para acceder en coche al centro urbano. París ha establecido importantes restricciones de acceso a los vehículos más viejos y contaminantes. En Estocolmo, Viena, Oslo o Helsinki, el acceso en coche al centro está prohibido.
Un 4% de los vehículos que adquirieron los españoles hasta agosto utiliza motores alternativos
En España (donde más del 70% de los vehículos que circulan son diésel y aproximadamente un 20% de gasolina), Madrid y Barcelona han preparado protocolos para casos de emergencia que en la capital se han activado hasta en dos ocasiones este otoño. Ambas urbes han hecho en los últimos años una fuerte apuesta por la introducción de energías alternativas en sus redes de transporte público, pero para que los ciudadanos dejen el coche aún es preciso mejorar la capacidad y frecuencia de las redes de metro, autobús y cercanías.

También los ciudadanos demuestran cada vez mayor concienciación al respecto: un 4% de los vehículos que adquirieron los españoles hasta el pasado mes de agosto utiliza motores alternativos (coches híbridos, eléctricos y a gas natural comprimido GNC). Las restricciones a la circulación en el centro urbano cuando se activan los protocolos para episodios de alta contaminación por NO2 no afectan a este tipo de vehículos, y solo los de cero emisiones pueden aparcar en las zonas de estacionamiento regulado.
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Repostaje de gas natural vehicular. iStock.
 
A pesar del ahorro real que los motores alternativos suponen a medio y largo plazo, incluso los ciudadanos más concienciados se encuentran con el escollo del precio a la hora de adquirir un vehículo limpio, hoy aún más caros que los tradicionales de gasolina o diésel. Por ello deberían incrementarse las ayudas y subvenciones a particulares que elijan un coche eléctrico, híbrido o a gas natural, tanto por parte de las administraciones como en el sector privado.
Enagás subvenciona con 3.000 € a sus empleados que adquieran un coche nuevo a gas natural
La empresa Enagás subvenciona con 3.000 euros brutos a sus empleados que adquieran un vehículo nuevo a gas natural (1.500 euros para la compra y 1.500 adicionales para repostaje), avalando, además, la operación de compra a quienes lo soliciten. El Plan de Movilidad Sostenible de Enagás incluye la introducción en su flota empresarial de coches propulsados a gas natural, así como una estación de suministro y un vehículo de estas características para el desplazamiento de sus directivos.

“La solución al gran problema de la contaminación urbana no es fácil”, manifestaba hace unos días Antonio Llardén, presidente ejecutivo de Enagás, en su página web. “Desde mi punto de vista, hay que potenciar medidas más de fondo que la prohibición de circulación de forma aislada o la imposición de tasas, que siempre es polémica”.

Según Llardén, “es clave, por una parte, una política activa de fomento y mejora del transporte público, y por otra, el desarrollo de políticas y acuerdos generales para el impulso de vehículos menos contaminantes, entre ellos los impulsados por gas natural vehicular. En Enagás estamos trabajando en esta dirección y estamos dispuestos a colaborar en iniciativas que tengan como objetivo la reducción de la contaminación urbana”.

Un compromiso que debe implicar a toda la sociedad, políticos, ciudadanos, empresas… La ratificación del Acuerdo de París el pasado 1 de diciembre en el Congreso español supondrá el inicio de un proceso de reformas estructurales para reducir las emisiones contaminantes en todos los sectores económicos.

FUENTE: El Independiente ,  6 / 12 / 2016

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